20 de septiembre de 2018 17:22 PM
Imprimir

Se lanzará un satélite al espacio que permitirá obtener datos clave para el agro

erá en la primera semana de octubre y se espera obtener información precisa para que los productores planifiquen la siembra, la fertilización y el riego y así obtener mayores rindes y gestionar los riesgos climáticos

La cuenta regresiva está en marcha. En pocos días, el campo argentino contará con la asistencia de un nuevo satélite, el SAOCOM 1-A (Satélite Argentino de Observación Con Microondas), que se pondrá en órbita durante la primera semana de octubre. El objetivo será obtener mapas de humedad del suelo de manera operativa lo que resultará un gran aporte para aplicaciones y agricultura e hidrología, a través de datos únicos que permitirán aumentar la productividad y la competitividad del sector.

El lanzamiento de este instrumento se da en el marco del Plan Espacial Nacional y fue desarrollado y fabricado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y empresas argentinas dedicadas a la industria aeroespacial e instituciones del sistema científico-tecnológico, en colaboración con la Agencia Espacial Italiana (ASI).

 La nueva misión espacial se completará el próximo año con el lanzamiento de su “hermano gemelo”, el SAOCOM 1-B

Ambos integran el Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE), al que además pertenece una constelación de cuatro satélites italianos COSMO-SkyMed, que lo convierten en un sistema único en el Mundo.

Una de las características diferenciales de este instrumento es que puede obtener información de la superficie terrestre en cualquier condición meteorológica u hora del día. Esto es posible por la frecuencia de microondas del radar, capaz de atravesar las nubes y “ver” aunque esté nublado; y también porque la antena cuenta con su propia fuente de iluminación a bordo, y así puede observar tanto de día como de noche, lo que es de especial utilidad para prevenir, monitorear, mitigar y evaluar catástrofes naturales o generadas por el hombre.

El campo espacial

El satélite SAOCOM 1-A tendrá un período de prueba y calibración que se extenderá de octubre a julio del año que viene. (Crédito: Prensa CONAE)

El satélite SAOCOM 1-A tendrá un período de prueba y calibración que se extenderá de octubre a julio del año que viene. (Crédito: Prensa CONAE)

En diálogo con Infobae, la Investigadora Principal de la Misión SAOCOM de la CONAE, Laura Frulla, afirmó que “el proyecto nació de la necesidad de generar información que tenga impacto socioeconómico. En este caso, la generación de imágenes satelitales para apoyar a la agricultura y la hidrología”.

La doctora en Ciencias Físicas explicó que trabajaron junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en dos aplicaciones exclusivas para la actividad agrícola. “Una contempla el momento de la fertilización. Según el contenido de humedad en el suelo, el sistema sugerirá si conviene o no usar fertilizantes, y si hay que hacerlo en mayor o menor cantidad. Incluso, brindará asistencia al momento de decidir la aplicación de riego o la mejor manera de graduarlo”, señaló la científica.

 Frulla detalló que la otra aplicación da soporte en la fumigación del trigo, en caso de presentarse afecciones como la fusariosis

“Es un beneficio porque, si la enfermedad está declarada no vale la pena fumigar, y de acuerdo al contenido de humedad en el suelo y a las condiciones climáticas, se evalúa la fumigación o no para evitar un brote” del hongo.

El SAOCOM permitirá además identificar zonas en riesgo de inundación y dar alertas tempranas para minimizar las pérdidas económicas; detectar suelos muy secos con riesgo de incendios; evaluar escenarios para la toma de decisiones de siembra también de soja, maíz y girasol; y además posibilitará conocer la cantidad de agua disponible en nieve húmeda para riego.

Consultado por Infobae, el responsable de las Mediciones In Situ e investigador de la Misión SAOCOM, Álvaro Soldano, consideró que “la teledetección satelital (detección a distancia de informaciones que se producen en la superficie de la Tierra que se realiza mediante sondas artificiales) es fundamental para un país como la Argentina que tiene un territorio de 3,5 millones de km²; son muchísimas hectáreas para conocer la evolución de cultivos, de bosques y de todo tipo de recursos naturales y los fenómenos que ocurren en ellos”.

Según el especialista en Sistemas de Información Geográficos (SIG), “el gran aporte de la teledetección es poder ver los cambios temporales de las coberturas terrestres que la agricultura utiliza muchísimo porque le permite seguir el ciclo de un cultivo y sus estadios sin tener que recorrer todo el lote. En general, el productor tiene una idea cercana pero no puede ver toda la extensión del campo. Esto va a generar un impacto económico enorme para la producción agrícola”.

