14 de abril de 2018 12:12 PM
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Kussrow: “Las palabras de Etchevehere fueron muy dolorosas para el sector”, dijo el referente de los apicultores

Tras los polémicos dichos del ministro de Agroindustria

“¿Cómo piensan convivir con esto? porque el modelo no va a cambiar”, les dijo Luis Miguel Etchevehere a los productores apícolas cuando le expresaron al ministro de Agroindustria que las abejas se morían por los agrotóxicos: “El Ministro dice que esto vino para quedarse, yo sentí que nos decían que nos jodamos, que nos dediquemos a otra cosa”, expresó Juan Kussrow, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Apicultores (Sada). En esa línea, aseguró que “las palabras de Etchevehere fueron muy dolorosas para el sector” y que “no hubo ni un apicultor que no se sintiera afectado por esto”. Explicó que el sector “se achica cada vez más” y que la mortandad de las abejas se produce gracias a un “modelo de desgaste continuo y de envenenamiento del medio ambiente”. Describió tres grandes rasgos de la mortandad de abejas por agrotóxicos y que “los transgénicos están copando todo”.

Kussrow expresó un tono de desazón a cada palabra en las cuales explicaba la situación. El improperio del ministro Etchevehere sólo sirvió de punta pie para que describa una realidad apremiante para los productores apícolas de nuestro país. El vicepresidente de la Sada aseguró que las abejas se mueren y las que logran sobrevivir, no tienen la riqueza productiva de antes. Todo producto del modelo de siembra directa, a gran escala y a base de la utilización de veneno para fumigar. El productor describió tres particularidades de como se detecta la mortandad.

“Uno es bien directo, cuando hacen una aplicación -aérea, terrestre o con mochila- que toca a la abeja que está trabajando en el campo, llega a la colmena con el veneno sobre ella y produce por contacto una mortandad importante por contagio. Este proceso es rápido, de un día para el otro y te quedas sin abejas, porque se muere toda la colmena”, expresó.

Luego se refirió a dos situaciones más: “Hay otra indirecta, notas la colmenas cada vez más chicas y ves que hay menos abejas. Eso pasa cuando hay fumigaciones esporádicas. Al ser venenos potentes no llega la abeja al colmenar”. Y, el último caso tiene que ver no con la mortandad, sino con la disminución de calidad de la producción: “Las colmenas no están bien durante todo el año debido a que se fumiga tanto y esto ha deteriorado el medio ambiente”. En esa línea, explicó que se “han destruido distintas variedades de plantas con flores que tenían determinadas propiedades en el nectar que ayudaban a que la nutrición de la condena sea buena”. “Hoy muchas variedades de yuyos (como le llaman los aplicadores) han desaparecido y eso hace que las colmenas se debiliten por las propiedades que no existen más”, lamentó en declaraciones a FM Universidad.

“Las abejas son los únicos polinizadores que van quedando con debido cuidado, están desapareciendo los otros. La abeja se sigue manteniendo porque los apicultores están trabajando a pérdida, es insostenible la situación para muchos productores. Ahora son todos los años malos y cuando tenes años como este que es súper malos, los productores deben dejar la actividad y con eso las abejas se mueren”, expresó.

Tal como se hizo referencia con anterioridad, el ministro Etchevhere les dijo a los productores que debían adaptarse a esta realidad porque el “modelo no va a cambiar”. Esto expresa la postura del gobierno nacional en relación al modelo productivo a base de venenos: “Es un modelo que no tiene sustentabilidad para el planeta ni para los seres humanos, es un modelo de desgaste continuo y envenamiento del agua y de la tierra. Está haciendo desaparecer un montón de especies. ¿Cómo nos podemos adaptar? ¿A dónde nos mudamos? Los transgénicos están copando todo. Los lugares que quedarían para la abeja son muy difíciles para vivir y adaptarse”, respondió Kussrow.

En esa línea, aseguró: “Nos sorprendió bastante la respuesta de Etchevehere porque es como ignorar la problemática tan grande del sector. Más allá del problema ecológica, es una actividad que debe ser la principalmente dañada de las economías regionales, la que más han destruido con la siembra directa y con este modelo agroquimicoso que han implantado en el país y que está destruyendo la apicultura”.

“Me han llamado todos para decirme lo mal que estuvo el ministro, nos han ninguneado, no existimos, no nos tiene en cuenta, una decepción muy importante después de estas palabras. Nosotros teníamos una esperanza de que no se daban cuenta, de que iban a tratar de revertir las cosas, para tenernos en cuenta. Somos gente trabajadora, que no es una labor fácil, es muy sacrificada. Vemos que cada vez el sector se achica más, no se incorpora gente joven porque no le ven camino de esperanza. Nuestra actividad es muy necesaria”, finalizó.

Fuente: ANALISIS DIGITAL

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