25 de enero de 2018 00:10 AM
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Conoce más de la ‘Drosophila de alas manchadas’: La plaga que afecta cultivos silvestres

SAG y UOH desarrollaron seminario al respecto. En la instancia, se precisaron medidas preventivas para atacar esta mosca que afecta gravemente a frutos como frutillas, arándanos, frambuesa, uvas, entre otros

La Universidad O’Higgins (UOH) junto con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) realizaron el seminario “Situación nacional y experiencia internacional en la plaga Drosophila de alas manchadas, Drosophila suzukii (Matsumura), el cual contó con la participación del experto holandés, Herman Helsen Ingeniero agrónomo de la Wageningen University & Research.

La actividad, a la que asistieron estudiantes, profesionales y técnicos del ámbito agrícola de la región, consideró además la participación de Ruth Castro, ingeniera agrónoma del Departamento de Sanidad Vegetal del Servicio Agrícola y Ganadero, SAG.

La profesional detalló la situación nacional de esta plaga detectada en plantaciones silvestres de frutos que se han visto afectados por el díptero, destacando las medidas preventivas que se están abordando ante la llegada de este flagelo.

La Drosophila de alas manchadas es un tipo de mosca que fue detectada por primera vez en la ruta que une a Villarrica y Pucón, en la Región de la Araucanía.

Claudio Moore, encargado regional de Protección Agrícola del SAG, indicó que “solo se han detectado adultos en trampas ubicadas principalmente en berries silvestres y no se han detectado estados inmaduros, es decir, no sabemos en cuáles frutales está cumpliendo su ciclo huevo larva pupa, lo cual esperamos saber esta temporada”.

Este insecto ataca a frutillas, arándanos, moras, frambuesas, cerezos, ciruelos, uvas, entre otros. La hembra puede llegar a oviponer más de 350 huevos por ciclo, el cual no pasa más allá de los 30 días, lo que genera dificultades a la hora del control de la plaga, debido a su constante cambio de generaciones.

Si bien la plaga no está presente en nuestra región, el SAG de O’Higgins ha instalado trampas dentro de su sistema de vigilancia desde 2014.

Hoy, solo para el monitoreo de la Drosophila suzukii, se han instalado en la región un total de 250 atrayentes que contienen un alimenticio específico para el insecto.

Con estas acciones, el SAG se mantiene en estado de vigilancia, realizando, además, charlas preventivas con el Comité de Arándanos y el Indap. La presencia del experto holandés, que consideró actividades en diversas regiones del país, ha servido para comparar experiencias y conocer más del comportamiento de esta especie.

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Fuente: El Tipógrafo

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