26 de septiembre de 2018 10:39 AM
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Detalles de la cría – recría de pollitas en aviario

En este artículo se recordarán diferentes aspectos y detalles que, aunque son mayoritariamente conocidos, en este tipo de recría en aviario son básicos y fundamentales. Ante la demanda masiva de las grandes superficies, generada a su vez por la búsqueda del mayor bienestar animal por parte de los consumidores, hemos llegado al punto de que […]

En este artículo se recordarán diferentes aspectos y detalles que, aunque son mayoritariamente conocidos, en este tipo de recría en aviario son básicos y fundamentales.

Ante la demanda masiva de las grandes superficies, generada a su vez por la búsqueda del mayor bienestar animal por parte de los consumidores, hemos llegado al punto de que el mayor número de recrías   que debmos realizar deben hacerse en aviarios. 

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Tenemos que ser capaces que el ave interacciones perfectamente con el aviario, se habitúe a él y se desarrolle de acuerdo a su estándar de crecimiento y comportamiento. Si conseguimos lo anterior, la ponedora campera en el sistema de aviario, alcanzará el máximo de bienestar animal establecido, así como el máximo de su potencial productivo.

En este artículo se recordarán diferentes aspectos y detalles que, aunque son mayoritariamente conocidos, en este tipo de recría son básicos y fundamentales.

ARRANQUE DE LAS POLLITAS

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PRE-ALOJAMIENTO

Partimos de la base que el sistema del criadero ha de ser semejante al que tendrán las futuras ponedoras en la nave de puesta, para que el aprendizaje del ave sea válido en su etapa posterior. Procederemos al alojamiento de las pollitas una vez verificada la desinfección y desinsectación de la nave, el correcto vacío sanitario correspondiente, y realizadas las tareas de precalentamiento de la nave 24/48 horas antes de la llegada de las pollitas, de comprobación de todos y cada uno de los puntos de agua y de comida, así como de la colocación de los papeles en el suelo de la batería con su correspondiente cantidad de pienso sobre ellos para que las pollitas puedan picotear al inicio.

Es importante conocer los datos del transporte en cuanto a temperaturas (27-30oC), humedad (60-70%), así como el tiempo transcurrido desde su nacimiento hasta la llegada a la granja. También deberemos conocer los lotes de procedencia por edades para poder alojarlos en un primer momento por zonas y tamaños según edades, hasta que finalmente se mezclen una vez que bajen al suelo.

ALOJAMIENTO

Una vez valorados los aspectos anteriores, procederemos al alojamiento de las aves, proporcionándoles un fácil y rápido acceso a la comida y a la bebida; con niveles de pienso adecuados en los comederos y también sobre los papeles. Es vital que el agua tenga una presión adecuada para que cuelgue la gota en cada tetina multidireccional, con el fin de que aprendan cuanto antes a beber, para evitar retraso en el arranque y pérdida de homogeneidad desde un primer momento.

AGUA

Es importante que la presión no sea alta para que el agua fluya fácilmente y así evitar que las pollitas tengan que golpear más fuerte las tetinas, dado que pueden tener molestias de dolor al roce, por el tratamiento térmico del pico.

TEMPERATURA

A la llegada de la pollita la temperatura de la nave debe rondar los 33-35oC, ya que durante este período no son capaces de regular su temperatura corporal. Temperaturas inadecuadas harán que las pollitas ralentizen o lleguen a parar su actividad y crecimiento, lo que influirá en su posterior desarrollo. El ajuste de esta temperatura la realizaremos de acuerdo a la humedad relativa existente (55-60%).

HUMEDAD

A mayor humedad relativa, usar temperaturas más bajas. Reducir 1ºC, cada 5 puntos porcentuales de humedad relativa por encima del 60% de HR. Un desajuste de humedad baja puede provocar ansiedad y afectar negativamente al emplume, así como deshidratación y cloacas pastosas. Sin embargo, una humedad alta provocaría una mala calidad del aire ”ambiente cargado” lo que dificultaría el normal desarrollo del ave.

ILUMINACIÓN

La iluminación al inicio será de 24 horas a una intensidad máxima (30-40 lux), para posteriormente ir disminuyendo en número de horas e intensidad, para permitir a las aves tiempos de descanso que facilitarán una mayor energía y mejoraran su uniformidad.

