19 de septiembre de 2018 15:20 PM
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Profesional defendió proyecto de Sabbatella que prohíbe importación de carne porcina para evitar riesgos productivos y sanitarios

 El veterinario Ricardo Bigatti defendió hoy en el marco de la sesión de la Comisión de Planificación, Asuntos Económicos y Turismo el proyecto de ley 272 del legislador Mario Sabbatella (Fuerza Nacional y Popular) que  apunta a prohibir el ingreso de la carne porcina originaria de países con el  Síndrome Respiratorio Reproductivo Porcino (PRRS), como […]

 El veterinario Ricardo Bigatti defendió hoy en el marco de la sesión de la Comisión de Planificación, Asuntos Económicos y Turismo el proyecto de ley 272 del legislador Mario Sabbatella (Fuerza Nacional y Popular) que  apunta a prohibir el ingreso de la carne porcina originaria de países con el  Síndrome Respiratorio Reproductivo Porcino (PRRS), como los de la Unión Europea y Estados Unidos.

La iniciativa de Sabbatella se unificó con otra similar de Marcelo Mango, y en principio hay consenso de las distintas bancadas para su sanción. Solamente se esperará una nota del Ministerio de Agricultursa, Ganadería y Pesca provincial con la postura de esa cartera sobre el tema, antes de remitir el proyecto para su tratamiento en el recinto.

Sabbatella destacó que “la Argentina en general y Rio Negro en particular están libres del PRRS y vale la pena hacer el esfuerzo por mantenernos así, porque la enfermedad una vez instalada no se puede erradicar y afecta severamente la productividad; pasaríamos a estar en la lista negra para la exportación de carne porcina”.

Bigatti expuso en la comisión por invitación precisamente de Sabbatella, de manera que todos los diputados tengan un conocimiento sólido de los perjuicios que ocasionaría la introducción de porcinos de países con PRRS.

Destacó Bigatti que esta prohibición “es la única manera de garantizar la inocuidad de la carne porcina”, y, al contrario, si se habilita el ingreso “más que un problema económico, productivo, se nos puede transformar en un problema de salud pública”.

“Nosotros no podemos ingresar en la Unión Europea con carne bovina con aftosa, entonces le tenemos que devolver la gentileza diciéndoles que ellos tienen porcinos con enfermedades, como el PRRS, con lo cual no pueden entrar a la Argentina que está libre de eso”.

Bigatti señaló que “es importante la prohibición de ingreso de carne porcina a la Patagonia proveniente de países que poseen enfermedades de las cuales nosotros somos libres en la provincia, como el  Síndrome Respiratorio Reproductivo Porcino (PRRS)”, así como con prácticas en la producción “que nosotros aquí no tenemos”, como la castración química de porcinos con hormonas que no está desmostrado que sean inocuas para las personas.

Explicó que “está el hecho que la carne que proviene de importación que viene congelada, para ser consumida se saca de su envase original y se manipula, con lo cual tenemos ese problema, hay riesgo”.

Recordó que en el 2018 la Comisión de Medicina Veterinaria y Salud de la Unión Europea prohibió la castración quirúrgica de los porcinos, “entonces están utilizando castración química, que se hace en base a un conjugado sintético que evita la producción de hormonas masculinas o femeninas en los animales y esta solución o conjugado produce anticuerpos que evitan el olor de la carne, uno de los problemas en el consumo, y además se debe aplicar con jeringas especiales para reducir riesgos en el operador, porque hay un tiempo de declinación de sus efectos que hay que cumplir antes del consumo, es decir, como país nadie nos garantiza que esa carne esté libre de hormonas”.

Enfatizó que “más que un problema económico, productivo, se nos puede transformar en un problema de salud pública”.

Mencionó que ya hubo una “triste experiencia con los pollos” en la Argentina, cuando se les inyectaba una hormona para producir una castración química, y las personas que consumían la presa del cogote del animal, que era el lugar donde se aplicaba la inyección, “les generaba aumento de las mamas en los hombres y problemas hormonales en la mujer”.

Agregó que precisamente la hormona que se utiliza para la castración quirúrgica de los porcinos “no ha tenido una experimentación ni uso masivo como para decir que es inocuo”.

Fuente: APP

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