23 de agosto de 2018 11:57 AM
Imprimir

Un frigorífico quiere utilizar sus desechos para generar energía

La empresa de la familia Riusech quiere producir biogás a partir de los residuos que genera. Analiza presentarse en la próxima ronda de RenovAr

Frigorífico Gorina, uno de los principales exportadores de carne vacuna del país, analiza expandirse a las energías renovables. Su CEO y propietario, Carlos Riusech, estudia presentar un proyecto en el RenovAR 3.0 para generar biogás a partir de los residuos generados por su propia actividad. Por lo pronto, ya dio el primer paso: constituyó Gorina Energía, la sociedad con la que encararía el plan, cuya creación se consignó en la edición de ayer del Boletín Oficial.

“Forma parte de un master plan de obras que queremos hacer. Lo vemos como una oportunidad para generar energía limpia a partir de residuos o sustratos que, hoy, no tienen valor comercial”, aseguró Carlos Riusech (h), director suplente de la nueva compañía, en diálogo con El Cronista. Puntualizó que el proyecto, recién, se encuentra dando sus primeros pasos. “Analizamos alternativas. Un requisito para aplicar al Renovar 3.0 es constituir una sociedad con ese propósito y lo hicimos porque era el primer obstáculo”.

En la actualidad, son 37 los proyectos adjudicados por las anteriores rondas de RenovAr que corresponden a la generación de biogás. Se otorgaron por un potencial de 64,9 megawatts (MW), a un precio promedio ponderado de u$s 159,7/MW. Hay varios players que se encuentran ligados a la industria frigorífica. En noviembre de 2017, ArreBeef se convirtió en la primera empresa del rubro en incursionar en este terreno. Presentó su plan en la segunda ronda del programa RenovAr. Licitó por 1,5 MW. Luego, fue el turno de la cordobesa Pollos San Mateo, que se ofreció a producir 2,4 MW por u$s 8 millones. Friar, del Grupo Vicentín, se asoció a la italiana Ergon para desembolsar US$ 10 millones en biogás.

Julio Menéndez, coordinador del comité de Bioenergía de la Cámara Argentina de Energías Renovables (Cader), explicó que la industria frigorífica puede convertirse en un player importante en la generación de biogás, para su utilización en energía eléctrica y térmica. Un proyecto así puede demandar una inversión de entre u$s 4 millones y u$s 6 millones por megawatt, calculó el especialista. “Cuanto más chica es la planta, más grandes son los costos por unidad de potencia”, detalló. En el país, existe más de una decena de plantas con tecnología para generar biogás y hay más de 20 proyectos de este tipo en ejecución.

Menéndez aclaró que el rendimiento de la energía generada por un frigorífico dependerá del trabajo que tenga sobre sus efluentes. “Cuanto más tecnificado está el frigorífico y más tratamiento le da a lo que extrae de sus productos, como grasa y harina de sangre, ese residuo es menos atractivo para generar biogás. Si no buscan otros elementos, como forrajes o residuos de otras industrias, la potencia les puede quedar medio ajustada”, remarcó.

Riusech (h) señaló que aún no tienen un presupuesto establecido para la realización del proyecto. “Todavía estamos decidiendo si vamos a producir 1,5 ó 2 megas, en función de las habilitaciones y si se pueden recibir sustratos de terceros o no”, explicó. Además, descartó, por el momento, que la compañía esté considerando buscar un socio para este propósito. “Todavía, no. Pero estamos en etapa de análisis”, afirmó.

Aunque la intención era lanzar la tercera ronda del RenovAr a fines de este año, el Gobierno anunció su postergación para 2019. Según le habían confiado fuentes del sector a El Cronista, el principal motivo del atraso tiene que ver con la escasez de financiamiento, debido a las condiciones actuales del mercado y la insuficiente capacidad de transporte disponible. El ejecutivo de Gorina Energía detalló que, de terminar los análisis correspondientes, el proyecto podría comenzar a fines de 2019.

Fuente: Apertura

Publicidad