22 de febrero de 2018 12:24 PM
Imprimir

Alivio vitivinícola: el sector prevé una cosecha de uva 18% mayor que la de 2017

La materia prima debería mantener su valor. Así, ayudaría a ganar competitividad interna y externa. Hoy volverán a pedir al ministro Etchevehere un alza de reintegros

A una semana de que comiencen los festejos de la vendimia en Mendoza, las bodegas recibieron como una buena noticia el pronóstico sobre la nueva cosecha, difundido ayer por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Este año, se estima que se cosecharán entre 22 millones y 23,1 millones de quintales de uva en todo el país, lo que implica un alza de 12% a 17,7% frente al año pasado, y de 25% a 31% contra la vendimia de 2016, la más baja en 56 años.

Con estos números, las bodegas esperan poder recomponer stocks y mantener más acotado el valor de la materia prima, tras los fuertes incrementos registrados en los últimos dos años, por la escasez, que llevaron a la industria a vivir su peor año de la historia en 2017, por el bajo nivel de consumo interno.

El pronóstico del INV prevé para Mendoza, principal productora, una cosecha de 14,1 millones a 14,8 millones de quintales, es decir, entre un 12% y 17,5% más que en 2017, mientras que para San Juan se estima de 6,4 millones a 6,75 millones de quintales, que equivalen a un alza de 15% a 20,7%.

Para este año, las expectativas del sector son mucho más favorables. En principio, porque la nueva cosecha se acercaría más a una normal, que si bien históricamente se situaba entre los 25 millones y 27 millones de quintales, ahora se estima en 22 o 23 millones, ya que desde 2014 se perdieron unas 20.000 hectáreas de viñedos, con lo cual no se volvería a llegar ese promedio histórico previo.

El año pasado parece haber sido el piso del sector, o al menos así lo creen, ya que el consumo de vino cayó a 8,91 millones de hectolitros, el mínimo volumen histórico. Como consecuencia, en 2016 los precios de las uvas subieron de 100% a 150% y otro tanto el año pasado. En un contexto general inflacionario, los vinos ajustaron fuerte sus precios al público: los tetra-brik aumentaron un 98% en 2016 y otro 80% en 2017, en tanto que los finos lo hicieron un 65% y 55%, respectivamente.

“El consumo se redujo a 20 litros per cápita, pero tenemos esperanza, ante una buena cosecha, de poder subir algún punto en consumo interno. Y también mejorar nuestras exportaciones. La cosecha nos permite mejorar stock de vinos y de jugo de uva (mosto)”, explicó Ángel Leotta, presidente de la Corporación Vitivinícola (Coviar).

En el plano interno, las bodegas confían además en lograr un nuevo equilibrio y volver a ganar competencia frente a bebidas sustitutas, como la cerveza, que en 2017 creció 19% en ventas, según datos del sector.

“No caer es probable, 2017 fue muy malo. Esperamos lograr algún punto de equilibro; con un stock más alto, los precios tienden a mantenerse. Es difícil que bajen, pero en un contexto inflacionario mantener precios ayudaría. La reforma impositiva dejó más carga tributaria a la cerveza y el vino salió ileso. Eso, junto a una mayor cosecha, podrá ayudar”, explicó Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola (UVA).

Exportación

Las bodegas buscan también mejorar su competitividad externa. Si bien la devaluación mejoró la ecuación, el posterior ajuste de precios de insumos compensó en parte esa mejora. Pero al haber más vino, se podrá destinar más a mostos y recuperar parte de su exportación, con mejores precios, que en 2017 había caído 41%.

El contexto externo es favorable. España, Francia e Italia tuvieron bajas cosechas por heladas, lo que impulsó los precios de sus vinos, precisó Villanueva. Sudáfrica, otro competidor, sufre de sequía, lo que hace prever una mala cosecha. Así, la Argentina tendría una oportunidad para aprovechar.

Desde el sector siguen reclamando al Gobierno una suba de 6% a 9% en los reintegros a la exportación, lo que ayudaría a mejorar su competitividad. Ese es uno de los puntos que tratarán hoy por la mañana en la reunión con el ministro de Agroindustria, Luis Etchevehere, en Buenos Aires. “Esos tres puntos significan u$s 30 millones para el Estado, pero podría generar exportaciones por unos u$s 100 millones adicionales, por lo cual volvería al Estado de otra forma”, destacó Leotta

Fuente: El Cronista

Publicidad