19 de abril de 2018 22:35 PM
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El tratamiento de envases plásticos es un hecho, ¿y los fitosanitarios?

La planta ya funciona, asociada con otra firma que utiliza parte del material para elaborar caños para riego. La segunda etapa implicará desarrollar un proceso similar con los polémicos envases, cuya gestión ya está legislada a nivel nacional -se reglamentó apenas hace semanas- y aguarda por la adhesión provincial. "Necesitamos más que nunca del compromiso de los productores", pidió Alejandro Jurado, especialista en el cuidado medioambiental.

Una nueva planta instalada en el Parque Tecnológico de Reciclado de Rafaela está en marcha, y es una gran noticia. Ayer, en una recorrida organizada por el Municipio local y la Sociedad Rural de Rafaela, se constató el pleno funcionamiento de las máquinas destinadas al tratamiento especializado de envases plásticos, consolidando procesos productivos vinculados a los materiales que se recuperan en el Complejo Ambiental.

 

La planta fue montada por la firma bonaerense Central Ambiental S.A., adjudicada por el Gobierno local tras el correspondiente concurso de valoración de proyectos (similar a una licitación) y cuya titular, María Cristina Carassale, brindó una explicación pormenorizada respecto de las tareas que se realizan en el lugar para este reciclado.

Estuvo acompañada por Jorge Paredes, responsable de la empresa Maxiplast, proveedor de las maquinarias instaladas en el lugar, quien explicó que ya está instalada una parte de lo que serán el mobiliario para la fabricación de caños para riego, que se logrará con el chipeado de los envases plásticos no peligrosos que ingresan al Complejo Ambiental con la recolección de lunes y jueves.

De la recorrida participaron el intendente Luis Castellano; la responsable del Instituto para el Desarrollo Sustentable, María Paz Caruso y referentes de la entidad ruralista, encabezados por su presidente, Pedro Rostagno.

Cabe recordar que sobre finales de noviembre de 2015, mediante el Decreto N° 42.790, se dispuso el llamado a presentación de propuestas para el otorgamiento de la concesión de los lotes N° 5 y 6 del Parque Tecnológico de Reciclado de Rafaela, para ser destinado a la actividad de gestión y tratamiento de envases de agroquímicos y sus líquidos residuales y valoración de residuos plásticos con fines diversos, proceso en el cual la firma Central Ambiental fue la única oferente, por lo cual su adjudicación no tardó en llegar.

 

Fortalecimiento del empleo

 

En diálogo con los medios de prensa de la ciudad, el intendente Castellano consideró que la puesta en marcha de esta planta “es parte del esquema de trabajo ambiental que tenemos en la ciudad, y que venimos fomentando desde el Instituto para el Desarrollo Sustentable”,

Por otra parte, Castellano destacó el impacto que este tipo de emprendimiento tiene sobre el mercado laboral de la ciudad. “Teniendo en cuenta cada una de las empresas que están trabajando aquí -dijo- más las 70 familias que laboran en todo lo que es las cooperativas para la separación de residuos, representan un aporte importantísimo para el empleo de la ciudad”.

En este sentido, resaltó la importancia de la separación en origen, que es el punto de partida para todas estas empresas. “Nadie va a poder trabajar si no hay un proceso de trabajo previo, si no se crea conciencia como lo hacemos a través de nuestros programas para que la gente separe, y que nos posibilitó haber alcanzado un 80 por ciento de separación en origen”, agregó.

 

Fitosanitarios, en camino

 

Como reza el Decreto que impulsó la instalación de la planta, uno de los motivos clave por los cuales se promovió su radicación es la gestión y correcto tratamiento de los envases vacíos de fitosanitarios, tema álgido y polémico que continúa siempre vigente en la agenda pública de nuestra ciudad. Máxime ante la dilación de los concejales locales en cuanto a la proclamación de una Ordenanza que defina el límite de aplicación de este tipo de elementos.

Sin embargo, la planta todavía no está en condiciones de avanzar con este proceso. Y las razones fueron expuestas nada menos que algunos minutos antes de iniciarse la recorrida, en el primer desayuno del 2018 organizado por la Sociedad Rural de Rafaela, que por tercer año consecutivo impulsa el desarrollo de estos productivos encuentros, de agenda siempre variada.

El encargado de brindar los detalles fue Alejandro Jurado, miembro del Instituto para el Desarrollo Sustentable, especialista ambiental y referente nacional en la temática, ante una muy buena cantidad de profesionales, concejales (estaban nueve de los diez integrantes del Legislativo, a excepción de Lalo Bonino) y periodistas.

“Este proceso se inició en 2011. En este mismo lugar hicimos una reunión, recuerdo que todavía con Fernando Calcha como presidente de la SRR, con el objetivo de trabajar en forma coordinada con otras instituciones sobre la gestión de envases de productos fitosanitarios”, comenzó describiendo Jurado.

El ecólogo urbano también recordó que “de chico, en Balcarce, mi familia estaba vinculada al cultivo de papas. En la chacra de mi padre hacíamos la fumigación con un funguicida, y como no había ninguna de las recomendaciones que hoy la sociedad y la industria impulsan, quemábamos los envases.

 

En 2011, cuando tuvimos esa reunión, el diagnóstico se volvió a confirmar: la gran mayoría de los productores queman, entierran o destinan al reciclaje informal los envases”, dijo.

A partir de allí se inició un ambicioso proyecto en forma conjunta, con la aspiración de conseguir la sanción de una Ley nacional. “Pensar en eso era más que utópico, siendo del interior del interior”, reconoció Jurado.

Sin embargo, la presencia de Omar Perotti en el Senado permitió inicialmente la presentación de un proyecto de ley. Y si bien la que terminó aprobando el Congreso fue otra iniciativa similar, pero de autoría del exministro kirchnerista de Agricultura, Carlos Casamiquela y el exjefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sirvió para que en los máximos niveles del Estado se comience a debatir con seriedad al respecto.

El visto bueno llegó a mediados de setiembre de 2016, y fue bien recibido desde diferentes sectores productivos y ambientales. Pero la reglamentación de la norma se hizo esperar más de lo debido: los 30 días que se suponía debían esperarse pasaron a ser más de 365, ya que el anuncio formal llegó recién sobre finales de febrero de este año.

Ahora resta esperar, entre otros aspectos administrativos, que el Gobierno provincial adhiera a la Ley, para que Rafaela se convierta en un denominado Centro de Almacenamiento Transitorio, y así comenzar con el tratamiento especializado de este tipo de envases, en la planta antes mencionada.

“Hoy los envases de fitosanitarios los podés encontrar dando vueltas en el campo. Hay familias que los recolectan para después reutilizarlos. Y eso es peligrosísimo. Pero, al tener trazabilidad, que es lo que establece la normativa, podrán tener un destino seguro”, dijo el intendente Castellano al respecto.

“Necesitamos más que nunca del compromiso del productor, porque de lo contrario todo este proceso no logrará los beneficios que se propone”, admitió Jurado finalmente.

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