3 de abril de 2018 14:24 PM
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¿Por qué Argelia se volvió un socio comercial importante de Uruguay?

Las exportaciones uruguayas al país africano tuvieron un boom en 2017.

De manera silenciosa, un país africano ganó importancia y se convirtió en uno de los principales socios comerciales de Uruguay. Se trata de Argelia —40 millones de habitantes, exportador neto de petróleo y ubicado en el extremo norte de África—, que en 2017 trepó varios puestos dentro del ranking de destinos hacia los que viajan los productos nacionales.

El año pasado se ubicó en el lugar 11 dentro de esta lista y se convirtió, como destacó el Instituto Uruguay XXI, en el país que tuvo el mayor impacto positivo en las exportaciones, solo precedido por China, el socio número uno de Uruguay.

Los números son elocuentes para mostrar este salto. Mientras que en 2016 las ventas a ese país habían sumado US$ 42 millones, un año más tarde esa cifra había ascendido a US$ 140 millones. El aumento llegó a 234,2% en términos interanuales. Fue más de lo que Uruguay exportó a Paraguay, el otro socio pequeño del Mercosur (US$ 120 millones), o a España e Italia, dos países a los que está estrechamente unido (allí colocó US$ 83 y US$ 86 millones, respectivamente).

Pero, ¿qué ocurrió para que Argelia pasara a tener esta relevancia? La respuesta corta es que “la culpa” la tiene Brasil. El país vecino ha sido históricamente un destino fuerte de los productos lácteos nacionales pero el año pasado ese mercado se deterioró. A su endeble situación económica se sumó, en octubre de 2017, el bloqueo que el gobierno conducido por Michel Temer impuso a los lácteos locales y que puso en alerta a la industria local.

Con este escenario como telón de fondo, las empresas del sector —con Conaprole, la compañía láctea más grande del país y la principal exportadora, a la cabeza— empezaron a mirar a qué otros mercados podían enviar su producción. Así fue que Argelia —que ya había actuado como un plan B para estos productos cuando se desplomó el mercado venezolano— empezó a recibir más mercadería de este tipo.

“Argelia se constituyó en un mercado sustituto para un sector relevante como son los lácteos”, señaló el gerente senior del área de Comercio Exterior y Aduana de PwC, Marcos Soto.

El crecimiento es significativo. La nación africana tuvo una participación de 20% dentro de los US$ 591 millones de productos lácteos exportados por Uruguay en 2017 (el año anterior había sido 7%). En concreto, las exportaciones de lácteos —con la leche en polvo como producto estrella— a ese destino sumaron US$ 120 millones el año pasado, un incremento de 195,6% frente a 2016. Brasil, en cambio, recortó su participación de 61% a 39% en el mismo periodo. De esta forma, Argelia se transformó en el segundo destino en importancia para estas colocaciones, detrás del clásico (pero en caída) Brasil.

Un puñado. Las estadísticas muestran cuán concentradas estuvieron las exportaciones uruguayas a Argelia en 2017. Los lácteos se quedaron con el primer puesto, y por varios cuerpos (acapararon el 85% de las ventas). El trigo logró el segundo lugar pero, con US$ 19,7 millones, quedó lejos del puntero. A mayor distancia todavía, las colocaciones de arroz completaron el podio, aunque con solo US$ 552.224.

Esta concentración también es clara cuando se mira qué empresas comerciaron con ese país el año pasado: Conaprole explicó el 64,4% de los negocios. El puñado de productos que concentró la mayor parte de las ventas y las contadas firmas que han establecido un vínculo con este destino fue identificado como una flaqueza de este socio comercial.

Si Argelia se vuelca por otro proveedor de lácteos o las empresas uruguayas dejan de encontrarlo atractivo, el mercado “se puede caer mañana”, graficó el Decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi.

Para evitar esto y usar el ingreso de los lácteos como la puerta de entrada para otros productos, el experto agregó que es clave trabajar en la promoción comercial y en estrategias específicas para incorporar más bienes a la canasta exportadora de un destino desconocido para la mayoría de las firmas uruguayas que venden fuera de fronteras. Dentro de la lista de debes, Bartesaghi mencionó que Uruguay tendría que pensar en abrir más embajadas en África. En Argelia hoy no hay una. Tampoco un consulado.

