11 de agosto de 2018 12:18 PM
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La inteligencia artificial ya permite que las vacas se pesen solas

La startup Farmin desarrolló una estación de pesaje que identifica a los animales por su caravana y registra automáticamente cuando toman agua. La presentaron en el Congreso de Aapresid

Por tratarse de una actividad que tiene muchos procesos manuales, uno de los desafíos que tiene la ganadería es automatizar los datos que esas tareas generan. Esa información, procesada, resulta determinante para la toma de decisiones y corregir ineficiencias.

La inteligencia artificial, de la mano de las empresas que ofrecen el uso de tecnologías digitales, ha llegado a la ganadería para hacer más eficiente la producción.

En esa prestación de servicios se encuentra trabajando Farmin, una startup que ha desarrollado herramientas para la toma y procesamiento de datos en los corrales. “A través de Big Data, que permite desplegar la información para que al final del proceso se pueda tomar una decisión útil, el productor ganadero puede mirar una película en vez de fotos”, aseguró a Agrovoz Ignacio Albornoz, CEO de la empresa.

En Pehuiajó instalarán una manga inteligente que apartará automáticamente.
Foto: Alfredo Martinez

En Pehuiajó instalarán una manga inteligente que apartará automáticamente. Foto: Alfredo Martinez

El emprendedor participó de uno de los talleres que se realizó dentro del 26° Congreso de Aapresid, llevado a cabo entre el miércoles y hoy en la ciudad de Córdoba.

Herramientas digitales

En la plataforma de servicios que ofrece la empresa se encuentra una estación de pesaje. “Tiene la particularidad de que al estar ubicada dentro del corral permite registrar el peso cuando el animal toma agua”, aclaró Albornoz.

La caravana que identifica al bovino es la que permite individualizar los datos que, luego a través de algoritmos, se procesan y se hacen visibles según los requerimientos.

Para Albornoz, estas estaciones de pesaje permiten identificar manejo deficientes en las dietas y ganancias y pérdidas de peso individuales. “Su uso evita tener que trasladar los animales y genera un ahorro de mano de obra”, diferenció el emprendedor.

Entre los beneficios que aporta la toma de datos, que se trasmiten a través de un servicio de Intranet provisto también por la empresa, está la posibilidad de bajar los costos de conversión de carne y aumentar el valor de venta de los animales, por una mayor productividad.

En Pehuajó (Buenos Aires) la empresa está instalando una manga inteligente, capaz de apartar los animales en función de parámetros definidos: como por ejemplo el peso.

“Son instalaciones que pueden ser una fuente de información sobre las condiciones de las tropas que ingresan o egresan de un establecimiento”, precisó.

El uso de imágenes, a través de cámaras en los corrales, es una forma también de adquirir información. Farmin está trabajando, por ejemplo, en una herramienta que permite la reconstrucción 3D para la medición de la grasa corporal en los animales.

Por Alejandro Rollán/AGROVOZ especial para Clarín Rural

Fuente: Clarin

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