7 de junio de 2018 21:59 PM
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Evite la hipomagnesemia en vacas

Esta es una enfermedad carencial, debida a un insuficiente aporte o disponibilidad de magnesio (Mg) en la dieta, particularmente en vacas lecheras en el preparto y en producción. Puede igualmente ocurrir en vacas de cría de ganado de carne en producción intensiva
La hipomagnesemia puede causar pérdidas económicas importantes en esta época del año por muerte de vacas, particularmente aquellas pastoreando gramíneas de rápido crecimiento, como el raigrás o la avena, o pasturas de gramíneas fertilizadas con potasio (K) o nitrógeno (N). Frecuentemente se asocia además a hipocalcemia y/o deficiencia de sodio (Na) en la dieta.
Para prevenirla es necesario asegurar un adecuado aporte de magnesio en la dieta, a través de la suplementación con este elemento, mantener la relación calcio/fósforo (Ca:P) de 2:1 y garantizar un aporte adecuado de sodio.
Algunos consejos para implementar al comenzar con los pastoreos en gramíneas de invierno:
Suplementar con sales de magnesio en la dieta, aún en el caso de que se estén utilizando sales minerales, ya que la mayoría de los productos comerciales no traen las cantidades de magnesio necesarias para cubrir los requerimientos en vacas en esta época del año.
Los requerimientos de magnesio se incrementan cuando la base de la dieta parte de gramíneas de invierno, debido al alto contenido de potasio en estos forrajes. En esta situación se recomienda aportar 0,35 % de Mg en la ración total (base seca), considerando los aportes del alimento, agua y concentrado/ración. Si se desconoce el aporte dietario de Mg y K, se recomienda suplementar la dieta con aproximadamente 60-70g de óxido de Mg (MgO) por vaca/día para una vaca promedio.
Para lograr el aporte antes mencionado, se sugieren dos estrategias para administrar el suplemento de magnesio:
Preparar una ración diaria que incluya el total de MgO a suplementar. Por ejemplo, mezclar 64g de MgO en 8 kg de concentrado (MgO al 0,8 %). Esto tiene como desventaja de que podría limitar el consumo.
Suplementar parte del MgO en la ración y el resto en sal. Para esto se puede mezclar 40g de MgO en 8 kg de ración (al 0,5 %), y a la vez administrar acceso a voluntad a una mezcla de 75 % de cloruro de sodio (NaCl) y 25 % de MgO. Esta opción tiene la ventaja de que mejora la palatabilidad y aporta además sodio. Es importante en ambos casos monitorear el consumo del suplemento.
En general, las raciones balanceadas ya tienen una relación Ca:P de 2:1. Sin embargo, en los casos en que el productor prepare el concentrado con granos o subproductos (maíz, sorgo, afrechillos, harina o expeller de soja, lex de maíz) es necesario agregar del 1 al 1,5 % de carbonato de calcio al concentrado. Esto se debe a que los concentrados y granos tienen más fósforo (P) que calcio (Ca) y es necesario corregir la relación Ca:P.
En la preparación de los concentrados es necesario prestar atención a los niveles de sodio (Na) ya que su deficiencia aumenta las posibilidades de ocurrencia de hipomagnesemia, y normalmente debe ser suplementado. Las vacas en producción (lactancia) deben ingerir unos 100 gramos de cloruro de sodio (NaCl) diarios. El cloruro de sodio puede ser mezclado en la ración base seca total al 0,5 % o administrado ad libitum como se citó antes.
Fuente: INIA.
Fuente: Agromeat

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