23 de junio de 2018 11:58 AM
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Un “corralito” desde la AFIP

COMERCIO: SERA OBLIGATORIO EL REMITO ELECTRONICO CARNICO

Las autoridades de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP-DGI) dispusieron que toda comercialización de carne sólo podrá realizarse luego de obtener un Remito Electrónico Cárnico (REC) en su página web. La medida entrará en vigencia el 1 de septiembre próximo.

Desde septiembre, el registro de “todos” los actores de la cadena a través del empadronamiento y la instrumentación de un régimen de percepción en la venta del faenador a la carnicería y el REC permitirá profundizar los controles y contar con un esquema electrónico de la trazabilidad del animal sin dejar de considerar que ahora el “corralito” les llegó a las carnicerías.
Los frigoríficos habilitados (8 en La Pampa), usuarios de faena (17), abastecedores (6), depostaderos (33) y consignatarios de carne (18) deberán gestionar el REC antes de trasladar la mercadería hacia el destino final. Esto implica que desde el 1 de septiembre, las 771 carnicerías habilitadas por las 82 comunas de la provincia, ya sea en las góndolas de los supermercados, carnicerías propiamente dichas y hasta en restaurantes o parrillas, están obligadas a contar con el registro.
El nuevo remito electrónico para mover la media res hasta las carnicerías se instituye en un contexto recesivo. Sin embargo la Resolución General 4256 establece el uso obligatorio del REC como único documento válido para el traslado automotor dentro del país, territorio de todas las carnes y subproductos derivados de la faena de hacienda de las especies bovinas, bubalinas y porcinas.
Según especialistas en el tema, el verdadero problema de la informalidad de venta minorista de carnes es la alta presión tributaria, y en ese marco se desarrolla el negocio de las carnicerías. Porque además de la alta competitividad (cantidad de oferentes y demandantes-productores, frigoríficos, matarifes y carnicerías), la “evasión” se trasladó al precio final y el cumplimiento fiscal se transformó en determinante de la supervivencia o la quiebra del anteúltimo eslabón de la cadena cárnica: las carnicerías.

Un fino contralor.
El máximo organismo fiscal dispuso hace unos días que a partir del 1 de septiembre la comercialización de carne sólo podrá hacerse luego de obtener un “Remito Electrónico Cárnico” (REC) en el sitio de la AFIP en internet. Lo deberán tramitar todas las industrias cárnicas, frigoríficos, usuarios de faena, abastecedores, despostaderos y consignatarios tanto de carne. Deberán gestionar el REC antes de trasladar la mercadería hacia el destino final (como restaurantes, supermercados o carnicerías).
La medida ya publicada en el Boletín Oficial no comprende a los productos cárnicos importados o exportados. El instrumento tendrá una vigencia de 72 horas.
Los compradores de la mercadería, una vez recibida la misma, deberán ingresar al sitio de la Afip para validar la recepción del documento electrónico. Afirman que el nuevo régimen permitirá disminuir la competencia desleal entre las carnicerías. Sucede que en combinación con los datos aportados por los controladores electrónicos de faena en los frigoríficos, se instrumentará el sistema final de trazabilidad completo de todo el circuito comercial de la carne bovina. No hay que olvidar que desde mayo es obligatorio en el país la implementación en frigoríficos bovinos de controladores electrónicos de faena (cajas negras de la carne), los cuales permiten hacer un seguimiento automatizado -en tiempo real- de los rendimientos en gancho de cada uno de los animales sacrificados.
Los dispositivos están protegidos por precintos orientados a evitar o delatar cualquier intento de desconexión o manipulación no autorizada.
Cuando se confeccione el REC, se monitoreará y rastreará en tiempo real, la comercialización de la carne una vez salida del frigorífico o matadero, y a las carnicerías que eluden o evaden impuestos les resultará muy difícil seguir con aquella práctica.

 

Los requisitos.
Hay dos opciones para obtener el REC. Una es accediendo al servicio “Remitos electrónicos”, opción “Remito cárnico” habilitado en el sitio web de la AFIP. Para ellos se requerirá tener Clave Fiscal con Nivel de Seguridad 3 como mínimo.
En la página de la AFIP, las industrias frigoríficas encontrarán las tablas la codificación y la descripción de los productos disponibles en el servicio, así como el documento modelo de REC, con la información que obligatoriamente debe contener. Todas las firmas del sector cárnico deberán realizar este trámite antes del inicio del traslado de la mercadería. Una vez finalizado, la AFIP autorizará o no el REC y si lo hace otorgará al solicitante un Código de Remito Electrónico (CRE) por cada comprobante solicitado y autorizado. Dicho código deberá figurar impreso en el documento para que sea válido. Si el que solicita el remito no es el dueño de la carne sino simplemente el transportista, esa condición deberá aclararse identificando con claridad el “Destinatario de la mercadería”, que es el adquirente de la carne o el mismo dueño, en el caso que se traslade carne propia entre diferentes depósitos, propios o de terceros.
Los requisitos para obtener una REC son: tener un CUIT con estado activa sin limitaciones; declarar el domicilio fiscal así como los domicilios de los locales y establecimientos de los que salga la carne y tener habilitado el “punto de emisión” desde el cual se emitirá el documento oficial.

 

Competencia.
Para la AFIP, la evasión en carnes dentro de las carnicerías y frigoríficos es muy alta y desleal con aquellos que hacen todo según las reglas. En La Pampa, el Registro de Operadores de Carnes pasó de tener 1.850 inscriptos a 1.989. Es decir que en cinco meses hubo una suba de casi el 8%. En el caso de los productores, por estar en el registro reciben en su CBU el pago del 10,5% del IVA por una operación. Además desde hace poco tiempo hay un nuevo sistema de comercialización de carne vacuna que dispone que si un frigorífico no paga un anticipo de IVA, previo a la faena, la AFIP no le emite un VEP (volante electrónico de pago) para que se autorice la faena desde el Ministerio de Agroindustria.
Los pagos a cuenta representaron en La Pampa unos $ 200 millones al año. Si bien cada vez se detectaban una mayor cantidad de irregularidades en el sector por la ingente evasión en la provincia de Buenos Aires de los frigoríficos linderos con La Pampa, ahora se cree que con el REC se terminará una evasión multimillonaria por el uso de matrículas fantasmas y en otros casos con trabajo en negro. De allí se desprende el porqué del fuerte rechazo que ha generado el REC en el sector agrupado en CAMyA (Cámara de Matarifes de Buenos Aires).

Juan José Reyes

Fuente: www.laarena.com.ar

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