9 de agosto de 2018 01:25 AM
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Gustavo Portis, de Basf: “Nuestra estrategia es ser un jugador también en semillas”

Para Gustavo Portis, de Basf, la compra de activos de Bayer "no compite internamente" con productos que ya tiene la empresa

Luego de haberse quedado por 7600 millones de euros con activos de Bayer, la alemana Basf quiere jugar fuerte, además de lo que ya hace en fitosanitarios, en el negocio de semillas.

Además de tener ahora el glufosinato de amonio de Bayer, y un curasemilla como Poncho, que esa firma desinvirtió por la compra de Monsanto, Basf pasó a controlar una plataforma de trigo, un negocio de algodón -FiberMax, que es fuerte en Brasil- y la parte de semillas de soja que Bayer tenía con la marca Credenz.

En la Argentina, esa marca de soja no va más allá del 5% del mercado, pero en Basf le ponen el foco a este negocio que ahora pasó a su cartera.

“La estrategia es ser un jugador en semillas también”, dijo a LA NACION Gustavo Portis, director de la división de Soluciones para la Agricultura de la empresa para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. La empresa está presente en el XXVI Congreso de Aapresid en Córdoba.

¿Por qué Basf compró los activos de Bayer? El año pasado, cuando avanzaba la ola de fusiones y compras, en la firma no estaban “desesperados” por lo que ocurría en el mercado. En rigor, la firma, que factura unos 6000 millones de euros, preveía sumar otros 3500 millones a diez 10 años con productos propios.

Sin embargo, vieron la oportunidad de los negocios de Bayer. “Agregamos cosas que no compiten internamente; es estrategia”, apuntó Portis.

“No es sinergia de costos, sino sinergia para invertir más”, agregó. La firma, que venía invirtiendo dos millones de euros por día antes de la operación, ahora pasará a tres millones diarios.

Para Portis, lo que está pasando con las compras y fusiones es “positivo” para que las empresas cubran las necesidades de inversión y desarrollo, que son más costosas.

“Hoy se necesitan más de 200 millones de euros para poner una nueva molécula (entre investigación y regulación)”, señaló.

Para la industria de agroquímicos en general es más difícil también presentar novedades. Se trata de otro factor que también se puede vincular con lo que pasa en el mercado con las olas y fusiones. De hecho, la cantidad de ingredientes presentados por todo el sector de las empresas cayó de 70 en 2010 a 41 en 2015.

En tanto, en línea con la problemática de malezas, la firma presentó Zidua, un herbicida para aplicaciones en presiembra de soja, maíz y maní. Actúa frente a rama negra, Amaranthus palmeri, Chloris y Echinocloa, entre otras.

Fuente: LA NACION

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