17 de agosto de 2018 11:52 AM
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EL CAMPO HABLA . . . .

Otra vez las retenciones y marcha atrás con reintegros para premiar proceso y agregación de valor. En el campo se rehacen todas las cuentas, mientras se aleja la posibilidad de una cosecha récord…

… que, sin tiempo para el respiro transcurrió esta semana en la que se confirmaron los peores pronósticos ya que, al nuevo cambio (para peor) otra vez en las retenciones a la soja, se debió agregar la suspensión de buena parte de los reintegros que se habían instaurado para incentivar el mayor procesamiento y agregación de valor de los productos. Por supuesto que a la inocultable necesidad oficial de juntar plata para intentar achicar el déficit fiscal, el argumento más escuchado en estos días fue que los beneficios “extraordinarios” de la devaluación permiten estas quitas. La pregunta que muchos se hacen ahora es que, en realidad, la mejora en el tipo de cambio era una necesidad del propio Gobierno para que no se caigan, aún más, las exportaciones y que el país no siga perdiendo competitividad frente a los vecinos y, si esto fuera así, con la suspensión de la reducción de las retenciones, más la quita de los reintegros, ¿no se vuelve exactamente al lugar del que se pretendió salir?. Lo concreto es que las ventas al exterior argentinas se encuentran estancadas en alrededor de u$s56.000 millones desde el 2015, después de haber llegado a los u$s83.000 millones en 2011. A su vez, la balanza comercial (suma de importaciones y exportaciones) fue ampliando su déficit en forma alarmante, por el incremento de compras en el exterior. Esta era solo una de las múltiples preguntas que se hacían los centenares de empresarios que asistieron este año a la conmemoración del Día de la Exportación organizado por CERA, la cámara que los nuclea, en el Four Seasons de Posadas (ya que el tradicional Plaza donde siempre se realiza el encuentro, estará en obra hasta el 2020). Y de la reunión, la mayor convocatoria la consiguió, sin duda, el ministro de la Producción Dante Sicca, el único que salió de frente con todos los cambios, obviamente, defendiendo la posición oficial. Tanto fue así que tras su disertación, aproximadamente un cuarto de la asistencia, se retiró.

… que lo mismo en materia de convocatoria ocurrió en la presentación que los economistas Pablo Guidotti, Ricardo López Murphy y Roberto Cachanosky realizaron en la Universidad CEMA en plena City y, ni hablar de la disertación que Daniel Marx dio explicando los pormenores y vericuetos del acuerdo con el FMI que, junto con algunas comidas privadas (como la de un grupo de economistas y empresarios en el ahora Bricks -ex Ceasar Park-), en el 93º aniversario del Día del Cerealista en la Bolsa de Granos, o hasta en un encuentro de Mujeres Líderes en el Palacio San Martín, liderado por Graciela Abraham de la Fundación Global (donde había varias miembros del sector agroindustrial). La amplia respuesta en todos los casos, refleja la inquietud generalizado a partir de los nuevos cambios en las reglas de juego económicas, todo en el marco de un ambiente político enrarecido por las continuas denuncias sobre hechos de corrupción. Estos, sin embargo, y a pesar de su gravedad, no lograron “opacar” el tema económico, y la nueva escalada del dólar ayudó a “no olvidar”. Así, mientras los empresarios del campo comienzan a “barajar y dar de nuevo”, rehaciendo los números con el nuevo tipo de cambio (retenciones y reintegros mediante), se conocieron otros motivos de inquietud, como las revisiones de las emergencias agropecuarias que se están haciendo en algunas provincias (como la de Buenos Aires), según el Índice Verde satelital que no respondería exactamente a la verdadera condición de los campos. Concretamente, ahora al ir a hacer algunos trámites o concretar cierto “beneficios” de la Emergencia, las carpetas son rechazadas, lo que está desesperando a más de un chacarero que efectivamente registró fuertes daños en los cultivos, aunque el satélite indique “verde”, por el pasto que va emergiendo.

… que, otros que tampoco están de muy buen humor son los lecheros que, mientras siguen cerrando establecimientos y siguen esperando una respuesta oficial por los bajos precios que reciben en tranquera, deben soportar a algunos funcionarios hablando del “récord de exportaciones”. Por caso, Marisa Bircher de Agroindustria (que parece seguir sin enterarse que “Argentina supermercado del mundo”, fue una consigna, y hasta una política de Estado, de los 90), aseguró que “hoy se exportan u$s500 millones (de lácteos) y se podrían aumentar u$s800 millones más”. No explicó, sin embargo, cual fue el récord absoluto de ventas al exterior; como suponen que se pueden incrementar las ventas al exterior cuando siguen cayendo tambos todos los días y, peor aún, tampoco dijo que el incremento actual de las ventas responde, en buena medida, a la caída del consumo interno que se está registrando. Lo que es cierto, o al menos lo era hace unos años atrás, es que Argentina tenía un gran potencial exportador en este hoy alicaído rubro.

Fuente: Ambito Financiero

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