1 de abril de 2018 11:59 AM
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Afirman que la Justicia “malinterpreta” algunos casos de trabajo esclavo en la zona rural de Mar del Plata

Contreras Marzo 31,2018 20:04 Ante la preocupación del sector frutihortícola por diversas causas judiciales que “afectan” la contratación de personal, desde la comunidad boliviana fijaron postura sobre las acusaciones de trata de personas.

El diputado del Pro, Juan Aicega, en conjunto con el Ministro de la Producción de la Nación, Francisco Cabrera y de distintos funcionarios de dicha cartera, realizaron una mesa de trabajo para buscar soluciones a la problemática judicial que afecta a productores  frutihortícolas marplatenses en la contratación de personal.

A través de un comunicado, Aicega sostuvo que los productores del sector rural local “están afectados por decisiones de la Justicia Federal en Mar del Plata”, con “la clausura de establecimientos, allanamientos, detención de personas, secuestro de material y de dinero y allanamiento a domicilios particulares”. En tal sentido, la mesa de trabajo busca “hallar figuras legales que faciliten la contratación laboral” en el cordón frutihortícola que según el diputado PRO tiene “el más alto nivel de trabajo registrado en esa actividad en la Argentina”.

“Lo que buscamos es generar este espacio de trabajo que le brinde tranquilidad al Productor para el desarrollo de su actividad, pero que se explicite que si existen irregularidades de trabajo esclavo seremos los primeros en trabajar para que esto se corrija, se denuncie e investigue en profundidad y se condene a quien se tenga que condenar”, sostuvo Aicega.

 

La posición de la comunidad boliviana

Consultada acerca de la existencia de la trata de personas en los campos de General Pueyrredon, Milena Nava Solís, secretaria del Centro de Residentes Bolivianos, tuvo opiniones diferentes sobre estas irregularidades, principalmente con la existencia de trabajo infantil. Aunque sostuvo que hay casos de trabajo esclavo, “son pocos y algunos son inventados”.

“La Justicia malinterpreta ciertas cuestiones como la presencia de los chicos en los campos. Nuestra comunidad está muy presente en los campos de Mar del Plata y en los casos donde migramos con nuestras familias, nuestros chiquitos están con sus mamás y papás. No tenemos donde dejar a nuestros hijos y por otra parte compartimos nuestra labor. De esa manera aprenden el trabajo y les enseñamos a cuando sean más grandes. Eso no es trabajo infantil”, destacó Solís, en diálogo con 0223.

Por otra lado, la dirigente de la comunidad boliviana sostuvo que en el caso de los mayores solteros que vienen desde Bolivia a trabajar, la situación es en algunos casos diferente.

“Cuando vienen los jóvenes solos, es por temporada. No niego que haya gente, como en todos lados, que abusan de sus propios compatriotas. Y hubo casos que han sido descubiertos y juzgados. Pero no todo es así, hubo casos en que la gente inventa cosas y algunos productores se han visto acusados de algo injusto”, señaló.

En esa línea, recordó que a comienzos del 2017 un productor rural fue acusado de trabajo esclavo y en estos momentos cumple una condena en el penal de Ezeiza.

“Dos hermanos que vinieron desde Bolivia luego de estar un tiempo radicados, trajeron a una hermanita de unos 17 años. Esta chica al tiempo fue a atenderse a una salita de La Peregrina y denunció a una asistente social que estaba encerrada y trabajaba dia y noche. La justicia le creyó y el productor está preso. Luego volvieron todos a Bolivia. Pero dejó a la familia del productor destrozada”, concluyó Solís.

Fuente: www.0223.com.ar

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