18 de abril de 2018 11:11 AM
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La agroalimentación española se pone las pilas en el mercado ‘halal’

Un total de 380 empresas de todo el país han solicitado la certificación necesaria para empezar a vender en un sector en plena expansión.

El potencial de crecimiento del mercado halal ha propiciado que la industria agroalimentaria española se haya puesto las pilas en este sector. Se ha movido para pasar los exámenes en el sistema productivo que les permiten vender a unos consumidores muy exigentes en la manipulación. Su dieta está marcada por sus creencias religiosas.

El director de Relaciones Internacionales del Instituto Halal, Tomás Guerrero, explica que en 2006 había un total de 26 compañías en toda España con la certificación requerida para comercializar productos para la población musulmana. Actualmente, esta cifra llega a las 380. El auge es tal que incluso cuentan con su propio espacio en el principal encuentro sectorial de España y una de las principales ventanas de Europa, Alimentaria.

Gasto de 2,5 billones de dólares

Relata, asimismo, los motivos que han propiciado este avance extremadamente rápido. La población musulmana gastó 1,3 billones de dólares (1.051 millones de euros al tipo de cambio actual) en alimentación y bebidas en 2013. El segmento halal, que también incluye productos de belleza y cosmética, ha crecido al entorno del 5% en los últimos años y la proyección para la industria agroalimentaria es que se llegue a los 2,5 billones de dólares (2.023 millones de euros) en 2019.

“Nadie quiere prescindir de un mercado que representa algo más del 21% del gasto mundial en este sector”, afirma Guerrero. Especialmente tras una crisis económica en que una de las lecciones que el empresariado ha aprendido es la necesidad de la internacionalización.

Mercado ‘healthy’

El instituto trabaja tanto en España como en algunos países suramericanos como México, donde unas 50 sociedades han completado los trámites necesarios para conseguir la certificación halal.

El portavoz de la institución afirma que, a la expansión que se espera por cuestiones demográficas de los países con alta presencia de población musulmana, se debe añadir que los defensores de la alimentación healthy también han abrazado los productos con estos certificados.

Escándalos en la producción industrial

En este caso, según sus manifestaciones, como respuesta a los escándalos que han surgido con las producciones a gran escala. “Lo halal, igual que lo kosher [los productos que consume la población judía], se ha convertido en garantía de calidad”, señala. Y es que en una empresa que se viera involucrada en un fraude con este tipo de consumidores la crisis de confianza sería tan grande que difícilmente podría recuperarse.

Su máxima a la hora de comprar determinados productos es que existan garantías de que no se pecará en su consumo.

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