9 de septiembre de 2018 20:24 PM
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El INTA avanza en la capacitación sobre uso de drones en el agro

Buscan avanzar en el desarrollo de herramientas que optimicen la producción

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en San Rafael viene desarrollando experiencias con productores, profesionales y estudiantes avanzados sobre los avances científicos, técnicos y económicos en el riego para buscar la salida a los problemas que se presentan por la falta del recurso hídrico, con la intención de obtener resultados que mejoren las condiciones agroecológicas.
Por lo anterior, en diversos encuentros con los productores, como en la primera jornada de riego y sostenibilidad realizada en el Centro de Congresos y Exposiciones Alfredo Bufano, el INTA brindó charlas sobre los drones como aliados de precisión para el campo. Se trata de equipos voladores no tripulados que permiten realizar en tiempo real el seguimiento y desarrollo de los cultivos, y hasta monitorear el desplazamiento del ganado.
Al respecto, Diego Marcelo Galera, experto en el tema y quien viene trabajando con este equipamiento, contó a Diario San Rafael que el uso de los drones en el agro es liderado por marcas como Parrot, con la cual trabajan actualmente y que funcionan con una cámara multiespectral, que tiene cuatro sensores. “Cada uno de esos sensores mide diferentes algoritmos mediante un planeo en el que el dron va sacando imágenes georreferenciadas y hace un mapa de la zona. Cuando se hace el proceso en la computadora de esas imágenes, con un software que da la misma marca, éste arroja los resultados en un mapa en colores y cada color indica un algoritmo”.
Este trabajo se realizaba anteriormente sólo con satélites y, según comentó el profesional, hay mucha gente que lo sigue haciendo así en el departamento. Sin embargo, la diferencia entre los drones y los satélites es que “cada píxel de imagen es mucho más preciso en un dron, pues tiene cerca de unos 13 centímetros de píxel, contra un satélite que mide 30 metros o según el presupuesto que pague el productor”.
Estos usos tecnológicos nacen de la necesidad de contar con datos confiables que hacen que la agricultura de precisión avance en el desarrollo de herramientas que ayuden a optimizar y a hacer más eficiente la producción. Entre los usos más destacados, los productores pueden observar si tiene más o menos humedad la plantación o hechos puntuales como: dónde fumigar, dónde fertilizar, dónde regar, esto para “tener datos concretos que permitan que el resultado de la plantación sea óptimo, el incremento que hay gracias a estos datos es muy importante”, añadió Galera.
Asimismo, destacó el uso de otros drones como el “Agras MG 1S (DJI)”, un equipo fumigador y bastante novedoso en Argentina. “Es sumamente autónomo, solamente le tenés que indicar la zona donde querés fumigar, los litros por hectárea, la altura, y él va fumigando. Luego regresa solo para ser recargado y cuenta con unos radares que va copiando de forma permanente el suelo”. Sin embargo, estos modelos han sido adquiridos en Mendoza y no en el departamento, ya que los productores no poseen mucha información sobre su uso.
A su vez, están evaluando el sector industrial de drones para su uso en incendios, electricidad, inspecciones de plantas solares o molinos, y todo lo que tiene que ver con energía, ya que permiten trabajar a una distancia segura y observar si hay, por ejemplo, fisuras o fugas de gases. “Son drones especialmente dedicados y customizables a la necesidad del cliente -bombero, rescatista, fotógrafo-”, concluyó Diego.

Fuente: diariosanrafael.com.ar

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