INGESTA

En las primeras horas debemos comprobar el estado de los buches, a las 12 horas de la llegada el 80% de los buches deben estar llenos, para pasar al 100% a las 24 horas de la llegada. En éstos primeros días las pollitas necesitan crecer con rapidez con una elevada ingesta de nutrientes, con un alimento de fácil digestibilidad. Tras la primera semana de vida, se retirarán los papeles con pienso y se irá disminuyendo la temperatura gradualmente. Se desdoblarán las pollitas a la línea inferior, permitiendo así que el número de pases de alimentos sea suficiente para un reparto equitativo y cualitativo del pienso para que la futura homogeneidad del lote no se vea afectada.

La humedad relativa puede seguir sobre un 60%, asegurando una buena ventilación y renovación de oxigeno, evitando ambientes saturados que disminuirán la vitalidad y el correcto desarrollo de las pollitas.

VENTILACIÓN

En este sentido es importante tener en cuenta que el nivel de humedad está supeditado a la temperatura de tal forma que para determinar si la relación humedadtemperatura- ventilación es la correcta, podemos usar una regla casera de que la suma de 90 más la edad de las pollitas en semanas debe ser igual a la suma de la HR + temperatura. Si esta última es más elevada, es que el aire es muy húmedo por lo que habrá que ventilar más.

90 + edad = HR + Tª

A medida que las pollitas siguen creciendo, debemos ir variando la altura de los bebederos para que la tetina se encuentre siempre a la altura del ojo de la pollita.

 

 

RECRIA DE LAS POLLITAS

SEMANA 4

producción alternativa huevosA partir de la 4ª semana de vida, se procede al cambio de pienso de arranque por uno de recría. Periodo muy importante de crecimiento para la pollita, dado que en estas semanas (5/6) tiene lugar el máximo desarrollo físico de la pollita. Todo su plumón es sustituido por pluma joven (primera muda), a la vez que su esqueleto se va completando al 50%.Todo ello supone que cualquier deficiencia en el crecimiento normal en este periodo, podrá suponer un deficiente desarrollo de la carcasa, lo que derivará en una reducción del peso vivo a las 16 semanas de vida y consecuentemente una menor productividad de las aves así como una disminución del peso medio del huevo.

Es durante este mismo periodo, cuando las pollitas ya con un peso adecuado entre 250-300 gramos, van a tener acceso del interior de las baterías al suelo del sistema, donde ya podrán moverse, correr y saltar libremente. Este paso conviene realizarlo secuencialmente para evitar amontonamientos y asfixias en los primeros momentos.

La temperatura debe rondar los 20-22oC, y la humedad tiene que estar en torno al 60-70%. Por su parte, la intensidad de luz será de 10-15 lux con un período de 10-12 horas de iluminación dependiendo la época del año. Al poco tiempo de habilitarlas en el suelo del aviario, procederemos a la apertura del piso superior del aviario con lo que las aves ya dispondrán del espacio total del aviario para desplazarse.

Aquí, iremos por horas alternando suministro de pienso y agua en las diferentes alturas para provocar que las aves se tengan obligatoriamente que desplazar por las diferentes alturas en la búsqueda de agua y/o pienso, adquiriendo así un hábito de moverse, desplazarse y saltar libre y ágilmente por todo el aviario. En este sentido es también fundamental en el manejo “el pastoreo”, labor diaria de estímulo y hábito de subir y bajar del sistema al suelo y viceversa. También debemos conseguir, a partir de este momento un buen desarrollo del sistema digestivo y en especial del buche, órgano almacén que deberá estar lo suficientemente desarrollado para satisfacer las necesidades alimenticias durante la noche.

Ello lo conseguiremos con rápidos consumos de las cantidades de pienso diarias, alternándolo con periodos de comederos vacíos, provocando en el ave una avidez por ingerir el alimento, un mayor desarrollo del buche, y un consumo óptimo que permitirá que el lote continúe creciendo de forma uniforme.

ACUESTE DE LAS POLLITAS

Una vez que las pollitas tocan el suelo del aviario, debemos proceder al “acueste de las pollitas”. Para ello se irá apagando lenta y progresivamente el sistema de alumbrado del aviario. Primero se irán apagando laterales, luego techo y por último los leds del interior, con el único fin de que todas las pollitas duerman en el interior del sistema, que es donde a la mañana siguiente encontrarán el agua y pienso, y no se acostumbren a “ vivir en el suelo”, lo que a largo plazo ocasionaría un déficit de peso, mayor número de huevos en el suelo y una pérdida de homogeneidad. Esta labor de acueste, requiere de práctica, experiencia y dedicación ya que cada día hay que dejarlas uniformemente repartidas para no encontrarnos a la mañana siguiente con asfixiadas por amontonamiento.

