3 de marzo de 2018 00:52 AM
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Uruguay : La sociedad del espectáculo

Ya no importa la realidad. Lo que importa es disputarse el electorado indeciso que dentro de 20 meses votará
La grieta se agranda, la lógica bélica se impone y el asombro irrumpe cada semana. Por muy grave que es la sequía, y que será bastante más grave avanzado marzo si se cumplen los pronósticos, nada de eso cuenta. Estamos en la sociedad del espectáculo, las elecciones están a 20 meses de distancia pero la campaña pareciera que ya hubiese empezado. Así que lo que importa es el efecto, el hecho estrambótico que luego todos comentarán y que alejará la atención de los gravísimos problemas. El gobierno pone un “comunicador” que en el futuro podría ser un robot, que enumera en seguidilla “todo lo que ya se hizo” y nada de lo que se hará. Le habla a los posibles votantes. Lo importante es que al día siguiente todos hablen de la cadena presidencial que fue pero no fue, como antes hablaron de las discusiones en la vereda. Mientras, el rodeo vacuno uruguayo tuvo en febrero la mayor faena para un febrero de la historia. Como para que el gobierno diga en marzo cuando se exporta. Pero en realidad lo que está en jaque es la producción futura. Se produce mucho porque hay una catástrofe nacional. Pero hablar de eso no es tan divertido como el show mediático.
Me ha recordado a un libro curioso por lo premonitorio escrito en aquellos años 60 por un escritor un tanto delirante, pero con visiones agudas y premonitorias. La sociedad del espectáculo de Guy Debord anunciaba en 1967 que “toda la vida de las sociedades donde rigen las condiciones modernas de producción se manifiesta como una inmensa acumulación de espectáculos. Todo lo que antes se vivía directamente, se aleja ahora en una representación.” Así arranca el libro que más adelante afirma que “la separación es el alfa y el omega de la sociedad del espectáculo”. Así estamos hoy. Separados y mirando en los celulares la red social del caso mientras las vacas y sus dueños se preguntan qué comerán en este verano y luego en el próximo invierno.
Ya no importa la realidad. Ya no importan los productores achicharrados por el sol y los costos. Lo que importa es disputarse el electorado indeciso que dentro de 20 meses votará. Tal parece que el juego será ajedrez y como una partida muy importante y sin restricciones de tiempo será larga.
Tú, Expoactiva, pones una imagen de Un solo Uruguay en una publicidad, yo te quito el apoyo. Peón x peón. Y la oportunidad uruguaya en jaque.
Es cierto, dentro de todo lo anunciado hay medidas paliativas para productores afectados por la sequía, para los de unos departamentos sí, pero otros no. Para los productores “familiares” es decir que contraten pocos trabajadores, pero para los que emplean más gente no. No cambia la gravedad de la situación, pero lo más importante, no genera la menor intención de invertir cuando el Estado salta el mostrador y de socio se ha convertido en un rival atrincherado.
Se ha roto una alianza que fue clave para que el Frente Amplio llegara al gobierno. El senador Mujica comenzó a construir pacientemente durante años en el anterior atraso cambiario. Se ganó la confianza de buena parte de la Federación Rural y miles de productores y así se lanzó la idea del país productivo. Una alianza que se reforzó con la llegada de Danilo Astori exhortando a invertir y de Tabaré Aguerre, un productor exitoso al ministerio en el segundo período de gobierno.
Ahora, en un raro torbellino, se entra en una nueva lógica que nadie sabe hacia donde conduce. Si no cambia la lógica y de una buena vez se instala una mesa seria de trabajo, tenemos que prepararnos para un 2018 y 2019 muy difíciles. Es sorprendente. Luego de años de obtener victorias electorales y robustos crecimientos económicos apostando al agro, ahora enfrentar a la gente urbana con los productores.
La Expoactiva, como siempre, será un ámbito totalmente apolítico, totalmente amable, y donde cualquier extranjero que va se lleva una excelente imagen de Uruguay. Y donde todo uruguayo se siente maravillosamente bien, vote lo que vote.
Como si los sectores maduristas que perdieron la pulseada en la Cancillería tuviesen un premio consuelo dictando la política con que manejar la situación delicada del agro.
En el momento más difícil, cuando se suma el dólar por el piso, la sequía, la caída de la inversión, lo que no se entiende es cómo se espera reactivar la inversión. Hay un conjunto de medidas que anunció el Ministerio de Economía. Pero han quedado minimizadas por la propia estrategia confrontativa del gobierno. Y tendrán menos efecto, porque más importante que las medidas que se anuncien es la actitud. Y la actitud es de enfrenamiento. Así será muy difícil que la inversión se reactive. Y en vísperas de una sequía grave, de una cosecha de soja mala, de un entore flojo, con una producción lechera que todavía está en el cti, la estrategia del enfrentamiento es peligrosa. Una imagen de Vilar vale por mil palabras de Astori, así la inversión no se reactiva.
Por ahora los problemas, la realidad, pasan a ser lo de menos. La sociedad del espectáculo nos devora.
Pero no todo espectáculo es malo. Luego de años vuelvo a mirar a las murgas que mantienen la independencia y la valentía de criticarlo todo, hasta la empresa intocable del fútbol, el carnaval y la tv. Justamente en la sociedad del espectáculo en que vivimos, una murga es excluida de las entrevistas por ser políticamente incorrecta. Como en aquellos lejanos tiempos en que había censura y las murgas eran un refugio de rebeldía alegre he vuelto a prestar especial atención a esta murga, los Cayó la Cabra, que proponen que “Ojalá llegue el día en que la gente se ame libremente, y en nuestras hogueras no ardan los que piensan diferente… Sentir en cada beso una revolución, saber que al fin no hay nada mas rebelde que el amor”.
Y la Cabra ha recibido el apoyo de otra murga bien interesante, Doña Bastarda, que en su actuación reflexiona sobre los prejuicios con alta poesía: “En la cárcel de la vida los prejuicios son barrotes, te separan de los otros aunque a veces no lo notes, cada uno va viviendo con un monstruo a su elección encerrando te encerraste cada cual en su prisión”.
Recupero una pizca de esperanza. Quiero creer que todavía hay chances de un diálogo constructivo, que en breve se volverá a anunciar una mesa de trabajo y que será para seguir analizando temas con urgencia y practicidad.
Mientras, ir a la Expoactiva se hace un compromiso más fuerte que nunca. De esto solo se sale con más inteligencia aplicada a los sistemas productivos y con un marco que permita el diálogo amable, plural, sincero. Y eso allí nunca falta.
Fuente: Observa

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