3 de abril de 2018 13:22 PM
Imprimir

Riego artificial: ¿Alternativa para tiempos de sequía?

Previene la escasez de agua, el recurso natural que mejora el rinde de todo campo, y puede asegurar la cosecha solo si se lo programa con tiempo.

Actualmente la sequía afecta a un total de 28 millones de hectáreas en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba y la pregunta que muchos se hacen es: ¿Se puede prevenir la crisis hídrica mediante el riego artificial? Para conocer más sobre el tema el sitio Agrofy realizó un extenso trabajo en base a consultas a Stamati, la empresa rosarina que implementa soluciones tecnológicas en materia de sistemas de riego para cultivos intensivos, cultivos extensivos, bajo invernáculo, áreas recreativas y espacios deportivos, entre otros.

El titular de la firma con más de 20 años de trayectoria en la labor del riego, Rubén Stamati, detalló “independientemente de dónde se aplique el riego, la cuestión es cómo hacer eficiente el costo que implica regar, ya sea con energía eléctrica o combustible. El parámetro a tener en cuenta es cuánto cuesta un milímetro de lluvia, cuánto cuesta el kilovatio, el litro de gasoil para convertir en un área determinada, un milímetro de lluvia”.

“De acuerdo al cultivo o estadio vas a necesitar más o menos energía y va a redituar en un mayor rendimiento hasta un umbral donde el costo de agregar más lluvia no te va a dejar un mayor rendimiento ni vas a recuperar la inversión. Llega un punto de inflexión en el cual hay que dejar de regar por más que llueva, por el estadio del cultivo o por el cultivo en sí o por los costos que uno maneja”, continuó Stamati.

Asimismo aclaró: “En algunos lugares el riego es complementario, cuando la lluvia escasea. En otros lugares es total. En general, se lo considera como una situación de recomponer una área árida y a veces es suplir la falta de lluvias en algún lugar húmedo o semihúmedo”.
Productividad: El secretario de Agricultura de la Nación, Guillermo Bernaudo, fue consultado por el sitio Bichos de Campo, donde expuso las bondades del riego artificial. “Agua hay para regar mucho, pero hay que poder llevarla a las chacras” expresó “Willy”.
El funcionario calcula que de las 32 millones de hectáreas sembradas con cultivos extensivos (los granos que hoy más padecen con la falta de lluvias), se podrían pensar en aplicar riego complementario sobre 1,5 o 2 millones de hectáreas.

“Hay que pensar que son inversiones importantes. Se necesita de U$S 1.000 a U$S 1.500 por hectárea para el riego complementario de un cultivo de secano. En una sequía como la de este año, un equipo de esos te ayuda a salvar las papas, peor nunca te compensará como si hubiera llovido”, aclaró Bernaudo.

Además agregó que “cuando tenías retenciones, el diferencial se lo comían los impuestos. Pero ahora estamos en un proceso de cambio y tenemos un Plan Nacional de Riego con el que se aspira a terminar el mandato de Mauricio (Macri) con 200 o 300 mil de hectáreas más regadas”.

Trabas imposibles: Los especialistas coinciden en que existen dos grandes limitantes para la instalación del riego artificial: la escasez de créditos y el suministro de energía. Aquiles Salinas, especialista en infraestructura para riego del INTA Manfredi y uno de los coordinadores nacionales del organismo en esta temática, también habló con el programa Bichos de Campo, donde explicó que la Argentina no tiene una oferta crediticia adecuada para expandir el riego, “comparado con los países desarrollados que tienen años de gracia sin pago y  tasas muy bajas”.

Además expresó que “todavía la red de disposición de energía no está como para llegar a cubrir todo el espectro, sobre todo en la región pampeana”. Esta situación es claramente demostrable en nuestra región, donde los productores expresan permanentemente las dificultades del servicio eléctrico, sin mencionar las exuberantes tarifas que se pagan.
Tipos de riego: En el caso de tener la posibilidad de invertir en riego es importante conocer las diferentes variables.

En cuanto a cultivos extensivos, se puede realizar el riego por inundación considerado como el más arcaico, implementado por los egipcios cuando subía el río Nilo, inundaban el terreno y así germinaban las semillas. Está condicionado por la topografía ya que no se puede utilizar el agua en contrapendiente, y requiere mucha agua. En nuestros tiempos el tractor con su gasoil le daba potencia a la bomba, y se inundaba el campo.

En el extremo opuesto se encuentra el riego por goteo que gasta 10 veces menos que el riego por inundación y ya existen las primeras experimentaciones para cultivos extensivos.
La situación intermedia es la aspersión que es generar una lluvia parecida a una precipitación normal, teniendo en cuenta cuando vas a volver al mismo lugar con el pivot. Se prevé hacerlo en una determinada cantidad de días para brindar el agua necesaria para el pivot.
La decisión del riego: El especialista Rubén Stamatti habló, además de una serie de pasos pormenorizados a tener en cuenta por todo aquel que quiera aplicarlo a su producción. Describió: “Primero hay que realizar un análisis de agua del terreno para que la naturaleza aporte una calidad y cantidad suficiente de agua que supla el cultivo y mantenga la calidad del campo. Cuando incorporás riego, incorporás sales y tenés que ir monitoreando que ese suelo no se salinice como consecuencia del uso y abuso del riego. Como segundo paso, ver cuál es la curva en la cual conseguís el equilibrio entre la inversión y la recuperación. Un pivot se usa para un campo entre 100 y 150 hectáreas, para que los costos fijos se diluyan en esa magnitud”.

Con ello Stamati dejó entrever que el riego es rentable en superficies medianas. Por tanto manifestó: “Los riegos en Europa en superficies relativamente chicas se realizan a través de un rociador (una maquinaria grande con una manguera enrollada con un aspersor en la punta que a medida que avanza recoge la manguera y riega en forma frontal un área de unos 50 metros de ancho)”.

 

En ese sentido existen diferentes factores a considerar para aplicar el riego a un cultivo:
-Humedad necesaria de germinación
-Desarrollo vegetativo según el cultivo
-Floración. En vez de aplicar híbridos y diversificar la siembra, con lo cual hay lotes más precoces y más tardíos, haces riego que ayuda a la uniformidad.
-Potencial genético. Los techos de producción de maíz son los que más exteriorizan el potencial genético de la semilla. Es relativo con la soja y el trigo.
-Fertilizantes. Se pueden aplicar pero hay que combinarlos con el agua necesaria para que haga efecto.
Finalmente hay que tener en cuenta que el riego no se puede implementar cuando el año viene seco. Es un proyecto que lleva entre 6 meses y un año en el cual el productor desde cero analiza si tiene agua.

Fuente:

Publicidad