25 de septiembre de 2018 21:30 PM
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Calier presenta los beneficios del uso de aminoácidos levógiros

Las aves son una especie muy susceptible al estrés calórico. Este estrés calórico es un tema que preocupa mucho a los avicultores por las pérdidas económicas que puede conllevar. ¿Qué es el estrés calórico? Hay dos momentos críticos respecto la temperatura de que sufre las aves, en primer lugar, el tiempo desde que eclosiona el […]

Las aves son una especie muy susceptible al estrés calórico. Este estrés calórico es un tema que preocupa mucho a los avicultores por las pérdidas económicas que puede conllevar.

¿Qué es el estrés calórico?

Hay dos momentos críticos respecto la temperatura de que sufre las aves, en primer lugar, el tiempo desde que eclosiona el pollito hasta que se lleva a la granja de cría.

  • Las temperaturas ambientales optimas de crianza en las primeras 24 horas de vida son de 29-32 oC y van descendiendo llegando hasta las 18-21 oC.
  • Otro momento muy crítico es el precisamente el final del ciclo de vida, el ave está totalmente emplumado y tiene un tamaño elevado y por consiguiente genera un calor importante.

El estrés calórico se da cuando hay una combinación de dos efectos, unas altas temperaturas y unas altas humedades relativas.

Hay gran variedad de combinaciones de los dos factores, por lo general se considera que el estrés calórico aparece cuando a partir de 28ºC la suma de la Hr y la T es mayor a 105 unidades.

aminoácido

Fuente: Boletín técnico Hy-Line

Una de las primeras reacciones del ave en estas situaciones de estrés calórico es la de disminuir su propia producción de calor corporal, lo cual lo pueden conseguir mediante dos formas, una disminuyendo su actividad, volviéndose mas inactivas, y otra disminuyendo el consumo de alimento para evitar el calor metabólico.

Esta situación conlleva a una disminución de los parámetros zootécnicos, diminución del crecimiento, incremento de la mortalidad, peores índices de conversión.

En el caso de gallinas podemos observar una caída en el peso del huevo, en la altura de la albumina, menor calidad de cáscara, así como una reducción en la propia producción.

También puede generar una reducción en la fertilidad de los gallos y por consecuencia una reducción en los nacimientos. Todo esto supone unas muy importantes mermas en los rendimientos económicos de nuestras explotaciones avícolas.

Esta reducción no es lineal, sino que el problema se agudiza a medida que aumentan las temperaturas.  Se considera que por cada grado por encima de 32-38ºC, el ave reduce su ingesta un 5%.

Los efectos del estrés calóricos serán más acusados dependiendo de:

1º-La temperatura máxima a la que el lote ha sido expuesto

2º-Duración de los periodos de temperaturas altas

3º-Humedad relativa del aire

Balance térmico de las aves

Las aves son homeotermos, lo que quiere decir que deben mantener la temperatura corporal constante. Para compensar las oscilaciones de temperatura y mantener el equilibrio térmico, las aves disponen de una serie de mecanismos de adaptación, mediante modificaciones de su comportamiento y fisiología.

Durante los primeros 5 días, los pollitos no tienen la capacidad de regular su temperatura corporal. La capacidad para una termorregulación eficiente no se alcanza hasta los 14 días de edad.

En el caso de los pollos, cuando ya están totalmente emplumados (sobre las cinco semanas de vida) es cuando son más sensibles al estrés térmico por calor.

Las aves disponen de diferentes mecanismos para eliminar el calor 1º-CONVECCION: 2º RADIACION , 3 CONDUCCION 4- EVAPORACION.:

En unas condiciones termoneutrales comprendidas entre los 18 y los 25ªC , las aves pueden disipar calor mediante los 3 primeros mecanismos y con ello consiguen mantenerse en unas temperaturas normales  de unos 41ºC.

Sin embargo, cuando se encuentran en unas situaciones térmicas superiores a la termoneutralidad (superiores a 25ºC) ya no les vale con esos mecanismos, sino que necesitan el cuarto mecanismo que es la evaporación.

Mediante la evaporación, por cada gramo de agua evaporada se consumen 540 calorías de calor corporal, es decir que el ave está gastando su propia energía para disipar calor en lugar de dedicarla en crecer o producir huevo. Este menor aprovechamiento energético supone una pérdida productiva importante.

Acciones para mitigar el estrés calórico

Existen medidas de tipo de manejo y medidas nutricionales.

