31 de julio de 2018 15:46 PM
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De las ranas a los conejos: los insólitos registros que derogó el Senasa

Entre los trámites simplificados se derogó el Registro de Productores de Conejos

El Senasa se encuentra desarrollando un proceso de mejora y simplificación de la información en distintos registros, que busca que la carga para el administrado tienda a disminuir y, por consiguiente, bajar costos.

En este sentido, la resolución 163/2018 del organismo dejó sin efecto los siguientes cuatro registros:

  • Registro de Productores de las especies de camélidos americanos (vicuñas, llamas, guanacos y alpacas).
  • Registro Nacional de Entidades Certificadoras de Identidad Preservada para la certificación de especialidades granarias.
  • Registro Nacional Sanitario de Colombófilos.
  • Registro Único Nacional de Directores Técnicos Agroalimentarios.

Además, se derogó la obligación que tenían los propietarios y responsables de animales ovinos o caprinos de las zonas de la región patagónica que debían comunicar fehacientemente a la autoridad sanitaria de su jurisdicción con cinco días de anticipación la fecha en que procederían a su movilización fuera de su establecimiento, bajo apercibimiento de no autorizarse su despacho.

También se derogaron las obligaciones de las comparsas de esquila que efectúen tareas en la región patagónica, ya que no deberán hallarse registradas en el “Registro de Comparsas” debiendo sus integrantes poseer libreta sanitaria que expida la autoridad competente y comunicar a la Comisión Local, delegación o autoridad facultada del Servicio de Luchas Sanitarias (Selsa) cada treinta días las rutas, lugares y nombres de los establecimientos donde realizarán los trabajos de esquila.

Y se derogaron los Registros de Establecimientos Ranicultores, Registro de Productores de Conejos y el Registro de Empaques de zanahorias frescas para exportación a la República de Chile.

De esta manera, como también viene haciendo la AFIP, muchas obligaciones a cargo del contribuyente comienzan a simplificarse y disminuirse la carga de datos. Esta tendencia es muy positiva ya que las empresas, sobre todo las más pequeñas, tendrán más tiempo disponible para destinar a tareas de administración (cobranzas, pagos, registraciones contables, etcétera) y no a tanta carga de datos en distintos regímenes, que incluso muchas veces esos datos se encontraban duplicados.

El autor es socio de Barrero & Larroudé

Fuente: La Nacion

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