17 de septiembre de 2018 14:47 PM
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Las granjas avícolas deberán tener un manual de bienestar animal

El Senasa impuso la obligación de que todos los establecimientos de engorde de pollos tenga buenas condiciones de ambiente, alimentación y hasta sacrificio humanitario.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó en el Boletín Oficial la Resolución 575/2018, por la cual estableció “los requisitos para el bienestar animal en los sistemas productivos de pollos de engorde, en el período comprendido desde la llegada de las aves de un día a la explotación hasta el momento de la captura”.

En la práctica, lo que impuso el Senasa es una obligación de que todas las granjas avícolas del país cuenten con un manual que describa las acciones que realizarán para cumplir con los siguientes puntos: Ambiente adecuado, Alimentación y nutrición, Sacrificio humanitario, Densidad de Carga, Capacitación del personal, Planes de contingencia y Captura.

La normativa indica, entre otros aspectos, que “toda persona que esté en contacto con las aves, debe ser capaz de identificar las condiciones adversas que ponen en riesgo el aseguramiento del bienestar animal”.

 

Sacrificio y captura

También obliga a que “los sacrificios de los pollos de engorde por motivos sanitarios, deben realizarse de forma humanitaria lo antes posible”.

En el caso de la captura, se determina que debe ser de forma tal “que se reduzca al mínimo el período de tiempo hasta el momento del sacrificio, así como el estrés durante la captura, el transporte y la espera”.

Y se explica el modo en que deben capturarse: “Sujetar a las aves por el lomo, sosteniendo las alas y manteniendo al ave siempre en posición vertical, no debiendo ser capturadas por el cuello, ni las alas. Solo aquellas aves con un peso inferior a 1,8 kilos pueden excepcionalmente ser cargadas por las dos patas, mientras que el número máximo en cada mano no sea mayor a tres. Si se emplean equipos de captura mecánicos, estos deben ser diseñados, manejados y mantenidos de forma tal que minimicen las heridas, el estrés o el miedo en los pollos de engorde”.

Fuente: AgroVoz

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