18 de septiembre de 2018 02:51 AM
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Examine medicamente al toro antes de comprarlo

Se debe realizar un examen médico general y posteriormente evaluar los genitales externos e internos, asimismo el tren posterior, la libido y la calidad del semen. Al comprar un toro es clave no correr riesgos.
Es muy común entre los ganaderos de nuestros sistemas de producción adquirir toros sin ningún tipo de evaluación, o adquirir reprodutores llamados de pedigree. El problema es que hacen esas transacciones sin realizar una toma de sangre para descartar la presencia de enfermedades infecciosas.
Según Jorge Humberto García, ganadero y experto en nutrición animal, “el perfecto estado de salud física del animal escogido como reproductor y de su aparato genital son requisitos importantes para garantizar el normal estado sanitario del hato y su eficiencia reproductiva”.
Para García es posible que en algunos casos se pueda introducir en la finca un reproductor libre de enfermedades y con buena capacidad de servicio, pero en otras oportunidades se puede adquirir un toro subfértil o infértil.
De acuerdo con García, quien es Premio Nacional de la Ganadería de Fedegán, “al hacer el análisis físico clínico se deben incluir el examen clínico general y otro del aparato reproductor”
Recomiendó observar el sistema locomotor, es decir, el tren posterior ya que es donde el animal posa todo su peso al montar. Mirarlo al caminar lo que puede mostrar perturbaciones en pezuñas, o en formación de extremidades que según su disposición, (cazcorvo, arremetido, patiabierto) puede ser causa de problemas en la monta.
Efectuar un examen de los órganos genitales externos y uno de genitales interno, es necesario. En el primer caso mediante inspección y palpación es indispensable revisar el pene y adicionalmente el prepucio, escroto y los testículos.
En el segundo caso es de igual trascendencia constatar el estado de los órganos genitales internos, es decir, la próstata, vesículas seminales y conductos deferentes, lo cual se puede hacer por medio del recto.
También se aconseja probar el libido y la capacidad de servicio de los toros. El libido se define como la habilidad y la competencia para efectuar la copulación, la capacidad de servicio y la actitud del toro frente a una hembra en celo.
Hay que incluir el examen de calidad del semen con base en estudios macro y microscópicos, que en algunas ocasiones son exigidos al momento de ser comercializado el animal.
“Si al tomar en cuenta que nuestros toros los adquirimos con cálculos de manejo de 1 por 25 hembras y si logramos manejos especializados, es probable que se llegue a 60. De ahí que cualquier error al comprar un semental, rápidamente se verá reflejado en los bajos índices de fertilidad”, remató García.
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