16 de febrero de 2018 01:36 AM
Imprimir

China construye la planta solar flotante más grande del mundo y avanza en su política ambiental

La corporación China Three Gorges está concluyendo la construcción de la mayor planta flotante de energía solar del mundo, de 150 megavatios de potencia, en la provincia oriental de Anhui (China), con una inversión de unos u$s 151 millones.

China Three Gorges fue la empresa encargada de la construcción de la monumental represa de las Tres Gargantas, la mayor potencia hidroeléctrica del mundo, que entró en operación en 2008.

 

Ahora, sobre una vieja mina de carbón abandonada y convertida en un lago, construye la planta solar flotante más grande del mundo. El proyecto se inició hace siete meses y se tiene previsto que esté  operativa en su totalidad en mayo de este año.

 

La construcción ha tenido una inversión de aproximadamente 151 millones de dólares y se está realizando sobre un lago que se creó sobre una mina derrumbada. Con este proyecto, China se coloca a la vanguardia de los países que apuestan por las energías renovables, superando a Japón.

 

La planta solar flotante será capaz de generar electricidad para casi 100.000, gracias a los 150 megavatios que tiene de capacidad, una cifra que casi cuadruplica la capacidad de 40 mw que tiene la planta actual ubicada en el mismo sector. Gracias a la puesta en marcha de esta planta flotante se prevé un ahorro de unas 53.000 toneladas de carbón por año, lo que permitirá reducir la emisión de dióxido de carbono en 199.500 toneladas, según los cálculos de la empresa.

 

Para los ingenieros a cargo de la obra, la planta solar -ubicada en una zona cercana a Huainan- este tipo de estructura tienen mayores beneficios que las construidas en tierra firme. Por una parte, no ocupa tierras útiles para la agricultura, los paneles de energía se refrigeran constantemente y de manera eficiente con el agua, lo que mejora su rendimiento en más del 10%, y por otra, son capaces de soportar fuertes vientos.

 

Li Shuo, asesor principal de política global en Greenpeace East Asia, asegura que “con estas acciones e iniciativas, China se posiciona por delante de los principales países industrializados, muchos de los cuales aún ven la acción climática como una carga en lugar de una oportunidad”.

 

Desde hace bastante tiempo las autoridades chinas han dado muestras de corregir los procesos de contaminación y generar nuevas formas de producir energía sin ocasionar daños al Planeta.

 

“La civilización ecológica” fue incluida junto con el progreso económico, político, cultural y social como uno de los cinco objetivos del Plan de desarrollo general del país en el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) en 2012, en el que Xi fue elegido secretario general de su Comité Central.

 

Los principios clave de la civilización ecológica incluyen la necesidad de respetar, proteger y adaptarse a la naturaleza, el compromiso con la conservación de los recursos, la restauración y la protección del medio ambiente, el reciclaje, el uso reducido del carbón y el desarrollo sostenible.

 

Las aguas claras y las montañas de frondosa vegetación son tan valiosas como el oro y la plata, ha señalado el Presidente Xi, en reiteradas ocasiones. La civilización ecológica es además un importante elemento para la recuperación nacional y de gran importancia para el mundo, dado el rol de China como nación más poblada y segunda mayor economía global.

 

En esa línea, China ha acelerado el paso en su marcha por implantar la civilización ecológica en los últimos cuatro años, tanto en lo institucional como en lo práctico. Zhang Xiaode, director del Centro de estudios sobre civilización ecológica de la Academia de Gobernanza de China, señala que ese rumbo impreso por Xi se debe a que el progreso ecológico es “vital tanto para China como para el mundo”.

 

En diciembre de 2016, el presidente Xi pidió crear una civilización ecológica y promulgar las normas fundamentales al respecto lo antes posible. Ese mismo año, China había aprobado cerca de 20 reformas para promover el progreso ecológico. Esas directrices inciden en la compensación por daños ambientales, la implementación de la ley, la financiación ecológica, los parques nacionales, los llamados “jefes de río” (responsables de la recuperación hídrica) y el establecimiento de ‘líneas rojas ecológicas’ para reforzar la protección ambiental y restringir los proyectos industriales.

 

A escala nacional, más de 10 provincias han demarcado áreas de protección mediante esas ‘líneas rojas ecológicas’. Las provincias de Sichuan y Guizhou, ubicadas en el curso superior del río Yangtse, incluyeron un 40% y un 32% de su superficie, respectivamente, dentro de tales líneas de protección. Once provincias y ciudades a lo largo del río -el más largo del país- han establecido líneas rojas.

 

A través de la reforma en 2015 de la Ley de Protección Ambiental, considerada como muy estricta, las autoridades medioambientales del país han impuesto multas a empresas por casi u$s 1.000 millones, por infracciones relacionadas con el ambiente sólo en el primer año de implementación de la ley, señaló el ministro chino de Protección Ambiental, Chen Jining. Y además se han creado fuerzas policiales dedicadas a la protección del medio ambiente.

 

Según Pan Jiahua, Director del instituto del desarrollo urbano y medio ambiente de la Academia de Ciencias Sociales de China, “se están fijando las reglas básicas de la civilización ecológica”.

 

China es líder mundial en el sector de las energías nuevas y renovables y está experimentando una revolución en la producción y el consumo de energía, con planes para elevar la proporción de energía no fósil sobre el consumo total, pasando de un 13,3% en 2016 al 14,3% en 2017 para alcanzar la meta del 20% para 2030.

 

Agi Veres, Directora para China del PNUD, en una entrevista con la Agencia Xinhua, remarcó que China ha puesto un énfasis cada vez mayor en el medio ambiente y que  eso se revela en Planes quinquenales del país: “El cambio climático y el medio ambiente en general se han vuelto un elemento importante… La trayectoria medioambiental positiva que ha trazado China, forma parte del concepto de civilización ecológica… La transformación de China, combinada con la creatividad del país, supone una experiencia valiosa que puede ser compartida con otros países”.

 

El país planea reducir su emisión de carbono por unidad del PIB entre un 60% y 65% para 2030, en comparación con el nivel de 2005. Como aseguró el presidente Xi,“China continuará tomando medidas para hacer frente al cambio climático”… “El Acuerdo de París fue un hito en la historia de la gestión del clima. Tenemos que asegurarnos de que este esfuerzo no descarrile”.

Fuente: MT

Publicidad