31 de enero de 2018 10:32 AM
Imprimir

Comenzó la cosecha de soja en Brasil: los mercados, atentos a Sudamérica

El mercado climático en el hemisferio sur es el principal responsable de los movimientos en los precios en la plaza internacional. Informe de mercados agrícolas de la Bolsa de Cereales de Córdoba.

El mercado climático en el hemisferio sur es el principal responsable de los movimientos en los precios de la soja y el maíz en el mercado local e internacional, destaca el último informe de mercados agrícolas difundido este martes por la Bolsa de Cereales de Córdoba.

La cosecha de soja ya ha comenzado en Brasil, con un volumen proyectado de 110,4 millones de toneladas, mientras que en Argentina las lluvias han permitido avanzar con la siembra, aunque con ciertos retrasos en algunas zonas. La producción de soja estadounidense ya es récord, lo cual limita las posibilidades alcistas.

En maíz, la demora en la siembra en Argentina, en particular el norte del país, generó preocupación en los mercados, pero todavía el volumen de producción continúa estimándose en el mayor de la historia. Si bien en Brasil caería la producción total, el volumen a cosecha de maíz tardío sería similar al de la campaña 2016/17, con pocas oportunidades en términos de precios para los productores argentinos que recolectan el grano y acaparan la misma ventana comercial.

Rusia, primero en trigo

En trigo, Rusia aparece como el principal jugador al convertirse en el primer exportador mundial de trigo durante esta campaña, compitiendo a través de precios y cercanía a los centros de consumo en contraposición al trigo de alta calidad que ofrecen Estados Unidos y Europa.

La cosecha de trigo en nuestro país ha finalizado con una producción estimada, de acuerdo a la fuente, de entre 17 y 18,5 millones de toneladas. El gran dinamismo de exportadores e industriales mantiene las cotizaciones de cereal en el mercado interno. La mala cosecha de Brasil permite a Argentina seguir siendo su principal abastecedor.

A continuación, el contenido del informe, grano por grano.

Soja

Durante las próximas semanas, el mercado observará lo que suceda con el cultivo de soja en Brasil y Argentina, los dos mayores productores luego de Estados Unidos. Mientras que en nuestro país los pronósticos de sequía generan alzas en los precios, en el país vecino las buenas condiciones meteorológicas producen el efecto contrario.

Por lo tanto, la evolución del clima en la fase crítica de los cultivos es la que determina las posibilidades de futuras subas o caídas en los valores internacionales.

En este contexto, de acuerdo a datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, la producción de soja de Argentina sería de 56 millones de toneladas, con un rendimiento promedio nacional de casi 30 quintales por hectárea.

La siembra se vio demorada por la falta de lluvias en diciembre, pero el incremento de los registros hídricos durante enero permitió completar las siembras tardías.

La cosecha de Brasil alcanzaría los 110,4 millones de toneladas, con un rinde medio de 31,4 quintales por hectárea. En el estado de Mato Grosso ya se comenzaron a cosechar los primeros lotes con rendimientos en torno al promedio.

En total, los países sudamericanos ofertarían al mercado mundial 166,4 millones de toneladas, 5,5 millones de toneladas menos que la campaña anterior, pero sería el segundo mayor registro de la historia.

Sin embargo, más allá de las condiciones meteorológicas que pueden condicionar la concreción del nivel de producción en América del sur, la cosecha récord de Estados Unidos, primer productor mundial, ya es una realidad y genera tranquilidad en los mercados y limita las posibilidades alcistas.

A nivel mundial, la producción de soja se estima en 348,6 millones de toneladas, levemente por debajo de la campaña 2016/17

pero representando el segundo mayor volumen de la historia. Por el lado de la demanda, el consumo y el comercio mundial continúan creciendo con un gran dinamismo pero la holgada oferta atenúa el impacto de la evolución de estas variables en términos de precios. Si bien cae la relación stocks/consumo, se encuentra siete puntos porcentuales por encima del promedio.

Es importante destacar que los excelentes resultados productivos son los que le ponen un freno a las cotizaciones, porque de tener una mala campaña en los próximos años, la elevada demanda (que presenta un mayor grado de inelasticidad que la oferta en el mercado granario) generará fuerte presiones sobre los precios.

En Chicago, los fondos especulativos han aumentado su posición vendida en las últimas semanas, lo cual demuestra una visión bajista del mercado, influidos principalmente por las buenas novedades productivas de Brasil.

En Chicago, en dos semanas el precio de la soja subió casi 19,5 dólares ante las preocupaciones por la cosecha argentina. Sin embargo, de registrarse nuevas precipitaciones en los próximos días podrían generarse correcciones hacia abajo en los precios.

El hecho clave es que todavía no hay grandes pérdidas irrecuperables para que den sostén a los valores.

Maíz

Al igual que en el caso de la soja, el clima está marcando la cancha. En Argentina, producto de la falta de suficiente agua para sembrar los lotes tardíos, la siembra se encuentra demorada y, teniendo en cuenta el último dato disponible, ocupa el 85 por ciento de los 8,7 millones de hectáreas proyectadas.

Asimismo, se necesitarán mayores precipitaciones, principalmente en el norte del país, en las próximas semanas para que los cultivos ya sembrados no experimenten daños.

La producción en Brasil, alcanzaría las 92,4 millones de toneladas; si bien representa una merma de 5,4 millones de toneladas frente al ciclo previo, es el segundo mayor volumen de la historia.

Esta caída obedece prácticamente en su totalidad al maíz de primera, cuyos rendimientos caerían en cinco quintales por hectárea, ya que la producción de maíz de segunda ocupación sufriría un pequeño recorte de 210.000 toneladas.

En Estados Unidos, el volumen de producción queda por debajo del récord de la campaña previa, pero continúa en niveles elevados. Por otro lado, si bien el consumo crecería, las exportaciones de grano de maíz caerían 9,3 millones de toneladas, ubicando la relación stocks/demanda en el país del norte en el nivel más alto de las últimas diez campañas.

A nivel mundial, la producción se estima en 1.045 millones de toneladas, casi 30 millones de toneladas menos que la campaña 2016/2017. El dato más relevante es que el consumo continúa creciendo y superaría por segundo año consecutivo las 1.000 millones de toneladas, lo cual provocaría un recorte en los todavía abundantes stocks finales.

La posición neta de los fondos especulativos en el Mercado de Chicago continúa en terreno negativo, es decir, son mayores las posiciones vendedoras que compradoras, lo que podría contribuir a mantener o disminuir el precio del cereal de continuar este comportamiento por parte de los operadores.

El contrato julio 2018, mes en el que se cosecha la mayor parte del maíz tardío en Argentina, cotiza a 149 dólares por tonelada en el Mercado a Término de Buenos Aires, reflejando el ingreso a la cosecha que, todavía, se espera sea abundante.

Trigo

Con 757 millones de toneladas, la producción mundial de trigo sería récord nuevamente, lo cual brinda un contexto de oferta holgada en los mercados.

En este escenario, Rusia aparece como el principal jugador en el comercio mundial con un volumen creciente de exportaciones año tras años. Para la campaña 2017/18, se espera que exporte cerca de 28 millones de toneladas compitiendo en los mercados a través del precio y su ubicación en comparación con Australia, Estados Unidos y la Unión Europea que compiten a través de la alta calidad.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: AgroVoz

Publicidad