21 de julio de 2018 12:01 PM
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La crisis aprieta a Avex

La firma BRF hará despidos masivos para acelerar venta de frigorífico avícola Avex, que afectará a 160 empleos en la planta de Córdoba. El próximo objetivo del plan de ajuste es Quickfood, dueño de marcas como Paty y Vienissima. El frigorífico Avex es uno de los activos que los brasileños de BRF (Brazilian Foods) tiene […]

La firma BRF hará despidos masivos para acelerar venta de frigorífico avícola Avex, que afectará a 160 empleos en la planta de Córdoba. El próximo objetivo del plan de ajuste es Quickfood, dueño de marcas como Paty y Vienissima.

El frigorífico Avex es uno de los activos que los brasileños de BRF (Brazilian Foods) tiene en la Argentina. Quickfood es el otro. El frigorífico Avex es uno de los activos que los brasileños de BRF (Brazilian Foods) tiene en la Argentina. Quickfood es el otro. Llegó la confirmación oficial, el grupo BRF ejecutará despidos masivos en el frigorífico avícola Avex, con el claro objetivo de achicar estructura en la búsqueda de tentar algún comprador para sus activos.

 

En total serán 160 los trabajadores desvinculados de la empresa ubicada en la localidad cordobesa de Río Cuarto, más otros 40 contratados que no obtendrán renovación sobre una plantilla de 500 personas. Pero aquí no se detendría el ajuste de BRF porque el grupo de capitales brasileños también busca vender el frigorífico Quickfood y por aquí continuarían los recortes. Básicamente, BRF plantea la retirada de sus actividades en la Argentina en un plan global de ajuste que focaliza su negocio en Brasil.

 

Así es que está buscando comprador no sólo para su frigorífico de pollos sino también para las dos plantas dedicadas a la elaboración de hamburguesas y salchichas. El año pasado la empresa había presentado ante el Ministerio de Trabajo el pedido de apertura de un procedimiento preventivo de crisis, buscaba de esta manera despedir a alrededor de 200 de sus empleados de su frigorífico Quickfood. En aquel momento este recurso le fue denegado y entonces se sentó a negociar con el gremio. Después de idas y vueltas finalmente no concretó los despidos porque adujo que no iba a discontinuar una línea de producción de salchichas tal como había previsto. Este fue el comienzo del fin.

 

El dueño de las marcas Paty y Vienissima viene perdiendo plata en la Argentina desde hace más de cinco años tal como queda demostrado en sus balances presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV). Paradójicamente, mientras la industria frigorífica local ostenta mejores márgenes de rentabilidad gracias a la quita de retenciones y la suba de los reintegros a las exportaciones Quickfood afronta una crisis prácticamente terminal. El quid de la cuestión es que la empresa tiene el foco de su negocio en el mercado interno y aquí claramente afronta la baja del consumo y la fuerte suba de los costos de producción.

 

Con su marca de hamburguesas Paty, lidera en este segmento con una participación de mercado de alrededor de dos tercios y en salchichas -con la marca Vienissima- posee alrededor de un tercio, a su vez las exportaciones de carne vacuna representan apenas el 18% de sus ingresos. Ante este panorama la búsqueda de un comprador no es tarea sencilla y mucho menos si su venta incluye una plantilla de empleados cuantiosa.

 

Así es que la idea del grupo es achicar lo más posible su estructura operativa para encontrar un inversor dispuesto a desembolsar entre US$400 y 600 millones por sus dos plantas de producción ubicadas en la provincia de Santa Fe -San Jorge y Arroyo Seco-, otra en la localidad bonaerense de Baradero. Los números tampoco le juegan a favor, durante 2017 sus ventas locales ascendieron a poco más de $5.899 millones y tuvo que afrontar pérdidas por $742 millones.

 

En este contexto, también a fines de diciembre, su casa matriz BRF Brasil le realizó a Quickfood Argentina un aporte de capital irrevocable de US$49,7 millones destinado a evitar una “posible cesación de pagos y un eventual default”, informaron desde la compañía. Esta inyección de capital calmó el ahogo financiero por poco tiempo y con los resultados de su primer trimestre financiero de 2018, con un rojo de $76 millones, se comenzó a planificar la retirada de BRF de la Argentina que hoy ya es una realidad.

Fuente: El Tribuno

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