5 de abril de 2018 12:50 PM
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Riesgos y oportunidades para la soja argentina ante el conflicto China-EEUU

La escalada proteccionista puede tener un fuerte impacto en el mercado agropecuario doméstico. Puntos clave

La escalada de una guerra comercial entre China y los Estados Unidos desatada a partir de trabas impuestas por el país asiáticas a las importaciones de alimentos de la gran potencia del norte puso en vilo a los mercados internacionales y en particular a la Argentina, cuya economía depende muy fuertemente de las exportaciones de soja.

Como ocurre con toda crisis, el conflicto conlleva riesgos y oportunidades, de las que dio cuenta la Bolsa de Comercio de Rosario. a través de un brief que circuló en la tarde del miércoles por las redacciones de los medios de prensa.

¿Que plantea la Bolsa? A los países sudamericanos, sobre todo Brasil y Argentina, se les abre la oportunidad de ocupar la vacante que dejarían las colocaciones americanas en China y los precios locales podrían desmarcarse más hacia el alza respecto de los de Chicago, si confirma la aplicación de un arancel del 25% sobre 106 productos alimenticios estadounidenses, incluyendo soja, maíz, burlanda (DDG), algodón, trigo y carne, como represalia a la anunciada aplicación de aranceles de Estados Unidos para productos tecnológicos e industriales de origen chino.

Según el informe de la Bolsa, China es el principal importador mundial del poroto, con una participación mayor al 60% de las compras mundiales que, para la campaña 2017/18, representará una absorción de casi 100 millones de toneladas. En general, el país asiático importa casi el 50% de poroto desde Brasil, alrededor de un 40% desde Estados Unidos, y el 10% restante desde otros países, mayormente Argentina seguida de Paraguay.

Inversamente, China es el destino del 60% de las exportaciones totales de soja de Estados Unidos, que para la campaña 2017/18 representa un volumen total de 37 millones de toneladas.

Por otro lado, las exportaciones totales de soja de Brasil y Argentina en la presente campaña 2017/18 podrían ascender a 70,5 y 7 millones de toneladas, respectivamente. Es decir, incluso si todo el saldo exportable de poroto de soja sudamericano se destinase a China, los despachos combinados de ambos países no alcanzarían a cubrir las necesidades de compra de esta nación, señalando la complejidad del escenario planteado.

Brasil sería el principal ganador en lo que se refiere a market share del comercio de la soja en grano. La Argentina tiene un problema con la calidad proteica de sus granos, aunque en el corto plazo se podría mezclar granos argentinos con los de otro origen, para ganar tiempo en optimizar la producción.

Ahora bien, China podría sustituir parte de la importación de poroto por subproductos (harina y aceite) y eso sería beneficio puro para el país.

Reemplazado por Sudamérica. Estados Unidos debería buscar de cara al futuro mercados alternativos, no sin antes pasar por un escenario de desequilibrios que presionaría a la baja los precios de la soja estadounidense. Así, se puede prever una mayor brecha de precios entre ambos orígenes.

Con todo, la Bolsa advierte que más allá de la mejora de precios en el mercado doméstico, una “guerra comercial” entre las dos principales economías del mundo difícilmente dejará un saldo positivo en la economía global.

Fuente: Punto Biz

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