5 de septiembre de 2018 11:55 AM
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Retenciones, cada vez m谩s necesarias

Con la asunci贸n de gobierno de Macri, en diciembre de 2015, se eliminaron o se establecieron escalas de reducci贸n de los derechos de exportaci贸n a un conjunto de productos. Esto gener贸 diversas controversias que llevaron recientemente a una modificaci贸n de dicho esquema. Las retenciones a las exportaciones son normalmente consideradas “distorsivas”, porque modifican las se帽ales […]

Con la asunci贸n de gobierno de Macri, en diciembre de 2015, se eliminaron o se establecieron escalas de reducci贸n de los derechos de exportaci贸n a un conjunto de productos. Esto gener贸 diversas controversias que llevaron recientemente a una modificaci贸n de dicho esquema.

Las retenciones a las exportaciones son normalmente consideradas “distorsivas”, porque modifican las se帽ales de precios que establece el libre equilibrio del mercado. Sin embargo, existen diversas razones que justifican su implementaci贸n en el contexto de la econom铆a argentina tanto desde una perspectiva estructural como de recaudaci贸n de fondos.

La Argentina presenta una estructura productiva muy desequilibrada dada por una competitividad mucho mayor de un conjunto de sectores primarios en relaci贸n a los industriales. Por lo tanto un tipo de cambio muy alto, que posibilite una situaci贸n m谩s competitiva para la industria, puede generar rentas extraordinarias para los sectores vinculados a ciertos recursos naturales, particularmente para sus exportadores. En ese sentido las retenciones sobre las ramas m谩s competitivas pueden permitir alcanzar un tipo de cambio diferencial que aliente la competitividad de los sectores industriales sin generar una distribuci贸n regresiva del ingreso. Es que en caso de encontrarnos con precios internacionales constantes o en ascenso, una fuerte devaluaci贸n (como la de los 煤ltimos d铆as) vincula esas rentas extraordinarias con fuertes aumentos en los precios de los productos de la canasta b谩sica. Es decir que produce efectos muy regresivos sobre la distribuci贸n del ingreso. En ese contexto, las retenciones pueden ayudar a controlar la suba de los precios internos de estos productos de consumo popular que afectan especialmente a los sectores m谩s pobres.

A nivel de recaudaci贸n de fondos es innegable que la eliminaci贸n de las retenciones ha generado, tambi茅n, un fuerte impacto fiscal hasta el presente. Seg煤n 脕gora-Consultores, considerando las principales partidas a las que se les ha eliminado o reducido la al铆cuota, el costo fiscal acumulado hasta junio de 2018 orilla los 6 mil millones de d贸lares. Con un d贸lar a 39 esto arroja un costo fiscal superior a los 230 mil millones (como puede verse en el cuadro siguiente). Este monto m谩s que duplica los 100 mil millones que se estiman que el Gobierno ahorrar谩 con la modificaci贸n de la ley de movilidad jubilatoria, o los 115 mil millones que seg煤n el ministro Dujovne ser铆a el costo fiscal de retrotraer las tarifas al valor de noviembre de 2017 (seg煤n planteaba la ley aprobada por el Congreso y que tuvo veto presidencial).

Esta cifra alcanza valores muy significativos. Ese monto de 6000 millones de d贸lares que se dej贸 de recaudar entre diciembre de 2015 y junio de 2018, es equivalente al ajuste adicional que el gobierno planea alcanzar para acelerar la convergencia al equilibrio fiscal en 2019, propuesta que se va a presentar al FMI para posibilitar adelantos adicionales para el a帽o 2019.

Pero otro argumento para eliminar o reducir las retenciones a los productos se帽alados apunta a que esa medida impulsar铆a un crecimiento de las exportaciones, por lo que no habr铆a costo fiscal sino, incluso, podr铆a generarse un aumento en la recaudaci贸n. Pero a m谩s de dos a帽os de haber tomado la medida los n煤meros parecen desmentir esta afirmaci贸n. Las exportaciones de los principales productos cuyas retenciones se eliminaron o redujeron crecieron un 8% en 2016, pero cayeron un 7,6% en 2017, frente a una ca铆da del 5% en el precio internacional de la soja pero frente a un a帽o de cosecha r茅cord.