En esta línea, Soto comentó que el gobierno tiene en agenda una gira encabezada por el presidente Tabaré Vázquez por el continente africano —el canciller, Rodolfo Nin Novoa, adelantó que incluiría a Angola y Etiopía—. “Con visión de mediano y largo plazo África puede ser un gran mercado para nuestros productos”, añadió el gerente de PwC, quien destacó las tasas de crecimiento que han logrado esos países.

Si se mira cómo le ha ido a Argelia en este terreno, su Producto Interno Bruto (PIB) se expandió 3,8% en 2015 y 3,3% un año más tarde (todavía se desconoce el dato de 2017).

Otro de los ingredientes que lo hacen codiciado a los ojos de los exportadores uruguayos es su densidad demográfica, algo que comparte con otras naciones del continente.

Por esta razón, Soto cree que Uruguay podría trabajar para comenzar a vender en mayor volumen otros productos, como arroz, medicamentos y alimentos en general. “Sería muy interesante intentar diversificar los productos con que accedemos a estos mercados, y para ello debemos procurar acuerdos que incluyan preferencias arancelarias”, dijo. La leche en polvo hoy paga un arancel de entrada de 5%, detalló, al igual que los medicamentos o el arroz, pero en otros rubros —como manteca y pescado— se eleva hasta 30%.

El socio de PwC afirmó que África está mostrando un afán por abrirse más al mundo y Uruguay debería aprovechar eso. “Ahí los primeros que puedan jugar posiblemente saquen ventaja”, afirmó.

Tendencia seguiría este año, afirman expertos. Para Soto, si la tendencia observada en los últimos meses continúa, es probable que este año finalice con exportaciones uruguayas a Argelia por alrededor de US$ 160 millones. “Indudablemente va a representar un destino relevante no tradicional para nuestras exportaciones”, dijo. Por su parte, Bartesaghi coincidió en que el país “va a seguir siendo un mercado interesante” para los productos nacionales. En 2017, añadió, fue el principal socio comercial africano, con 43% de las ventas a ese continente.

Balanza comercial favorable para Uruguay el año pasado
El año pasado Uruguay exportó productos por US$ 140 millones a Argelia. En cambio, el país africano colocó en suelo nacional mercadería por solo US$ 5 millones, lo que da un saldo de balanza comercial favorable para Uruguay en US$ 135 millones.

Cerca del 100% de lo que Uruguay compró a Argelia fueron “fosfatos de calcio naturales, fosfatos aluminocálcicos naturales y cretas fosfatadas”, según la información proporcionada por Uruguay XXI. “Prácticamente no importás nada de este mercado”, ilustró Bartesaghi. “Es un mercado que no te provee”, agregó.

El Decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica planteó además que, si bien en el último año las exportaciones uruguayas a ese país crecieron más que las de Argentina y Brasil a ese mismo destino, los vecinos sí han logrado diversificar la canasta que ofrecen allí. Éste es el desafío que tiene Uruguay para lograr la sostenibilidad del mercado, sostuvo.

En febrero de este año —último mes para el que se tienen datos— las colocaciones de lácteos en el extranjero sumaron US$ 41 millones, de acuerdo a cifras de Uruguay XXI. Argelia apareció como el principal destino de ellos, con una participación de 26% dentro del total vendido (medido en montos).

En comparación con el mismo mes de 2016, en tanto, las colocaciones a ese país de estos productos subieron 150%. En el mismo periodo, las exportaciones a Brasil descendieron (en este caso, 43%).

Además, durante el segundo mes del año, Rusia y Argelia (con participaciones dentro del total exportado por Uruguay de 4% y 2%, respectivamente) fueron los dos destinos con más impacto positivo sobre las colocaciones nacionales en el extranjero. El primero aumentó 85% en comparación con febrero del año anterior, mientras que Argelia, de la mano del boom de los lácteos, lo hizo a una tasa de 153%.

Fuente: El Pais

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