23 de marzo de 2018 14:12 PM
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El modelo de negocios de comercializadoras de granos llegó a su fin

Los viejos métodos para ganar dinero mediante la venta de granos “ya no van más”, dijo un alto ejecutivo de Cargill al explicar el profundo cambio que se produjo en los mercados de materias primas agrícolas. Con ingresos por u$s 100.000 millones, Cargill vende y procesa decenas de millones de toneladas de granos y carnes […]

Los viejos métodos para ganar dinero mediante la venta de granos “ya no van más”, dijo un alto ejecutivo de Cargill al explicar el profundo cambio que se produjo en los mercados de materias primas agrícolas. Con ingresos por u$s 100.000 millones, Cargill vende y procesa decenas de millones de toneladas de granos y carnes por año. La compañía con sede central en Estados Unidos durante décadas contó con una amplia red de silos y puertos para mantener su ventaja como comercializadora de granos y oleaginosas.

“El modelo de negocios tradicional dentro de la cadena de abastecimiento agrícola llegó a su fin”, aseguró Gert-Jan van den Akker, presidente de la división de cadena de abastecimiento agrícola en Cargill, durante la Cumbre Mundial de Commodities.

Van den Akker contó que Cargill y sus rivales siempre financiaron a los agricultores y acordaban comprar sus cosechas durante la época de cultivo. Al momento de la cosecha, les compraban los cultivos, los almacenaban en silos y luego comercializaban el inventario. “Uno esperaba que los mercados se apreciaran y luego vendía los granos. Y eso era lo que creaba los márgenes. Eso se acabó. Eso ya no existe más”, agregó.

Existe el debate sobre si las presiones financieras que enfrentan las grandes comercializadoras agrícolas del mundo son un síntoma de un mercado de granos temporalmente flojo o si refleja cambios más estructurales.

Gary McGuigan, presidente de comercio internacional en Archer Daniels Midland, un rival de Cargill, afirmó que la manera tradicional de comprar granos en origen y llevarlos a un puerto está quedando vieja. “No veo cómo van a sobrevivir a ese tipo de cosas”, afirmó.

En la última década las chacras crecieron; invirtieron en activos vinculados con el almacenamiento como las inmensas bolsas plásticas o silos de metal corrugado, lo que les permite decidir cuándo vender la producción a los comerciantes.

Los datos sobre precios de los commodities, condiciones climáticas, rendimientos de los cultivos y flujos comerciales también son más accesibles para los productores y consumidores, lo que disminuye el valor del profundo conocimiento que ofrecen las comercializadoras de granos. “No hay secretos hoy en el mundo de la agricultura”, aseguró Van den Akker.

Las grandes comercializadoras de granos se adaptaron a los cambios. ADM, por ejemplo, armó lo que denominan “comercialización en destino”, es decir acercar los suministros de granos a los clientes. Cargill ofrece más servicios a los productores, como herramientas digitales para guiarlos durante el período de cultivo.

Fuente: El Cronista

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