19 de julio de 2018 13:04 PM
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Comenzó la campaña de invierno de langostino que se discontinuó en 2008

Después de diez años sin cruceros en el Golfo San Jorge en esta estación, ayer zarpó el buque del INIDEP Víctor Angelescu con el objetivo de evaluar el principal recurso del Mar Argentino. Los datos serán determinantes para la administración del recurso en esta temporada. Si se confirma la baja presencia de reclutas podría acortarse.

La última campaña de evaluación de prerreclutas y reclutas de langostino durante el invierno en el Golfo San Jorge y el litoral de Chubut, se realizó en el año 2006 con barcos propios y en el 2008 con un buque comercial. Luego se realizaron campañas en verano y en primavera, hasta que lamentablemente en 2011, se rompió una serie histórica fundamental para entender el devenir de la pesquería. La reanudación es una gran noticia, dado que las campañas son clave para administrar el recurso y los datos que surjan del crucero que acaba de comenzar en el buque Angelescu del INIDEP serán de suma importancia para realizar recomendaciones sobre la presente temporada y tener un panorama de lo que pueda ocurrir en 2019. De confirmarse la baja presencia de reclutas observada en marzo podría acortarse la temporada de este año.

Durante 18 días, con Juan de la Garza como Jefe Científico, se trabajará entre las latitudes 43º y 45º S, al oeste de 65º W y entre 45º y 47º 10´ S, al oeste de 64º 30´ W. Los objetivos principales serán verificar la presencia de concentraciones de prerreclutas y reclutas; determinar la composición de abundancia de fauna asociada al fondo; obtener muestras de plancton con los objetivos de localizar estadíos larvales avanzados de langostino; determinar las variables oceanográficas y realizar mediciones de la producción primaria para obtener una medida de la capacidad de sustentación de la riqueza del Golfo San Jorge, realizar cuantificación y muestreos de la captura incidental y obtener muestras de langostino para estudios de patología, según informaron desde el INIDEP.

“La campaña, una de las primeras de investigación que se desarrollan en el Angelescu, cuenta con financiamiento de varias empresas y cámaras nacionales, dedicadas a la explotación del recurso”, informaron desde el Instituto.

Recuperar las tres campañas de langostino, una en verano, otra en invierno y una en primavera, es fundamental para comenzar a reconstruir una serie histórica que se rompió definitivamente en 2011. La colaboración de las empresas ha sido fundamental para la realización de las campañas ante la falta de presupuesto y de barcos de investigación activos que enfrenta el INIDEP. El apoyo deberá continuar en el futuro para que los investigadores puedan tener un panorama más claro sobre el comportamiento del recurso.

Puntualmente los datos que aporte esta campaña servirán para confirmar o descartar un escenario observado en el embarco de marzo que generó cierta preocupación. Paula Moriondo y Juan de la Garza confirmaron a REVISTA PUERTO, en su momento, que tras analizar la información de reclutas recolectada en el crucero, podría producirse una disminución de la abundancia como consecuencia de una menor presencia de juveniles y un retraso en el período reproductivo. Si esta información es confirmada, la temporada 2018 podría acortarse y comprometer en cierta medida las de 2019 y 2020.

“Esta reducción podría estar causada por varios factores o una conjunción de ellos. La principal hipótesis que se plantea es el retraso observado en la temporada reproductiva, el cual podría provocar que los estadios tempranos de vida, que  son los más vulnerables, no tengan las condiciones ambientales adecuadas para desarrollarse (cantidad y calidad de alimento necesario y menor tasa de crecimiento dado el descenso normal de la temperatura del agua hacia los meses invernales). No puede descartarse, sin embargo, que el aumento del esfuerzo pequero vinculado a los últimos años haya afectado de alguna manera el proceso reproductivo 2016/2017”, concluyeron los especialistas en el informe de la campaña de marzo.

Por otra parte en ese trabajo anticiparon que de “confirmarse la disminución de la abundancia de langostino de tallas pequeñas, las cuales serán objeto principalmente de la captura en la temporada 2019, deberá procederse con suma cautela a los fines de regular los niveles de esfuerzo pesquero con el fin de no comprometer la sustentabilidad del recurso y su pesquería”.

Es importante tener presentes las advertencias que vienen realizando desde hace años los investigadores, porque ante una posible disminución del recurso, no sería de extrañar que muchos busquen responsabilizarlos. La recomendación de un manejo precautorio se viene realizando desde hace mucho tiempo, incluso en medio de capturas récord que impiden a la mayoría ver con claridad a futuro, especialmente a las autoridades pesqueras.

Fuente: REVISTA PUERTO

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