SEMANA 7-15

De la semana 7 a la 15 de vida, el crecimiento del ave es algo más lento, y debemos evitar la alimentación selectiva por parte del ave, así como al vaciado diario durante unas horas de los comederos, por lo ya explicado anteriormente

SEMANA 9

A partir de la semana 9 de vida, las aves ya están bastante desarrolladas en tamaño pero todavía no en desarrollo muscular y deposición de grasa. En este periodo tiene lugar una muda parcial en la que las plumas corporales son reemplazadas, pero las de la cola, permanecen. Solamente si el lote es muy uniforme y el peso corporal estándar es superado, se puede empezar a controlar el incremento y aporte de alimento, pero nunca basándonos sólo en la edad del ave. Se regulará un innecesario aumento de la ingesta de nutrientes, disminuyendo la concentración de éstos, lo que provocará una mayor eficiencia de cara a la futura ponedora.

SEMANA 12-13

Entre la semana 12 y 13 de vida, comienza una segunda muda parcial que se prolongará hasta la semana 16. Los procesos de estrés, vacunaciones y los deficientes manejos pueden provocar interrupciones en esta muda que podemos observarlas en el cambio de plumas en el ala. En este período el oviducto y el ovario empiezan a desarrollarse, llegando el esqueleto hasta un 95% de su estructura. La inmunidad del ave también continúa desarrollándose. El incremento de peso vivo vuelve a ser rápido por una mayor retención de fluidos, así como por una mayor ingesta junto con una mayor deposición de grasa. Las aves empiezan a coclear y el color de la cabeza y cresta se hace más intenso. Todos estos signos tienen que ir observándose y valorándose, como por ejemplo uno muy importante que es comprobar si la muda se ha desarrollado correctamente a través del contaje del número de plumas del ala que quedan por mudar.

A esta edad como máximo han de tener 2 plumas del ala por mudar, y lo verificaremos observando las plumas primarias del ala del exterior al interior. Hay que tener en cuenta que las plumas ya mudadas son redondeadas y las que faltan por mudar son todavía puntiagudas.

SEMANA 16-17

A partir ya de la semana 16-17, tendremos el lote de pollitas preparado para ser trasladado al aviario de puesta, tras haber comprobado que el desarrollo y crecimiento de las aves ha sido el correcto y de acuerdo con los valores del estándar en cuanto a consumos, pesos y homogeneidad

EVALUACION DE LA RECRIA

Al final de la recría debemos realizar un cuestionario sobre la evolución del lote durante la recría, y el cual resumirá los diferentes aspectos y detalles que serán los que nos ayudarán a conseguir el máximo rendimiento genético de estas futuras ponedoras:

  • Control y valoración de la monitorización cada semana de vida, de los consumos de agua y pienso, del peso corporal y de la homogeneidad del lote. Historial de posibles problemas sanitarios o tratamientos frente a parásitos intestinales, ácaros, etc.
  • Control del tipo de vacunaciones así como la comprobación y valoración de los resultados serológicos para verificar eficacia de las vacunas.
  • Historial de horas de iluminación e intensidades aplicadas.
  • La intensidad a final de la recría siempre ha de ser igual o inferior a la de arranque en la nave de puesta. Tampoco hemos de aumentar el número de horas de luz en recría hasta el estímulo en puesta.
  • Valorar el desarrollo corporal, conformación del ave, tamaños y uniformidad de crestas, coloración de cabeza y cresta.
  • Reacciones vacunales severas que pueden interferir en desarrollo normal del lote
  • Posibles casos de picaje, estrés por calor, etc, que podrían determinar futuros problemas en puesta.
  • Al final de la recría las aves deben estar educadas y ser capaces de moverse libremente por todo el aviario, arriba y abajo, así como un “acueste homogéneo y general” donde cuando la luz se apague, ninguna pollita se quede a dormir en el suelo. Eso nos evitará problemas de asfixias y puesta de huevos en el suelo.

Si realizamos todo lo anterior de forma satisfactoria, las pollitas serán capaces de alcanzar su máximo potencial genético en la nave de puesta.

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