22 de junio de 2018 01:19 AM
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Nace la primera marca de carne que avala la coexistencia con el lobo

Convivir con el lobo en la Sierra de la Culebra (Zamora) "no es fácil ni barato" para los ganaderos, pero "sí posible", y así lo ha demostrado Alberto, propietario de una cabaña de 1.400 ovejas y de 13 mastines, con los que se protege de su eterno enemigo para convertirlo en su aliado.

Hoy ha presentado su marca, ‘Pastando con Lobos‘, con la que quiere diferenciar la carne de sus corderos, fruto de un manejo ganadero en extensivo compatible con el lobo, una especie que “siempre ha estado aquí y que tiene el mismo derecho a ocupar este territorio”.

Corderos

Alberto Fernández, propietario de la ganadería Aldonza de Santa Colomba de Sanabria, presume de comercializar “corderos de calidad”, pero no oculta que el precio final de su producto lleva repercutido los costes extras que suponen convivir con el lobo.

“Gestionar así el ganado es muy laborioso, no se puede dejar nunca solo, y hay que tener un lugar donde guardarlo por las noches”, reconoce Alberto, aunque “sin perros no hay forma de defenderse del lobo” y mantener 13 mastines cuesta unos 6.000 euros al año, “entre comida, veterinario y medicinas”.

En su comarca, “lobera por excelencia”, existe “una población estructurada y densa de lobos, donde algunos ejemplares llegan a viejos”, asegura Javier Talegón, biólogo; “es una de las pocas zonas de Europa donde siempre ha habido lobos”.

Sin embargo, en la Sierra de la Culebra “apenas hay conflictos, gracias a que los manejos ganaderos nunca se han relajado y eso ha hecho posible la coexistencia”, añade Talegón, propietario además en Sanabria de una empresa de turismo lobero.

Presencia del lobo

Alberto hace suya la máxima de “sí se puede” para remar contracorriente y defender su modo de vida; “no quiero al lobo, pero el lobo está y me tengo que defender de él de la mejor manera posible, que es con respeto”.

“En más peligro de extinción que el lobo estamos los ganaderos, pero no por eso hay que matarlo”, asevera; además, “matar un ejemplar no soluciona el problema, sino que muchas veces lo agrava, porque la manada ya no será capaz de cazar ciervos y se acercará a un rebaño, donde lo tiene más fácil”.

Él tiene claro que, a pesar de no estar recompensado, quiere hacer este esfuerzo de convivencia y que la marca ‘Pastando con Lobos’ haga de “pantallazo” del problema de todos los ganaderos, a los que “invita” a sumarse a su iniciativa.

lobo

Logotipo de la marca “Pastando con lobos”. EFE/Cristina Yuste

Con la creación de esta marca, “la sociedad podrá entender que hay que pagar un precio justo a los ganaderos que se esfuerzan por la conservación del lobo”, explica Alberto, convencido de que “el 100 % de la sociedad lo entiende, aunque sólo el 20 % estaría dispuesto a pagar más por ello”.

Presentación de la marca

Hoy ha presentado la marca en la sede de la ONG Grefa, que ha avalado el proyecto a través de un acuerdo de custodia del territorio por el que Alberto se compromete con el manejo de su ganado y Grefa le supervisa, le asesora y respalda su producto.

Según el coordinador del acuerdo, Fernando Blanca, el manejo ganadero de Alberto “ha demostrado unas prácticas correctas y garantizan su compromiso ambiental, particularmente en lo referente a las medidas de disuasión frente a los ataques de lobo”.

“Esa gestión que él hace no es nueva, pero le supone un esfuerzo extra que no recibe el apoyo que se merece y que se debe reflejar en un valor añadido de su producto”.

El acuerdo es también un reconocimiento al papel que tiene la ganadería extensiva en la fijación de población en el medio rural y satisfacer las necesidades de la sociedad en cuanto a alimentación de calidad y soberanía alimentaria.

Fuente: EFEverde

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