20 de julio de 2018 12:53 PM
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La falta de merluza redujo actividad de frigoríficos sin barcos propios

Desde Cafrexport señalan que la actividad se redujo a menos de la mitad el mes pasado por la falta de pescado fresco para procesar. Desencanto tras la reunión con Macri y pedido de audiencia al CFP. Reunión de los gremios con Bosch.

La estadística general que monitorea los desembarques de merluza marca un descenso en el primer semestre que supera el 15% por una reducción de los aportes que la flota fresquera realiza a partir de capturas sobre el efectivo norte y la zona común de pesca.

El cambio de especie objetivo de esta flota a partir del mes pasado, virando al langostino patagónico, acentuó la crisis en frigoríficos sin flota propia para acceder a materia prima fresca.

Cafrexport reúne a 16 empresas y el balance generalizado del mes de junio arrojó una reducción en el nivel de actividad que alcanzó el 60% en algunos casos y en otros no bajó del 40%.

Los números los brindó Fernando Mellino, presidente de la Cámara, ante la consulta de REVISTA PUERTO. El dirigente está al frente de Pesquera 27 de Noviembre, con todo el personal registrado bajo convenio.

Entre todas las empresas asociadas emplean en promedio a 150 personas. “Es difícil sacar un promedio de la cantidad de días trabajados el mes pasado porque no todos hacemos lo mismo”, aclara el empresario que tiene sus propios números. “Acá trabajamos un 30% menos que en junio del año pasado y un 46% menos en relación a mayo”, especifica.

Algunos frigoríficos adheridos a la Cámara hacen pescado entero y otros filet; algunos están cambiando la matriz productiva: hacían entero y ahora hacen filet y viceversa; y también están los que hacían interfoliado y ahora producen filet de merluza en bolsitas de menos de un kilo.

El único que no registró actividad el mes pasado fue INSER, en Dellepiane al 300. Sus 88 obreros, ligados a una cooperativa, ocupan las instalaciones de la empresa con la promesa de que llegará langostino entero para reprocesar desde la Patagonia.

De la reunión por la Mesa de Competitividad Pesquera los industriales que participaron se fueron preocupados. También pidieron por la vigencia de los reintegros, pero no tienen certezas del compromiso oficial para mantenerlos. “No dijeron que no, pero tampoco tácitamente que sí”, aclaró Mellino.

El compromiso asumido por Moscuzza durante la reunión, de poner dos barcos congeladores al fresco, dejó satisfechos a los socios de Cafrexport. “Me hubiese gustado un poco más de profundización del Presidente por la falta de actividad en tierra. No hay una mesa de trabajo armada para eso. Nos hubiese gustado un compromiso un poco mayor”, confesó el industrial.

El empresario anticipó que la cámara solicitará una reunión con los miembros del Consejo Federal Pesquero para analizar la situación de muchos barcos con cupo pero con justificaciones de inactividad prolongadas.

“Tenemos que ver cómo se puede mejorar el sistema para que haya un aumento en la actividad y la oferta de pescado fresco. Que se le caiga el permiso al que tenga el barco parado más de 180 días. Hay muchos en esas condiciones… parados hace siete años”, puntualizó.

Los que fueron a ver al Subsecretario de Pesca, fueron los referentes de algunos sindicatos. Se encontraron con un Juan Bosch con poco tiempo para escucharlos, una hora duró la reunión, y con pocas ganas de trabajar.

“Nos pidió que le presentemos un informe con los costos de los jornales de los estibadores y la lista de barcos que están parados”, reconoció Carlos Mezzamico. El Secretario General del SUPA estuvo acompañado por dirigentes del SOIP, SIMAPE y SICONARA, que recibieron el mismo recado.

A Cristina Ledesma también le solicitó el costo de producir un kilo de merluza y el acordado para descabezar langostino. Este último dato sigue siendo una incógnita. “Seguimos esperando la oferta de CaIPA”, dijo la Secretaria General del SOIP.

En dos semanas los referentes sindicales volverán a reunirse con el Ministerio de Trabajo como mediador entre los armadores y los sindicatos para intentar que el puerto de Mar del Plata recobre la operatividad que, como la merluza, brilla por su ausencia.

Fuente: Revista Puerto

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