4 de septiembre de 2018 15:05 PM
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Argentina: nuevo sistema de riego que genera su propia energía

El sistema es multitarea y permite que, a través de sensores y dispositivos, se puedan monitorear los suelos y los cultivos para aplicar de manera selectiva agroquímicos y fertilizantes, permitiendo el ahorro de insumos y la consecuente baja en los costos para el productor, logrando además una producción más eficiente y mejores rindes.

La producción agroindustrial argentina tiene una superficie irrigada de aproximadamente dos millones de hectáreas, de las cuales el 70% requiere de riego para todo el ciclo de cultivo y el resto lo utiliza de manera complementaria, según datos oficiales. Partiendo de esta base, investigadores argentinos crearon un sistema de producción sustentable bajo riego por aspersión con pivote, equipado con tecnología de última generación para la gestión eficiente del agua y con capacidad para autogenerar energía eléctrica mediante paneles solares.

El desarrollo argentino se gestó en la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) tiene en la localidad cordobesa de Manfredi. En diálogo con Infobae, su director y especialista en riego, Aquiles Salinas, señaló que: “Esta es una de las innovaciones que facilitan y hacen factible la incorporación del riego a la empresa pyme agropecuaria, sobre todo para estabilizar los rendimientos agrícolas y así mejorar resultados económicos y rentabilidad”.

El investigador del INTA-Manfredi explicó que este nuevo módulo, denominado técnicamente, sistema de innovación productiva sustentable con riego mecanizado, es un proyecto concebido con el fin de promover una eficaz política de rápido crecimiento del área de riego, que nació gracias a una virtuosa conjunción público-privada. En ese sentido, recuerda que el proyecto recibe el aporte de equipamiento por parte de empresas y entidades especializadas en estudios geoeléctricos, perforación, bombas, cableado, tuberías, equipos de riego, semilleras, productoras y comercializadoras de fertilizantes y de tecnologías energéticas.

“El proyecto contempla paneles solares para generar energía, lo que requiere un cambio de manejo de riego porque las aplicaciones deben realizarse sólo de día”, señaló el encargado de la EEA cordobesa quien agregó que las máquinas van a tener cerca de 2.000 m² de celdas para captar la luz solar. “El caudal de potencia de las bombas implica una cantidad importante de paneles”, advirtió.

Respecto a los costos, Salinas estimó que según los primeros cálculos, con el capital que se ahorra en energía en los primeros cinco años se puede cubrir el costo de adquirir los paneles solares. Además, en el momento en que las celdas no se utilicen para accionar el sistema de riego, la energía que se genere se podrá incorporar al sistema de interconexión nacional generando ingresos adicionales. Inclusive, en una segunda etapa se plantea utilizar las máquinas para el riego de cultivos cuya biomasa se pueda utilizar para generar bioenergía.

Salinas detalló que el sistema se destaca porque: “A diferencia de las máquinas tradicionales tiene una nueva tecnología que permite duplicar la velocidad, es decir, lo que antes se hacía en ocho horas ahora se puede hacer en cuatro”. Esa característica de eficiencia se suma a la nueva tecnología de la barra “Hummingbird” (colibrí, en castellano) que fue desarrollada por un técnico cordobés en convenio con empresas de Alemania y de los Estados Unidos.

“Es como el carretel de una impresora que permite incorporar sensores, toberas de aspersión y fibra óptica, por lo que el equipo en esas cuatro horas de funcionamiento puede hacer un mapeo del índice verde del cultivo y detectar la presencia malezas o insectos”, explica Salinas que agrega: “En el siguiente recorrido, con una instrucción programada en el sistema de comando, se podría hacer una aplicación variable en función de las necesidades de un fertilizante o un insecticida, sin tener que aplicarlo al 100% del lote sino en los lugares puntuales donde los sensores lo indican”.

En la Estación Experimental estiman que el equipo podrá implementarse en cultivos extensivos tradicionales y alternativos como garbanzo, lenteja y arveja. También se adapta a producciones intensivas de frutales, vid, papa, zanahoria y cebolla, entre otras. En esta línea, el directivo del INTA expresó que ya probaron el sistema en cultivos alternativos como cilantro, “pero  está faltando el nexo para vincular una producción cada vez más eficiente con la posibilidad de asegurar la comercialización de un producto con valor agregado”, dijo. Por otra parte, señaló que están evaluando aplicar esta herramienta en la ganadería ovina para intensificar el pastoreo directo.

Comentario

Un centenar de pequeños agricultores de la provincia de Melipilla participó en el acto de cierre del “Programa de capacitación y transferencia tecnológica en adaptación al cambio climático para áreas vulnerables de la pequeña agricultura, zona centro”, realizado por la Comisión Nacional de Riego (CNR) iniciativa orientada a mejorar el manejo y las técnicas de riego en comunas con emergencia agrícola por déficit hídrico, de acuerdo con lo informado por la CNR.

“Estamos contentos porque capacitamos a pequeños agricultores en cambio climático, lo que les permitirá mejorar el riego y sus cultivos. Hemos finalizado un programa para cuatro regiones, particularmente valoro el trabajo en Curacaví, San Pedro, Alhué, María Pinto y Melipilla, comunas que tienen muchos problemas de agua y sequía”, expresó el Seremi de Agricultura de la región Metropolitana, José Pedro Guilisasti, quien encabezó la actividad en junto al coordinador regional de riego, José Polloni.

Guilisasti agregó que: “Como región nos hemos planteado un desafío histórico, estamos trabajando fuertemente para pasar de un 33% a un 50% de hectáreas con riego tecnificado, de ahí la importancia de este tipo de iniciativas de la Comisión Nacional de Riego”.

El programa, ejecutado por el Centro del Agua para la Agricultura y la Universidad de Concepción, permitió capacitar y transferir a pequeños agricultores, dirigentes de organizaciones de Usuarios de Agua y agentes de extensión del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) en temas de manejo, mantención de equipos, sistemas de riego y gestión hídrica de los cultivos, a través de cursos presenciales y días de campo con unidades demostrativas de riego.

Agrimundo

Fuente: Infobae

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