25 de enero de 2018 03:46 AM
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“Si nos sacan el glifosato tendremos que ir a productos peores”, alertó Feldkamp

Tras la reunión del martes en el HCD, en la que estuvieron los máximos representantes de la Mesa de Enlace provincial, el director del Distrito Entre Ríos de la Sociedad Rural Argentina, Walter Feldkamp consideró el encuentro como “positivo”, aunque reconoció que sigue sin entender por qué se quiere prohibir el uso de glifosato. Tras […]

Tras la reunión del martes en el HCD, en la que estuvieron los máximos representantes de la Mesa de Enlace provincial, el director del Distrito Entre Ríos de la Sociedad Rural Argentina, Walter Feldkamp consideró el encuentro como “positivo”, aunque reconoció que sigue sin entender por qué se quiere prohibir el uso de glifosato.

Tras la reunión mantenida el martes por los concejales y Daniel Kindebaluc por Fedeco, (Federación Entrerriana de Cooperativas) Elvio Guía por la FAA (Federación Agraria Argentina) Raúl Bochó por FARER (Federación de Sociedades Rurales Entre Ríos) y Walter Feldkamp por la Sociedad Rural Argentina, éste último definió como “positivo” al encuentro.

“La reunión fue buena, un encuentro positivo en donde pudimos dialogar, estuvimos los cuatro directores de cada entidad, respondimos preguntas, y la verdad es que no entendemos por qué la prohibición al uso del glifosato, que es un producto que está aprobado por Senasa, y en ningún país del mundo está prohibido su uso”, expresó el dirigente ruralista.

“Hay una referencia en la que posiblemente sea cancerígeno, pero en la misma lista de productos posiblemente cancerígenos, también está la yerba mate, el café y un montón de productos más como el shampoo para combatir las liendres en los niños, que hasta el 2012 tenían organofosforados, un producto que en el campo está prohibido desde hace años”, indicó.

“Los concejales nos dijeron que la idea es poder cambiar el sistema productivo argentino, pero hacia a dónde, uno no escapa al debate pero debemos discutir si lo estamos haciendo bien o no y en qué se puede mejorar, pero esto tiene que hacerse con criterios científicos y no políticos.

Cuando en noviembre del año pasado, las entidades organizamos una jornada ambiental en la Sociedad Rural, participó un abogado ambientalista de Gualeguaychú, un docente de la cátedra de Ambiental de la Facultad de Agronomía de Entre Ríos y una técnica especializada en la aplicación de agroquímica e invitamos a los ambientalistas para que hicieran todas las preguntas que quisieran y muchos de ellos estuvieron en la jornada”.

Al consultarle si cree que pueda ser factible realizar una mesa de diálogo entre las asociaciones ambientalistas y las entidades gremiales del campo, Feldkamp dijo que: “no nos oponemos a escuchar y queremos ver qué es lo que piensan los demás, pero lo que queremos dejarle en claro a la Municipalidad y los concejales es que estamos de acuerdo en que todos nos escuchemos, pero no se puede tomar la decisión de prohibir un producto que debe ser analizado, no nos parece lógico, para esto debemos ir al Senasa, al Inta y las universidades para luego sacar las conclusiones si es conveniente su uso o no”.

Remarcó que: “no nos queda claro, por qué este producto y no otro, si queremos cambiar el sistema productivo, qué le vamos a decir a los productores que están dentro de las 33 mil hectáreas del ejido municipal, qué otra herramienta le vamos a dar, y si se volcaran a la producción orgánica tendrían la mitad del rendimiento productivo actual”.

El ingeniero agrónomo aconsejó “ir a las buenas prácticas” y recordó que “está legislado cómo se debe aplicar un agroquímico, lo que pedimos es que se controle, no estamos para defender a los que hacen mal las cosas, pero no podemos volver a las formas de producción de 50 años atrás”, agregó.

“No tenemos la soberbia de decir que lo que estamos haciendo con el modelo productivo argentino está bien, hay un cambio se puede hacer mejor y se puede reemplazar por otro sistema, estamos de acuerdo, pero cambiar el sistema se debe hacer no desde la prohibición sino que es un proceso de mejora continua y para esto hay que investigar. No se puede cambiar un sistema productivo en un mes, lleva mucho tiempo y siempre estamos abiertos al diálogo”, señaló.

“La siembra directa es un modelo conservacionista, porque conserva los suelos”, no obstante el profesional reconoció que para ampliar los límites de la agricultura se destruyeron montes nativos que son la causa de inundaciones recurrentes.

“Esta es otra reglamentación, y necesitamos que se cumpla la Ley de Bosques, la denominada Ley Bonasso, en la que establece zonas rojas y amarillas en la que no se puede desmontar y otras zonas en la que se puede hacer un desmonte selectivo. Si alguien desmonta debe ser controlado, se le cobrará las multas correspondientes y si tiene que ir preso que vaya. Esto es lo que hacen en cualquier país del mundo que quiera cuidar sus recursos naturales, por supuesto que se hizo un gran daño cuando se desmontaron montes naturales en lugares que no eran aptos para la agricultura, eso fue un daño irreparable.
hablamos de cuidar el ambiente, tenemos que hablar de sustentabilidad desde el punto de vista social, económico y ambiental”, aconsejó.

“Si nos sacan el glifosato tendremos que ir a productos peores, porque el glifosato es una herramienta fundamental para poder hacer siembra directa, y de no contar con este agroquímico de etiqueta verde, tendríamos que pasar a productos de etiqueta amarilla. No estoy criticando a los ambientalistas, creo que tienen buenas intenciones, pero creo que no tienen la información adecuada”, concluyó.

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Fuente: El Argentino - Gualeguaychú

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