Dentro de las medidas nutricionales podemos destacar las siguientes:

1º ESTIMULAR EL CONSUMO DE PIENSO

  • Medidas como la puesta en funcionamiento de los comederos automáticos con mayor frecuencia, o la agitación manual de los comederos, caminar lentamente entre las aves o la granulación del alimento pueden ayudar a estimular el consumo. Pero siempre hay que tener en cuenta que la tendencia natural del ave es la de reducir el consumo para disminuir su producción calórica. Además, los esfuerzos físicos del ave pueden ser contraproducente porque podemos generar una carga calórica extra sin obtener el resultado de que coman, por lo que el resultado sería contraproducente.
  • Hay que tener sumo cuidado con esto, ya que el consumo excesivo de alimento en situaciones de estrés calórico puede elevar la mortalidad en broilers por lo que esta estimulación del consumo se debe de hacer en las condiciones más favorables del día.

2º ACCIONES SOBRE EL PIENSO

  • Las grasas como fuente de energía producen menos calor que los carbohidratos durante el metabolismo, esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de ajustar los niveles de energía del pienso.
  • En regiones cálidas se recomienda el uso de raciones de alta energía para ponedoras, sobre todo en el período inicial de producción, ya que el consumo de pienso es bastante bajo y podrían caer en déficit energético.
  • En regiones cálidas, y en el caso del broiler, surge el dilema sobre la conveniencia de retirar el pienso durante las horas más cálidas del día, ya que reducen significativamente la mortalidad, pero a costa de un menor aumento de peso por parte de las aves.
  • Nivel proteico en el pienso: La proteína es el nutriente cuya digestión genera mayor cantidad de calor, por lo que su inclusión en la dieta se debe reducir, pero sin que los requerimientos de aminoácidos se vean mermados. Esto unido a que las aves reducen la ingesta podría causar reducción en los crecimientos de las aves si no se prevé con antelación y se hacen medidas correctoras como el tratamiento con suplementos proteicos en el agua

3º Realizar tratamientos en el agua de bebida PARA EVITAR EL ESTRÉS CALÓRICO

  • Los tratamientos en al agua de bebida son efectivos en el sentido de que nos aseguramos de que el ave lo ingiere, ya que en situaciones de altas temperaturas el ave no disminuye el consumo de agua como sí que hace con el de pienso. Se considera que el ave incrementa un 4% su consumo de agua por cada 0,5ºC por encima de los 21 ºC

Suplementación con aminoácidos levógiros en el agua

Teniendo en cuenta la premisa anterior, los tratamientos con aminoácidos en el agua de bebida suponen una solución eficaz contra los efectos del estrés calórico.

En el mercado hay muchos suplementos a base de aminoácidos, pero de muy diversa composición, por lo que la eficacia es muy variada, dependiendo mucho tanto de la composición, como de la calidad del producto.

Laboratorios Calier dispone de un suplemento compuesto por aminoácidos levógiros y vitaminas,PROMOTOR-L (también llamando Promotor-L-47), idóneo para luchar frente a los efectos del estrés calórico, ya que aporta 19 aminoácidos, esenciales y no esenciales, siendo todos ellos aminoácidos levógiros y por ello altamente digestibles.

Para el aprovechamiento proteico de los aminoácidos, estos deben estar en forma levógira (L), esto refiere a la posición del grupo amino en la molécula del aminoácido. Si suplementamos a las aves con aminoácidos no levógiros (dextrógiros – D) el ave necesitará convertirlos a la forma L (levógira) para que sean aprovechados, está reacción conlleva la producción de calor metabólico, lo cual agrava más la situación de estrés calórico.

Cuando suministramos al ave aminoácidos levógiros estamos dándole una fuente proteica altamente digestible y que no genera calor metabólico, por lo que se trata de una solución eficaz para disminuir los efectos del estrés calórico.

Además, hay una eficiencia en la reacción de conversión del aminoácido de forma D a forma L, esta se establece en un 70%, lo cual quiere decir que solo una parte de los aminoácidos en forma D suplementados al animal son aprovechados por este

  • El contenido de vitaminas del PROMOTOR-L también ayuda a frenar los efectos del estrés calórico en el sentido que éstas actúan como cofactores en diferentes vías metabólicas.

Protocolo de tratamiento de Promotor-L47 en pollo de engorde y gallina

aminoácido
Fuente: avicultura.info

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