9 de abril de 2018 12:04 PM
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Los temas del CFP: siguen entrando

El Consejo Federal Pesquero se reunió en la ciudad de San Antonio Oeste completando su gira nacional por todos los puertos para recoger las inquietudes del sector respecto de la realización de un plan de manejo para el langostino. A pesar de haber encontrado en varios lugares oposición a la continuidad de las reformulaciones que […]

El Consejo Federal Pesquero se reunió en la ciudad de San Antonio Oeste completando su gira nacional por todos los puertos para recoger las inquietudes del sector respecto de la realización de un plan de manejo para el langostino. A pesar de haber encontrado en varios lugares oposición a la continuidad de las reformulaciones que transforman lanchas amarillas en tangoneros y ser testigos en Rio Negro de que la entrega indiscriminada de permisos puede tener consecuencias adversas para el recurso, siguieron adelante en su postura y aprobaron otras dos reformulaciones. Por otra parte decidieron la apertura anticipada del sector norte para la captura de calamar basados en información científica y aprobaron la renovación de permisos de pesca para poteros. Finalmente, con la negativa de la representante del Ministerio de Medioambiente permitieron la captura de vieira en una Unidad de Manejo en la que se encuentra complicada la situación biológica del recurso.

Langostino

El subsecretario de Pesca, Juan Bosch, sigue recorriendo los puertos junto a representantes del Consejo Federal Pesquero para tomar nota de las observaciones que realizan los distintos actores del sector sobre el manejo del recurso langostino que se hace y lo que debiera hacerse con el objetivo final de plasmarlo en un plan de manejo y administración. El último de la lista fue Río Negro que viene de pasar una temporada calamitosa, en la que casualmente las autoridades provinciales, con Jorge Bridi a la cabeza, alentaron la incorporación masiva de embarcaciones y se encontraron con una temporada en la que el langostino no apareció. Hoy San Antonio es un valle de lágrimas y deudas.

Ante este panorama uno podría imaginar que las autoridades nacionales se plantearían seriamente el hecho de seguir incorporando barcos a la pesquería, dado que lo que ocurrió en el Golfo San Matías podría suceder en aguas nacionales, o al menos se plantearían la duda; pero no. El Subsecretario de Pesca y los consejeros que le dan su apoyo eligen seguir llenando el mar de barcos langostineros y aprobaron dos nuevas reformulaciones.

La primera convierte en un tangonero a la lancha amarilla Mariluz de 15,46 metros con permiso de pesca irrestricto que registra un promedio de capturas anuales de los tres mejores años de 624 toneladas, según la estadística oficial que maneja la Dirección de Pesca, de la que nos permitimos dudar.

El permiso irrestricto del Mariluz se adosó al barco Estéfany de 23,6 metros que de tener una autorización de captura para todas las especies no sometidas al Régimen de CITC (promedio de captura de 1.469 toneladas) con exclusión de merluza austral y langostino, ahora podrá pescar 562 toneladas de langostino.

De dos barcos que nunca habían pescado langostino se hizo uno que suma el poder de captura de ambos con una ridícula reducción de 62 toneladas y con eso se justifica de forma unánime en el CFP. Pero no solo se aprobó esta reformulación sino que en medio de este festival también se festejó el ingreso de un nuevo barco a construir, de 20,8 metros, que obtuvo su permiso de dos lanchas amarillas.

El permiso surgió de la Felicitas, de 15,6 metros con un promedio de captura de 358 toneladas de un permiso irrestricto; y de la lancha Rayo de Sol, también de 15,6 metros pero con un permiso irrestricto con exclusión de langostino con promedio de captura de 932 toneladas.

El permiso que se termina dando es irrestricto, de 630 toneladas de especies no cuotificadas, es decir langostino; y de 652 toneladas con exclusión de langostino. Al menos 272 toneladas del crustáceo podrá considerarlas el propietario del buque, Juan Jurado Redondo, un regalo del Consejo Federal Pesquero, dado que no existe justificación imaginable para que se le otorguen. Esta reformulación también fue aprobada por unanimidad.

