9 de marzo de 2018 12:16 PM
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Las heroínas de la pesca

Son 17 las mujeres que a las 06:00 de la mañana comienzan su faena en la pequeña planta de proceso orientada al calamar de Pesquera Santa Cruz, recientemente adquirida por Iberconsa. Algunas operarias llevan más de 12 años trabajando, no se quejan del frío, y agradecen tener trabajo en un país acostumbrado al vértigo, pero quieren un salario más justo, y mientras se esperanzan con el cambio de accionistas de la empresa, admiten que los 9 mil pesos por quincena no alcanzan.

Puerto Deseado, (C) Muchas son sostén de hogar, y realizando estas tareas productivas pudieron salir adelante.

La cronista de Crónica visitó la planta y pudo ver cómo las manos rápidas limpiaban los tubos de calamar. “Las pastillas las traen en camiones desde Puerto Madryn, y otra parte corresponde al calamar descargado del buque San Mateo”, señala la supervisora que hace 4 años trabaja en la empresa.
Y aclara que no le sorprende que en las plantas pesqueras de la localidad sean más mujeres que hombres. “Las mujeres somos más responsables. Hace poco tomamos 7 empleados 4 hombres y tres mujeres, pero los hombres no estuvieron ni dos días y terminaron renunciado, como siempre, quedaron las mujeres”, afirma convencida.
En el descanso de media hora las chicas aprovechan cada minuto, y mientras toman mate o comen los alimentos que trajeron de sus casas señalan que tienen un poco de temor por sus trabajos. Pero en el fondo sienten que nada podrá pasarles. Cómo tener miedo si están acostumbradas a levantarse mil veces, ellas a su modo son las silenciosas, las heroínas de la pesca que modificaron la realidad de sus humildes hogares con la sola armadura de unas botas blancas.
Anoche, dos instituciones deseadenses organizaron una fiesta por el Día de la Mujer, pero nadie las nombró, y es normal podría decirse, porque por lo general se habla de mujeres exitosas. Para estas trabajadoras de la pesca los homenajes son esquivos, no llegan a las mesas de proceso, se quedan ateridos en hacendosas funcionarias y solo por eso es necesario reivindicarlas, contar que en Puerto Deseado hay cientos de mujeres que trabajan en la pesca. Los productos pesqueros que procesan son consolidados en contenedores que viajan a los puertos de distintos países del mundo para luego ser comercializados. Por eso, para esas guerreras que contribuyen a la economía del país que con viento a favor o en contra se desempeñan en las plantas pesqueras vaya este homenaje.
Fuente: Cronica

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