27 de marzo de 2018 12:37 PM
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Desde vacunas contra el cáncer del cuello de útero a la sanidad animal: la innovación en VLPBio

La compañía tecnológica VLP Bio, de Valladolid, ha abierto, con el desarrollo de vacunas, un nuevo campo en la investigación de la sanidad animal

Valladolid (España)  :  La compañía tecnológica VLP Bio ha abierto, con el desarrollo de vacunas, un nuevo campo en la investigación de la sanidad animal después de que arrancara en 2012 un proyecto vinculado a la vacunación terapéutica contra el cáncer de cuello de útero.

Según explica a EFE Francisco Reyes Sosa, director de Negocio de Bdi Biotechnology, a la que pertenece VLPbio, la “start-up” tiene en avanzado estado de desarrollo dos vacunas para la sanidad animal, una de ellas contra el síndrome respiratorio reproductivo porcino, que es la enfermedad que más daños causa a este sector ganadero en España y que ya ha despertado el interés de algunas multinacionales veterinarias.

También otra para el “circovirus” del ganado porcino, que desencadena una enfermedad entre los cerdos con varias cepas y que suele hacerse resistente con el tiempo, ante lo que VLPbio va a implementar una vacuna que sea más eficaz.

Sin abandonar el proyecto inicial de la vacuna contra el cáncer de útero, y teniendo en cuenta que su desarrollo puede superar los diez años y la importante financiación que precisa, VLPbio se ha centrado en desarrollar vacunas para ganado porcino y bovino, principalmente, pero aprovechando la plataforma de la primera iniciativa.

Todo tiene su arranque en una técnica ideada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y basada en partículas similares a virus que tienen la misma estructura, un descubrimiento de hace años pero que tenía que ser adaptado para su aplicación práctica.

“No es un virus, es una partícula que se parece a un virus y cuando entra en el organismo es capaz de despertar el sistema inmunitario”, concreta Francisco Reyes, quien añade: “el organismo se defiende como si fuera un virus” y además “ofrece una respuesta inmune y una seguridad biológica” tras la adaptación de esta partícula llevada a cabo en los laboratorios de VLPbio.

Aplicaciones prácticas

En la aplicación práctica de este descubrimiento es donde entró VLPbio, que comenzó a desarrollar el estudio de una vacuna contra el cáncer de cuello de útero que se ha experimentado en ratones con una “eficacia sorprendente” para Emilio Gutiérrez, director financiero de VLP, ya que que arrojó un cien por cien en reversión de tumores y un total grado de supervivencia.

Sin abandonar el desarrollo de esta vacuna, que se podría prolongar hasta casi diez años debido a todos los controles que debe superar hasta su aplicación en humanos, VLPbio se ha redirigido a la sanidad animal y ha comenzado, con la base de la misma técnica de las partículas similares a virus, a desarrollar vacunas para el ganado porcino y bovino, pero también para la especie aviar.

Este tipo de vacunas dirigidas a la sanidad animal tienen un desarrollo más breve, unos seis años, y las inversiones son menos costosas, -se pueden reducir hasta el 10%-, por lo que incluirlas en el catálogo de la compañía puede suponer un soporte económico.

Para el ganado bovino, esta compañía tiene en fase de experimentación una vacuna contra la diarrea vírica, en colaboración con otras empresas, y que será muy apreciada en los mercados veterinarios de la UE y, especialmente, en Iberoamérica.

El apoyo decisivo de la UE

“Lo hemos pasado mal en ciertos momentos”, reconoce el director financiero, quien lamenta la insuficiencia de apoyos en los comienzos, lo que ha producido un “cierto retraso” en el plan estratégico, aunque se muestra optimista para que los proyectos “cojan velocidad”.

Porque, según dice, las administraciones suelen apoyar -aunque tarden en pagar- y expresa su reconocimiento a la UE y al Ministerio español de Economía y Competitividad, mientras que de la Junta de Castilla y León “una vez que hemos salido de la crisis” espera que se sume a estos apoyos.

“Estamos en un momento de crecimiento muy bonito y se abren oportunidades”, sentencia Emilio Gutiérrez, quien advierte de que empiezan a “poner resultados” en la mesa de las grandes compañías veterinarias. Así, esta pequeña compañía -veinticinco empleados entre ingenieros y doctores- empieza a ser conocida entre los fondos inversores y la financiación exterior llegará con mayor facilidad.

Prueba de ello, es que ha cerrado recientemente una operación de financiación próxima al millón de euros liderada por un fondo de capital riesgo especializado en biotecnología, concretamente “Inveready”, y por la compañía estadounidense Dyadic

Fuente: EuroEFE

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