1 de marzo de 2018 11:28 AM
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“Huevo de dinosaurio”, la nueva fruta que se comercializa en el mercado argentino

Conocida en inglés por el nombre de “pluot” o “plumcots” (por la conjunción de “plumber” y “apricots”, los nombres de ambas frutas de origen en ese idioma), esta nueva fruta tiene “un interior extra dulce y color rojo, mientras que su superficie es moteada, lo que le da el nombre comercial de huevo de dinosaurio […]

Conocida en inglés por el nombre de “pluot” o “plumcots” (por la conjunción de “plumber” y “apricots”, los nombres de ambas frutas de origen en ese idioma), esta nueva fruta tiene “un interior extra dulce y color rojo, mientras que su superficie es moteada, lo que le da el nombre comercial de huevo de dinosaurio y que muchas veces genera un gran interés para los consumidores, hoy se comercializa en el mercado argentino”, señaló el ingeniero agrónomo Mario Peralta en diálogo con Télam.

El especialista agregó que los valores nutricionales son realmente atractivos ya que los azucares que contiene la fruta varían entre un 16 y 18% “lo que la hace exquisita”, sumado al aporte de vitamina C así como también el potasio que contiene el alimento, “sin olvidar que tiene un gran sabor y aroma”, destacó.

La técnica que se desarrolla para obtener esta variedad Pluot que actualmente está a la venta en las verdulerias argentinas “es un proceso genético muy delicado en el que se saca el polen de una especie y se pone en el ovario de otra, para lo cual hay que castrar la flor y sacar todos los estambres”, explicó el especialista, quien aclaró que se trata de una técnica que tiene más de cien años y no se trata de un transgénico.

Teniendo en cuenta, las cualidades nutricionales, los cuidados de elaboración y además el particular nombre de la fruta, en Argentina algunos productores “tomaron el producto y le dieron un valor agregado interesante, fomentando así la producción y el consumo” como bien se hizo en San Juan.

En la provincia cuyana tomaron esta nueva variedad de fruta y la comercializan asociada a una de las maravillas que ofrece su provincia como lo es el Valle de la Luna, de modo que “se paga una patente de Dino Egg y se la vende presentada en bolsas individuales con un dinosaurio de caricatura y el parque provincial Ischigualasto de fondo”, detalló Peralta.

Sin embargo, más allá del valor agregado y potencial de marketing, “en el mercado aún hay algunos minoristas que lo venden como una ciruela más, y también existen varios operadores que no lo conocen”.

Fuente: Telam

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