14 de agosto de 2018 10:22 AM
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Devaluación y demanda china, el combo perfecto

La suba del dólar mejoró la competitividad exportadora del país, lo que incentiva sobre todo las ventas a China, que sigue mostrando mucho interés por el producto y es donde se destina el 51% de los embarques. Esto afirma los precios de las vacas para faena en el mercado local.

En el mercado del gordo se destacan las subas que tuvieron las categorías de vacas, que fueron superiores a las mejoras que se dieron en el resto de las categorías que, de todos modos, recortaron la diferencia con la inflación acumulada en el último año. En el caso de la vaca, esa mejora incluso superó a ese indicador. En esto influye, y mucho, la continua y mayor demanda de China por carne vacuna.
La oferta de vacas en esta época del año tiende a mermar y eso también ayuda a que el mercado se afirme, lo que a su vez significa que las fábricas locales deban resignar parte de la ganancia que obtuvieron en los últimos meses gracias a la devaluación.
Pese a la mejora del precio medido en pesos, el sector exportador paga valores que le resultan mucho más competitivos. Según estadísticas privadas, las empresas locales pagan cerca de U$S2,30 por kilo en gancho de carne de vaca especial, cuando hace un año pagaban cerca de U$S3. Pero, además, el precio en el mercado local empata los registros de Brasil y es muy inferior a los valores que la industria paga en Uruguay. También los precios de la vaca manufactura son inferiores a los que se pagan en el país vecino, cerca de 30 centavos menos por kilo.
También mejoró notablemente la competitividad exportadora de carne de novillo al reducirse el valor de esa materia prima. En el arranque de agosto, el kilo en gancho de novillo en nuestro país cotizaba en U$S2,70 contra U$S2,50 de Brasil, una diferencia muy inferior a la de hace tiempo atrás. A su vez, el valor local es muy inferior al precio en gancho de Uruguay, que ronda los U$S3,50.
La industria ganó competitividad con la devaluación y con reintegros del 3% y de a poco fue trasladando ese beneficio al precio de la vaca a un ritmo mucho más rápido que al del novillo.
En efecto, los valores en pesos de las vacas en los últimos meses tuvieron un salto notable. Según los datos del Mercado de Liniers, los valores promedio de la vaca buena en el arranque de este mes fueron 35% superiores a los que había hace un año, en tanto los de la vaca conserva (carne para industria que lleva China) mejoraron 50%. En ambos casos la mejora en las cotizaciones superó a la inflación, pero en el caso de la conserva el despegue fue notable.
Esa mejora es un reflejo del creciente peso de la exportación en el negocio de la carne y particularmente de la mayor demanda de China, que significa el 51% de las ventas de nuestro país y cuyo crecimiento en las compras explica, a su vez, el 90% del crecimiento en los embarques de Argentina.
La participación de la exportación en el negocio de la carne viene creciendo. Según los últimos datos oficiales publicados, las ventas al extranjero representan el 15% del total de la producción y allí la exportación de carne de vaca pesa cada vez con más fuerza.
Como decíamos al principio, el otro dato que está influyendo en la definición de los precios de la vaca es la menor oferta, debido a la finalización de los tactos en los campos de cría. Desde el arranque del año la oferta de vacas fue alta, en primer lugar, por la sequía que obligó a vender hembras en forma adelantada para aliviar los campos, pero después de seis meses con mucha disponibilidad de hembras en general y de vacas en particular los ofrecimientos comienzan a recortarse.

Presencia de hembras en la faena
Un reciente informe del IPCVA sobre la faena vacuna indica que “en el primer semestre de 2018, la faena de hembras se ubicó en 45,4% del total; varios puntos porcentuales por encima del guarismo del 42,5% correspondiente al primer semestre de 2017. Esta variación implicó que el número de hembras remitidas a faena haya crecido en unas 433 mil cabezas, al comparar los primeros seis meses de 2018 con el mismo periodo del año anterior”.
La presencia de hembras fue alta y, a su vez, fue la que explicó el salto en la faena total, ya que no hubo grandes cambios en las categorías de machos. Sigue el informe del IPCVA, “el crecimiento de la faena observado en el primer semestre de 2018 está impulsado principalmente por las categorías vaca, vaquillona y ternera”.
En tanto, la participación de los novillos en el total no tuvo variaciones. Siguen representando apenas el 20% cuando en 2005 fueron más del 30% de la faena nacional. Esa menor participación de los novillos incide también en la producción de carne vacuna. Al respecto, el documento del IPCVA comenta lo siguiente: “El incremento interanual de la producción de carne vacuna observada al comparar los segundos trimestres de los años 2017 y 2018, cercana a las 70 mil toneladas res con hueso, está explicada principalmente por la suba en la producción de carne bovina proveniente de categorías livianas de consumo, que estuvo en el orden de las 35 mil toneladas. Por otra parte, se verificó un importante incremento de la producción de carne de vacas, superior a las 23,4 mil toneladas, y una suba de menor magnitud en la producción de carne de novillos, de unas 9,6 mil toneladas”.

Importante salto en exportaciones de carne vacuna
Las exportaciones de carne vacuna de junio sumaron 42.400 toneladas, según lo que publica el Ministerio de Agroindustria. Fueron las ventas al extranjero más altas, al menos desde el arranque de la presidencia de Mauricio Macri.
Las ventas al extranjero de carne vacuna del sexto mes del año fueron 65% superiores a las de junio del año pasado (25.300 toneladas res con hueso) y 160% superiores a las de junio de 2016.
En el acumulado del semestre sumaron 227.000 toneladas, lo que significa que de repetir la perfomance en la segunda parte del año, los embarques sumarían 440.000 toneladas. De confirmarse esa estimación, el volumen sería 40% superior al de todo 2017 y 90% mayor al de todo 2016.

Sube el precio del cuero
La devaluación del peso impulsó los precios del cuero, cuyo valor se define por su referencia al precio internacional descontadas las retenciones. La suba en los últimos tres meses fue de 70%. Desde principios de año, el precio promedio del cuero bovino, para todas las categorías, pasó de $6,95 a $12,74 pesos. Esto es más del 80%.
En el arranque de mayo su valor era inferior a los $10 para el cuero de novillos, pero ya en los primeros días de agosto roza los $17. A esa suba se suma la de las achuras, cuyo incremento ronda el 40%. Por eso los matarifes calculan que el integrado, es decir el ingreso que tienen las fábricas por la venta de cueros y achuras, suma más de $5,50 por kilo de carne faenado, cuando el costo estimado por kilo producido sería de $4,50. En definitiva, la cuenta que hacen los matarifes es que las fábricas tendrían margen para pagar $1 en concepto de recupero por kilo de carne producido.
Pero como eso no sucede, muchos decidieron mudar sus faenas a otras plantas. Recordemos que hace pocos meses las empresas agrupadas en CADIF (Cámara de la Industria Frigorífica, presidida ahora por Ricardo Bruzzese) decidieron comenzar a cobrar $2,20 pesos por el servicio de faena. Hubo mucho revuelo entonces en el mercado, pero luego de discusiones varias, la cosa se tranquilizó… Hasta que volvió a subir el cuero. Aquella decisión de CADIF generó el rechazo de los matarifes, que ahora con la suba de uno de los principales subproductos huyen a otras empresas.
La puja por el recupero es vital para las fábricas y los matarifes. Con ese ingreso los primeros pagan la mayor parte de sus costos fijos,  mientras que para los matarifes el recupero financia su actividad y mejora el poder de compra de la hacienda.

Fuente: www.eldiariodelarepublica.com

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