3 de marzo de 2018 01:29 AM
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Esperan el biodigestor para solucionar el problema de los desechos del matadero salteño

Sin el incinerador funcionando para eliminar los restos de la faena, los municipales recurrieron al enterramiento de los desperdicios. Un vecino los denunció.

Las lluvias provocaron serios inconvenientes en un horno incinerador de los desechos de la faena del nuevo frigorífico de categoría provincial administrado por el municipio de Chicoana. Por este inconveniente se debió proceder al enterramiento de las vísceras de los animales en dos pozos. Ante las persistentes lluvias, el procedimiento de eliminar los desperdicios a cielo abierto quedó trunco y esto generó malos olores y la denuncia de un vecino ante la Policía Rural y Medio Ambiente por la posible contaminación del Río Chicoana.

Con amplias instalaciones, el matadero municipal de Chicoana cumple con todos los cánones exigidos por el Senasa para el desarrollo de la faena. Pero desde hace varias semanas el horno incinerador sufrió la caída de su techo, lo que dio lugar a un improvisado mecanismo de eliminación de los desechos producidos por la faena diaria de animales.

“Los desechos fueron arrojados a cielo abierto en unas trincheras cercanas al río, lo que provoca contaminación ambiental de la zona y de las aguas del cauce. Los hornos incineradores no los usan porque tuvieron inconvenientes, pero queman las vísceras al aire libre. Los olores son insoportables, llegan hasta los barrios del pueblo”, le dijo a El Tribuno Luis Rodríguez Pastor, productor de la zona, quien es vecino del matadero e hizo la denuncia.

Rodríguez vive junto a su familia a unos 200 metros del predio que está ubicado en el ingreso del camino vecinal de Las Moras, hacia el sector este del pueblo. El vecino reclamó tiempo atrás al Concejo Deliberante de Chicoana por estas anomalías, pero asegura que nunca obtuvo respuestas.

“El miércoles pasado en horas de la tarde denuncié estos problemas ante la Policía Rural, tenían una vaca muerta tirada cerca de las trincheras. Entre las moscas y los olores, hacía insoportable la hedentina”.

Y agregó: “Espero que se haga algo con esta irregularidad, que seguro perjudica al ambiente y a los vecinos. Además, no es la forma correcta de que funcione un matadero habilitado por el Senasa”.

Según Rodríguez, en este matadero se faenan por semana 600 animales, entre vacunos y porcinos. “Los desechos de todos estos animales deberían ser incinerados y no enterrados”, denunció el productor, quien faena en otro matadero.

“Fosas temporales”

Consultado el secretario de Hacienda, Ariel Ramos, explicó sobre las denuncias y la problemática generada por el incinerador que no funciona, que “es real el reclamo del vecino, pero hemos intentado subsanar este inconveniente hasta tanto lleguen los fondos para la adquisición de un biodigestor, que está gestionado, ya que el incinerador quedó fuera de servicio”.

Ramos detalló que se excavaron dos pozos ubicados a unos 100 metros de la ribera del río, y que no reviste peligro de contaminación, y menos puede ocurrir que el río se lleve los desperdicios, porque las aguas están encauzadas.

“El sistema funciona de la siguiente manera: apenas se faena los desperdicios son depositados en unas trincheras en donde se queman. Como ha llovido tanto, no se pudo quemar nada, entonces decidimos enterrar las vísceras. Ya está todo tapado. Aseguramos que todo esté en orden”. El funcionario recordó que el matadero con su frigorífico tienen una inversión importante. “Seguimos invirtiendo en las instalaciones. Las lluvias nos complicaron en todo sentido. Los vecinos con justa razón reclamaron y les pedimos disculpas”.

Fuente: El; Tribuno

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