Esperemos que San Antonio Oeste no sea un espejo que adelante porque de lo contrario deberemos agradecérselo a estos funcionarios.

Calamar

Se dio apertura anticipada a la pesca de calamar en el sector norte; la propuesta de la cámara de poteros (CAPA) ya se había realizado durante la reunión de Comisión de Seguimiento de la especie. La decisión está respaldada por un informe del INIDEP, que en 2016 analizó la información sobre “Distribución, estructura poblacional y patrones migratorios del calamar”.

“Respecto de la unidad de manejo norte, cuya apertura opera actualmente el 1° de mayo de cada año, la flota captura la Subpoblación Bonaerense norpatagónica (SBNP) al comienzo de la temporada. Se trata de calamares en madurez incipiente y avanzada que están migrando hacia el talud continental por lo que es posible adelantar la apertura al 1° de abril para permitir un mejor aprovechamiento de esta subpoblación antes de que complete su migración hacia aguas más profundas dificultando su captura por parte de la flota potera”, concluyó entonces el INIDEP y en virtud de ello se autorizó nuevamente la apertura anticipada.

Por otra parte y en virtud de mantener el máximo nivel de explotación del calamar “compatible con su explotación sustentable”, se aprobó la renovación de la vigencia de los permisos de pesca de los buques poteros incorporados a la matrícula nacional y ello se dejó plasmado en la Resolución 3/18 del CFP.

“El CFP ha sostenido una política pesquera de calamar cuyo objetivo principal es el aprovechamiento integral del recurso hasta el máximo nivel compatible con su explotación sustentable, por parte de buques poteros de bandera nacional. Esta política de explotación debe ser sostenida en el largo plazo, ya que constituye una importante contribución a la preservación de las fuentes de trabajo a bordo de los buques pesqueros y en tierra”, se señala en el Acta 8.

En los argumentos de la Resolución 3 se expresa que, en la actualidad, hay registrados alrededor de 80 buques poteros con permiso de pesca vigente, de los cuales algunos se encuentran próximos a la finalización de su plazo de vigencia y que “la disminución de las unidades se aparta de los objetivos de la política pesquera fijada por este Consejo, y significa un recorte del universo de embarcaciones que mengua la competencia de la flota específica”.

Los requisitos requeridos son los siguientes: contar obviamente con un barco potero con permiso a renovar que deberá presentarse antes del 31 de octubre, debiéndose abonar un arancel de un millón cincuenta mil pesos por cada buque por año.

También deben ser propietarios, o integrantes de un grupo empresario propietario de una planta de procesamiento en tierra habilitada por SENASA y la municipalidad, con personal debidamente registrado, debiendo acreditarse todo esto con la correspondiente documentación. “La presentación deberá contener un compromiso de reprocesamiento en tierra no inferior al 10 % del total de las capturas” y deberán informar anualmente a la Autoridad de Aplicación los establecimientos en los que cumplirán los compromisos.

Finalmente se estipuló que el titular que decida incorporar, en reemplazo, un buque nuevo construido en astilleros nacionales, “tendrá derecho a incorporarlo y obtendrá un permiso de pesca de la máxima duración contemplada en la presente resolución”.

Vieira

Por último, dentro de los temas más importantes que abordó el Consejo estableció la Captura Máxima (CMP) de Vieira para la Unidad de Manejo B basada en la información suministrada por el INIDEP que planteo la disminución de la talla mínima de captura y sus posibles consecuencias. Es la tercera Unidad que se veda parcialmente por mismos motivos.

Aludiendo a “razones socioeconómicas en torno a la situación de las empresas dedicadas a la captura de vieira patagónica”, el Consejo estableció una CMP en tres áreas dentro de la UM B para el año 2018 que en total implican 11.626 toneladas: BI: 3.156 toneladas;  BII: 2.680 toneladas y BIII: 5.790 toneladas. La talla mínima de captura para estas subáreas para el presente año se estableció en 52 mm de alto de valva.

La Resolución en la que quedó plasmada esta medida es la 4/18 CFP y fue aprobada por la mayoría con excepción de la Representante del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable que se abstuvo de votar, sin que quede argumentado su rechazo.

Fuente: Pescare

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