13 de junio de 2018 10:33 AM
Imprimir

Senacsa libera comercialización de las vacunas

Senacsa liberó la comercialización de las vacunas antiaftosa y antibrucélica, la cual implica que de nuevo las veterinarias podrán volver a venderlas con los requisitos exigidos. De esta manera se elimina el monopolio, cuya venta estaba a cargo “única y exclusivamente a través de los Centros de Distribución de Vacunas de las Comisiones de Salud […]
Senacsa liberó la comercialización de las vacunas antiaftosa y antibrucélica, la cual implica que de nuevo las veterinarias podrán volver a venderlas con los requisitos exigidos. De esta manera se elimina el monopolio, cuya venta estaba a cargo “única y exclusivamente a través de los Centros de Distribución de Vacunas de las Comisiones de Salud Animal nucleadas en la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundasa)”.

El titular de Senacsa, Fredis Estigarribia, explicó que “vamos a volver como era antes y dándoles oportunidad otra vez a las casas veterinarias a vender dichas vacunas”.

En ese contexto el ministro de Agricultura y Ganadería, Luis Gneiting, denunció ayer la existencia de un negociado en el que saldrían beneficiados directamente los que lo denunciaron por supuesta coima. Se refirió al ex presidente de Senacsa, Hugo Idoyaga, y a los ganaderos Carlos Trapani y Fernando Serrati.

Gneiting explicó en entrevista con la 970 AM que el año pasado se creó la Fundasa, una asociación sin fines de lucro con apoyo de la ARP y fiscalizada por Senacsa.

El ministro aseguró que este organismo monopolizó la vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis. Idoyaga era el fiscalizador, Trapani el presidente de la fundación y Serrati era el importador, dijo.

Cada año se precisan de 31 millones de dosis de vacunas contra la fiebre aftosa, detalló Gneiting. Cada vacuna cuesta entre G. 1.900 y G. 2.000, pero Fundasa les cobra a los ganaderos entre G. 5.270 y G. 5.600 por animal, dijo. Según Gneiting, con las exigencias que ponía el Senacsa, las veterinarias locales no pudieron habilitarse.

Trapani dijo que la denuncia es “una chiquilinada a la que no me voy a prestar”. Aseguró que la rendición de cuentas fue presentada correctamente. Aclaró que desde hace dos meses no preside la fundación.

Fuente: UH

Publicidad