 

Del cielo al lote

El equipo de la CONAE ajusta los últimos detalles antes del lanzamiento al espacio del SAOCOM desde una base en California. (Crédito: Prensa CONAE)

El equipo de la CONAE ajusta los últimos detalles antes del lanzamiento al espacio del SAOCOM desde una base en California. (Crédito: Prensa CONAE)

Soldano señaló que “en la actualidad, el productor dispone de información sobre balances hidrológicos que dan como estimación el contenido de humedad del suelo. Esos son los mapas que habitualmente se ven. La diferencia es que SAOCOM va a proveer una medición real de la humedad con imágenes en pixeles que van a tener una cobertura de 250 m. Estamos hablando de una información que no existe a la fecha”.

El investigador de la CONAE sostuvo que “con esta herramienta tenemos una gran cobertura de la variabilidad de humedad. Cualquier productor sabe que las lluvias no son homogéneas y que las precipitaciones se miden en el punto donde se realiza la medición. Ellos saben muy bien que las lluvias tienen gran variación en espacio, es decir que pueden pasar de 10 a 100 mm en pocos kilómetros”.

Soldano destacó que la Comisión contó con la colaboración de unos 30 productores en la zona de Monte Buey, en el Sudeste de Córdoba, quienes pusieron a disposición sus campos para la colocación de sensores que miden el nivel de humedad, temperatura y salinidad del suelo y el estado de los cultivos en distancias cortas. Ese trabajo se hizo más extensivo a través de una red a lo largo de cinco provincias de la Región Pampeana. Esto permitió calibrar los modelos que van a procesar las imágenes del SAOCOM.

Por su parte, Frulla comentó las instancias que van desde el satélite al productor: una vez obtenidas las imágenes, se envían a la estación receptora que la CONAE tiene en la localidad cordobesa de Falda del Carmen, donde son procesadas para generar distintos niveles de información que se convertirán en los insumos para las diferentes aplicaciones para la agricultura y la hidrología.

“Una vez procesadas, el productor va a poder ingresar a nuestra web desde su dispositivo (tablet, celular o notebook) y le suministrará al programa las características de su campo y las condiciones meteorológicas, y un software le va a devolver el reporte en forma de texto o gráficos con una estimación de rinde, o el contenido de humedad en el suelo, o la posibilidad de fertilizar de acuerdo a la situación que desee conocer”, relató la especialista.

Sin embargo, aclaró que “la misión SAOCOM es parcialmente comercial y estará disponible para quienes tengan convenio con la CONAE. Habrá una licencia de uso que estará bonificado para todas las dependencias gubernamentales o para uso académico. En cambio, para uso particular o comercial, habrá que abonar una suscripción”.

Cómo y cuándo

El satélite fue construido en la Argentina. En 2019 se lanzará una segunda unidad de iguales características que se complementará con el SAOCOM 1-A. (Crédito: Prensa CONAE)

El satélite fue construido en la Argentina. En 2019 se lanzará una segunda unidad de iguales características que se complementará con el SAOCOM 1-A. (Crédito: Prensa CONAE)

Por estas horas, el SAOCOM 1-A espera su lanzamiento en la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea de los EE.UU, ubicada en la costa de California. En pocos días será puesto en el espacio por un cohete de la empresa SpaceX. Pesa tres toneladas, mide 4,70 mts. de alto por 1,2 mt. de diámetro; cuenta con 13 m² paneles solares y la antena radar SAR (siglas en inglés de Synthetic Aperture Radar o Radar de Apertura Sintética) desplegada alcanzan los 35 m²; va a orbitar a unos 620 km de altura y va a generar unas 225 imágenes por día. Una vez en el espacio, comienza un trabajo de prueba y calibración, que lleva unos nueve meses de testeo, por lo que en julio del año que viene van a comenzar a entregar información a los usuarios que la requieran.

Sofía Corina es Analista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), y se especializa en Teledetección y Sistemas de Información Geográfica aplicada a los recursos naturales y la producción agropecuaria en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.

 La información que proporcione el SAOCOM va a jugar un rol muy importante al momento de decidir la siembra y la fertilización. También va a mejorar los pronósticos de los productores y los aspectos relacionados a gestión de los riesgos climáticos y eso es fundamental a la hora de fijar precios

Por último, Soldano ratificó que “la misión SAOCOM es un logro antes de su lanzamiento, porque le permitió a la Argentina desarrollar la tecnología de radar, de la que años atrás no disponíamos. Hoy, con esa misma tecnología se están desarrollando radares de tierra y para aeronavegación. Nuestro país dio un paso en el conocimiento que permitió que muchas empresas y universidades pudieran desarrollar esas capacidades”

Fuente: I

Publicidad