17 de febrero de 2018 12:13 PM
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Claves para recuperar la producción forrajera tras la sequía

Muchos campos achicaron su capacidad de producción por la sequía

Humedad

Cultivos

Otra cuestión: la protección de la semilla forrajera. Al implantar un verdeo de invierno es importante aplicar Carbendazin, Thiram u otros fungicidas para proteger las plántulas de ataques de hongos. La precaución es particularmente importante en cebada, para prevenir las manchas que afectan al cultivo.

 

Salinidad

También es conveniente usar estos productos en los cultivos de servicio que se implantarán en otoño -por ejemplo, trébol persa, trébol subterráneo, vicia, etcétera-, que tienen como función acumular nitrógeno para el cultivo siguiente y producir biomasa que aporta nutrientes al suelo. Por otro lado, en algunas ocasiones será necesario aplicar yeso al suelo para amortiguar la salinidad. Después de las inundaciones de invierno-primavera y de la sequía de verano, pueden aparecer “calvas” en los lotes. Son sectores sin vegetación por presencia de sales en superficie, que quedan una vez que se evapora el agua.

Para implantar mejor alguna especie tolerante a estas condiciones se pueden aplicar 150 kilos por hectárea de yeso en la línea de siembra, como si fuera un fertilizante, abriendo bien los dosificadores de la sembradora. Este producto no es tóxico de la semilla y tiene efecto durante dos/tres meses, mejorando las condiciones de implantación.

Considerar todos estos factores descriptos puede contribuir a producir más forraje con las mismas herramientas de la empresa, aplicando tecnologías de costo cero o muy bajo.

Por: Carlos Marin Moreno
Fuente: La Nacion

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