1 de marzo de 2018 12:19 PM
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En una reunión con productores porcinos el PJ bonaerense inició su acercamiento al campo

Reclamaron por el impacto en el sector por la apertura de importaciones de cerdo de Brasil y Dinamarca.

El PJ bonaerense arrancó con el operativo para acercarse al campo, un sector económico distanciado del peronismo desde la crisis de 2008. Esta tarde, referentes del partido mantuvieron una reunión de trabajo con miembros de la Asociación de Productores Porcinos de la provincia (Aproporba) y la Federación de Productores de la provincia (Febapri).

Se trata de un nucleo pequeño dentro del sector ganadero, pero es quizás el menos refractario hacia el peronismo. El 98,8 % (80.400 productores) tienen menos de 100 animales.

Tres intendentes son claves en ese armado: Walter Torchio (Carlos Casares), Gustavo Arrieta (Cañuelas) y Marcelo Santillán (González Chávez).

Según pudo saber LPO, el vicepresidente del partido, Fernando Gray, arrancó haciendo un mea culpa por el distanciamiento entre el peronismo y ese sector, pero los productores prefirieron dejar las discrepancias de lado y avanzar hacia una agenda de temas. Allí mencionaron la necesidad de reformular cuestiones impositivas, sanitarias y temas vinculados a la habilitación de los establecimientos. En tanto que pidieron ayuda para la capacitación de los productores.

La propuesta de un acercamiento al campo había sido adelantada por LPO y llegó a través de un planteo de Gray a Cristina Kirchner, quien dio el visto bueno para avanzar con la maniobra. “No podemos seguir peleados con el campo, son un tercio de la provincia”, planteó el vicepresidente del PJ bonaerense a fines de enero.

Según explican en el partido, la próxima reunión será con los productores frutihortícolas y para el final quedarán los sojeros.

La producción porcina creció a partir del 2008, posicionándose como una importante cadena en el agregado de valor al maíz. Creció el consumo por habitante de 6 kilogramos en 2008 a 14 kilogramos en 2017, lo que disminuyó en ese momento la necesidad de importación desde Brasil en un 30%.

Productores que compraban la tonelada de maíz a $ 900 en noviembre del año 2015, no consiguen hoy valores menores a los $ 3.190 por la misma cantidad (se multiplicó el precio por 3,5). Obvio que no hubo, desde esa fecha, una inflación del 350 %. Cabe destacar que el maíz representa alrededor del 70 % del costo de producción del kilogramo de carne. A este incremento del cereal deben sumarse los incrementos de las tarifas (la producción intensiva usa más electricidad que la producción a campo), y de los combustibles: el gasoil estaba en noviembre de 2015 a $ 11,81 y hoy vale $ 21,52 (más del 182 % de aumento del gasoil de YPF en la Ciudad de Buenos Aires).

El destino de la carne porcina es el consumo interno, recibiendo no solo el impacto de la caída del poder adquisitivo, sino del incremento exponencial de las importaciones de carne de cerdo de Brasil y Dinamarca que se dieron a partir de 2016.

Fuente: LPO

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