27 de marzo de 2018 13:11 PM
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El campo quiere más

Piden acelerar baja de retenciones

A raíz de las pérdidas provocadas por la sequía, la Sociedad Rural de Rosario le solicitó ayer al gobierno adelantar el cronograma de reducción de las retenciones a la soja, las cuales se ubican actualmente en 28,5 por ciento, suprimir el pago de anticipos por el impuesto a las Ganancias de 2018, implementar con rapidez el otorgamiento de financiaciones y refinanciaciones por parte del Banco Nación y obtener de los banco privados plazos en la prórroga de vencimientos bancarios y/o nuevos créditos, acordes con los ciclos agrícolas. A comienzos de enero, el presidente de la entidad, Tomás Layas, ya había solicitado un dólar de 30 pesos.

“Pedimos solo un alivio”, se titula el comunicado donde la Rural rosarina justifica sus pedidos. “Desde la Sociedad Rural de Rosario,  sabemos  que  el campo  es una actividad de riesgo donde se puede perder. También creemos,  que no debemos tener privilegios ni pedir subsidios por encima de otros sectores empresariales. Pero también debemos recordar que tenemos una retención muy injusta sobre el precio de venta de la soja, principal producción de nuestra zona”, remarcan en el texto. Luego insisten con su prédica contra las retenciones: “No cabe duda que los productores son castigados desde el punto de vista impositivo. ¿Qué sector empresario soporta un impuesto del 30 por ciento sobre su facturación?  El campo lo viene sufriendo desde el Gobierno anterior en el 35 por ciento y también con distintos porcentajes en el maíz y en trigo. Sin embargo, reconocemos  la gestión del actual gobierno en haber suprimido estos dos últimos”. 

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En diciembre de 2015 el entonces flamante gobierno de Cambiemos convalidó una suba en el precio del dólar del 60 por ciento y, contra lo que dicen los libros de economía, en lugar de subir o al menos mantener las retenciones para que el Estado se apropie, y luego redistribuya, al menos una parte de esas “ganancias caídas del cielo” que obtuvieron productores y exportadores sin hacer nada, lo que hizo fue exactamente lo contrario: reducir 5 por ciento las retenciones de la soja y eliminar las del trigo, el maíz y la carne. De este modo, el sector agropexportador se benefició con la obtención de una renta extraordinaria.

En diciembre y enero el gobierno volvió a acelerar la suba del dólar llevándolo de 17,50 a 20,50 pesos. Sin embargo, los ruralistas insisten con una suba mayor de la divisa y una baja adicional de las retenciones, las cuales desde enero vienen retrocediendo 0,5 por ciento por mes. Con respecto al dólar, el titular de la Sociedad Rural de Rosario aseguró en enero que “para que sea competitivo tiene que estar cerca de los treinta pesos. En los 90, un dólar valía el equivalente a un café. Hoy tendría que ser igual, hoy un café cuesta 30 pesos”. Además, presionan para que la baja impositiva, que se viene implementando se concrete con mayor rapidez. “Estas propuestas no tienen costo fiscal para el gobierno nacional, sólo algo de costo financiero. No pedimos  privilegios”, remarcaron. Pese a lo que dice el comunicado, la baja de retenciones tiene un costo fiscal. Por ese motivo, el gobierno decidió que en el caso de la soja la baja fuera gradual para no profundizar aún más el desfinanciamiento del Estado iniciado en 2016.

Fuente: Pagina 12

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