27 de febrero de 2018 17:32 PM
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Una nueva directiva comunitaria obligará a reciclar, a través de un sistemas de recogida, todos los envases agrarios antes de 2025

Las nuevas Directivas de Residuos y de Envases publicadas ayer, 26 de febrero, para su adopción en el Consejo, traen mejoras considerables para la gestión de los residuos. En concreto, la Directiva de Envases fija el año 2.024 como fecha tope para que los fabricantes de los productos asuman la responsabilidad de la gestión de los envases comerciales […]

Las nuevas Directivas de Residuos y de Envases publicadas ayer, 26 de febrero, para su adopción en el Consejo, traen mejoras considerables para la gestión de los residuos. En concreto, la Directiva de Envases fija el año 2.024 como fecha tope para que los fabricantes de los productos asuman la responsabilidad de la gestión de los envases comerciales e industriales. Hasta ahora son los productores de los residuos, quienes tienen la obligación de gestionarlos. Este nuevo marco normativo va a suponer un gran avance en la reciclaje de los envases industriales agrarios, especialmente en aquellos cuya difícil gestión imposibilitaba su reciclado.

El sistema de recogida SIGFITO aplaude este avance que, sin duda, introduce de lleno al ámbito agrario en la economía circular. “Por coherencia y por necesidad ambiental, la transposición de la norma debería ampliar la responsabilidad a los fabricantes de todos los productos agrarios desde el principio, y no mantener por más tiempo la situación excepcional y difícilmente justificable en la que sólo los fabricantes de fitosanitarios asumen la recogida de sus envases”, explica Rocío Pastor, directora general de SIGFITO.

Otro avance que contemplan los textos es el de establecer requisitos mínimos para todos los sistemas de responsabilidad de los fabricantes. Con estas nuevas exigencias se consagra el principio de universalidad del servicio de recogida, en el que todos los sistemas estarán obligados a prestar su servicio ofreciendo amplia cobertura a todos sus productores en toda el área geográfica donde se generen los residuos. Esta nueva norma erradicaría a todos aquellos sistemas de recogida que solo circunscriben su actividad a aquellas áreas donde la gestión de los residuos es más rentable, dando servicio exclusivo a aquellas zonas donde se concentran mayor volumen de residuos y quedando desatendidas las áreas de minifundio con poca generación. “De esta forma no sólo mejorará la transparencia sino también el medio ambiente”, concluye Pastor.

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