9 de abril de 2018 13:25 PM
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Bajarán hasta 30% los precios de tierras rurales

De acuerdo con referentes inmobiliarios especializados en el sector agrícola-ganadero de la provincia de Córdoba, la sequía ya muestra sus efectos no sólo en la caída de la producción: campos abandonados, aumento de oferta de tierras en venta y crecimiento del nivel de consultas.

Por efectos de la sequía y las consecuentes pérdidas de la producción agrícolas, aumenta la cantidad de tierras rurales abandonadas y la venta de hectáreas con precios de hasta 30% menos de su valor actual.
La situación también acelera las decisiones de compra y venta de tierras en manos de propietarios, causando un mayor flujo de operaciones en el sector inmobilario rural del país. Los profesionales anticipan 20% de crecimiento del nivel de actividad.
Así lo confirmaron a Comercio y Justicia operadores inmobiliarios de la provincia de Córdoba, quienes también adelantaron que los interesados en arrendar campos van a “pelear” los precios con sus propietarios.
“Por la sequía aumentará la oferta en venta de campos ganaderos como agrícolas y los precios van a tender a normalizarse, con una disminución de hasta 15%, dijo Heberto González, operador inmobiliario de Río Cuarto y zona de influencia.
Se tratan de campos de entre 200 y 400 hectáreas, ubicados en las inmediaciones de Río Cuarto, que hoy cuestan entre 12 mil y 14 mil dólares cada una. “Con la seca, los inversores van a pedir mejores precios, se espera una reducción de entre 10 y 15%”, apuntó González.

Por su parte, el especialista en transacciones rurales de la provincia de Córdoba con sede en la ciudad de Córdoba, Alfredo Almeida, redobló la apuesta y vaticinó que -debido a que hay productores que debieron “abandonar sus campos” por las altas pérdidas-, las bajas de precios serán aún mayores, de hasta 30%.
Lo cierto es que esto generará un aumento en el nivel de actividad de las inmobiliarias rurales, con mayores consultas y cierre de operaciones.
Almeida indicó que ya se está observando un gran nivel de consultas técnicas, vinculadas con campos de grandes extensiones, en su mayoría mixtos, cuyos propietarios no los pueden mantener.
“Los pedidos están activos con relación al 2017 y seguramente se van a cerrar una mayor cantidad de operaciones de compra y venta; esperamos crecer 20% en nivel de operaciones en relación al año pasado”, agregó Gónzalez.

Sin intermediarios
Una situación más ambigua se vivirá con el sistema de locación, en tanto se debe diferenciar entre los campos para uso agrícola y los de uso ganadero, en los que se observa un leve pero creciente interés en rentarlos.
Según algunas voces del sector, en la próxima renovación del valor de locación de la tierra, los precios se ubicarán por debajo de los niveles de la última campaña.
También se profundizará la modalidad de arrendamiento a porcentaje, lo que implica que el propietario del campo pasa a compartir el riesgo climático con el productor. Esto significa que ambas partes del negocio quedarán “a merced” de lo que terminen generando los cultivos.
“En este año en particular, la falta de lluvias y de agua en general afectarán los rendimientos y, por supuesto, los resultados económicos. Eso ‘pegará’ en los alquileres. Cuando se definan los nuevos contratos, los precios estarán por debajo de los parámetros del año pasado. Con resultados como los que se vienen dando con esta sequía, es lógico que los precios de los arrendamientos bajen”, precisó Federico Bert, líder en Investigación y Desarrollo de grupo CREA.

En ese sentido, también se expresó la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) que indica que los negocios que se irán cerrando en los meses venideros serán “a la baja” y que, sobre todo para los lotes que vienen saliendo a la venta en los últimos meses, la percepción general es que “los precios actuales son vistos como muy elevados, demasiado caros”.
“La renovación de alquileres empezó a discutirse sin intermediarios, a diferencia de otras épocas. En general, todo se negocia a la baja. El régimen de pagos también está cambiando. Los campos que menos pueden ‘defenderse’ en términos climáticos son los que están ampliando la modalidad de riesgo compartido. La sequía está impactando en todos los aspectos”, precisó puntualmente, Mariano Maurette, titular de CAIR.

Los ganaderos
Por efectos de la paulatina recuperación del stock ganadero y para contrarrestar la seca, los operadores de Córdoba aseguran que el interés en arrendar campos para ese fin es creciente. “Por ejemplo, en la zona de San Luis se están pidiendo 10 kilos de hacienda por hectárea, y en los campos más marginales, entre cuatro y cinco kilos”, explicó el inmobiliario, quien vaticinó que estos precios, también son levemente superiores a los registrados el año pasado.
Además, para paliar los efectos de la sequía que en algunas zonas ha dañado también la pastura, los productores tienden a vender la hacienda o bien, a trasladarla a otras regiones más benévolas o menos perjudicadas para el pastoreo.
“Hay muchos campos que han sido abandonados, por caso parcelas mixtas de 10 mil hectáreas. No tienen como darles de comer a los animales, entonces, se deshacen de la hacienda para poder mantener los que quedan, o bien, buscan otros campos para arrendar con mejores niveles de pasturas”, explicó Almeida.
Por ejemplo, la zona noreste de Santa Fe, y la provincia de San Luis, están siendo las más demandadas para ese fin.

¿Cuáles se venden?
Según Almeida, los campos núcleos, es decir los de mayor rinde, no se van a vender. Por lo contrario, si se verán carteles, en aquellos cuyos propietarios, cuentan con otros negocios y deciden dejar de apostar a esta unidad y migran a otra actividad con rendimiento asegurado.

Piden facilidades

“Se aceleran los procesos de venta. Los que estaban indecisos ahora toman la iniciativa y salen a vender los campos. En ese sentido, necesitamos también que las políticas crediticias se aggiornen a la situación e implementen nuevas modalidades para la adquisición de tierras. Hoy sólo se pueden comprar campos con financiaciones de hasta cuatro años; sí se pueden financiar en cambio, la compra de hacienda y de maquinaria”, detalló el profesional inmobiliario Heberto González.

“Los precios de alquiler de campos hoy están en 10 quintales por hectárea y y a seis mil pesos el quintal de soja, por ahora se están manteniendo pero van a tender a la baja en el momento de la renovación del contrato”, agregó González.

“Se trata de campos más bien chicos, de en 60 y 400 hectáreas; de 500 no hay, podrán bajar entre 10 y 15% los precios”, continuó González.

“Esto es algo que se produce siempre; el campo fluctúa y pasamos de la inundación a la sequía. Somos optimistas para el segundo semestre, de que se van a estar cerrando más operaciones de compra y venta que el año pasado”, concluyó.

“Los campos normalmente se compran por el rinde y la calidad; la sequía viene golpeando mucho a campos que nunca habían tenido problemas de agua. Ha mermado 55% la producción en algunas zonas; el problema es grave en campos grandes, que tenian guardada la pastura para crias y recrias y están buscando campos para arrendar y no abundan, porque tampoco hay pasto por la sequía”, dijo, por su parte, Alfredo Almeida.

Fuente: Comercio y Justicia - Córdoba

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