Es decir que la eliminaci贸n de las retenciones no parece haber generado, por lo menos en el corto plazo, un incentivo suficiente para lograr que los productores vendan en el exterior parte del stock de granos acumulado en silobolsas. Tampoco lo ser铆a para mejorar la liquidaci贸n ya que en 2017 se liquidaron un 10,5% menos de d贸lares, seg煤n datos de las propias empresas nucleadas en la C谩mara de la Industria Aceitera (CIARA) y en el Centro de Exportadores de Cereales (CEC). Esto podr铆a estar asociado a que la reducci贸n de medio punto porcentual por mes que se estableci贸 para la soja, a partir de 2018, se sum贸 a la incertidumbre cambiaria, para incentivar a los exportadores a retener su cosecha. Es que cuanto m谩s se demorara esa exportaci贸n, menor ser铆a la al铆cuota de las retenciones a pagar. La eliminaci贸n del plazo m谩ximo para que los exportadores agropecuarios liquiden las divisas tambi茅n podr铆a explicar la ca铆da en la liquidaci贸n de d贸lares. Su escasez requerir铆a que esta medida tambi茅n sea revisada.

Ante el apremio por alcanzar el equilibrio fiscal en 2019 y la fuerte devaluaci贸n registrada recientemente el Gobierno anunci贸 una fuerte reducci贸n del gasto p煤blico, y un nuevo esquema de retenciones: $ 4 por d贸lar a las exportaciones primarias y $ 3 por d贸lar al resto de las exportaciones. Pero este esquema presenta claros defectos de dise帽o. Al ser un monto fijo en pesos, los exportadores pagar谩n relativamente menos en la medida que suba el tipo de cambio, es decir en que aumenten sus ingresos. Esto puede llevarlos a apostar a favor de la suba del tipo de cambio mostrando una mayor reticencia a liquidar los d贸lares de las exportaciones, lo que no jugar铆a a favor de alcanzar la estabilidad cambiaria.

En cambio, si se hubiera fijado un porcentaje, la recaudaci贸n en pesos aumentar铆a ante la suba de la cotizaci贸n del d贸lar. Adem谩s permitir铆a una respuesta m谩s eficaz frente a subas o bajas en los precios internacionales al no convalidar ganancias excesivas o posibles efectos negativos de ca铆das de precios.

Pero, m谩s all谩 de los resultados coyunturales, este esquema no diferencia la imposici贸n seg煤n el valor agregado de los productos exportados. Si bien las exportaciones primarias pagar谩n $4 y el resto de los bienes $3, al interior de “el resto” el gravamen es el mismo para commodities como el acero que para productos m谩s elaborados. Esto no ayuda a incentivar el agregado de valor a nivel local, en claro contraste con las pol铆ticas comerciales desarrolladas por la Uni贸n Europea y China.

En definitiva, la eliminaci贸n o reducci贸n de las retenciones a las exportaciones generaron, hasta la fecha, un elevado costo fiscal. En ese contexto las modificaciones reci茅n implementadas presentan claros problemas de dise帽o y apuntan exclusivamente a lograr el equilibrio fiscal para 2019. Lejos est谩 de plantear una estrategia de promoci贸n exportadora en favor de productos de mayor valor agregado, lo que no deber铆a estar ausente a煤n en coyunturas de crisis como la actual. Es que aumentar las exportaciones de mayor valor agregado constituye un requisito ineludible, no s贸lo para enfrentar los problemas macroecon贸micos, sino tambi茅n para asegurar niveles de empleo y de calidad de vida de la poblaci贸n.

Fuente: El Cronista

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