3 de octubre de 2018 02:38 AM
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Frigoríficos santafesinos: boom exportador, crisis en el mercado interno

El sector tiene hoy dos grandes fotos: la virtuosa, con pocos establecimientos que ganan mercados en el exterior; y la que no se muestra: muchas plantas de abastecimiento interno en crisis por una rentabilidad que no cierra

No todos los frigoríficos son iguales. Los hay de clase “A”, grandes establecimientos que se dedican a la exportación”; y de clase “B”, plantas denominadas “consumeras”, en las que la totalidad de la faena se destina al consumo interno.

Hoy, la clase “A”, el sector más minoritario, goza de las mieles de un modelo que mira más afuera que hacia adentro. Las exportaciones de carne vacuna baten récord mes a mes con un dólar alto que eleva la rentabilidad.

La clase “B”, en cambio, padece una política destructiva para la industria nacional. Hay menos faena, menos consumo y costos que se fueron por las nubes. Muchas plantas van camino al cierre, según el diagnóstico que hacen desde el sector.

Esta realidad bipolar –una síntesis del modelo económico que rige en el país desde diciembre de 2015– no aparece en ningún discurso oficial cuando se habla de la industria de la carne. El gobierno utiliza la primera de las fotos, la de la virtuosidad exportadora, como ejemplo del país modelo, del derrame tan prometido.

El propio presidente Mauricio Macri se aferró a esta metáfora cuando a principios de julio pisó Carcarañá para reabrir el Frigorífico Mattievich, uno de los establecimientos bendecidos por esta política exportadora.

Macri y Angelini en la reapertura de Mattievich

“Tenemos que expandir la economía interna y generar nuevos puestos de trabajo a partir de la exportación. Ese es el desafío”, dijo aquella mañana el presidente. Los números, sin embargo, demuestran que la prosperidad no es compartida. La brecha de rentabilidad entre los frigoríficos de clases “A” y “B” se profundizó en los últimos meses.

Santa Fe no es ajena a esta radiografía. La provincia tiene una treintena de frigoríficos en todo su territorio. Hay siete que se dedican a exportar. La mayoría vuelca su producción a las carnicerías locales.

Este lunes, el diputado nacional Federico Angelini (Cambiemos) celebró la apertura de nuevos mercados para la carne vacuna y su impacto positivo para la producción santafesina. 28 plantas recibieron habilitaciones para exportar carne enfriada con hueso a China.

“Es muy importante que casi el 30% de los frigoríficos habilitados para desembarcar con este producto en China estén radicados en Santa Fe, porque eso se va a reflejar en mayor cantidad de puestos de trabajo genuinos tanto directos como indirectos. Antes, la industria cárnica tenía que pedir prácticamente por favor para desarrollarse y exportar, ahora esto cambió”, celebró el legislador.

Angelini omitió referencia alguna sobre la foto más incómoda, la de los frigoríficos “consumeros”. Según pudo averiguar Rosarioplus.com, hay 11 plantas santafesinas que en 2018 solicitaron Procedimientos Preventivos de Crisis para evitar suspensiones y despidos. Seis se tramitaron en la regional de Rosario y cinco en la de Santa Fe.

Los registros del ministerio de Trabajo provincial reflejan que los frigoríficos fueron el segundo sector con más expedientes abiertos en 2016 y 2017, por detrás del rubro metalúrgico.

Sergio Rodríguez, presidente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa), admitió que la situación de los frigoríficos que producen para el mercado interno es “muy complicada”. “La faena cayó un 30% en septiembre respecto a agosto. A la caída de la demanda se le suma el aumento de costos. El panorama es delicado”, afirmó.

Rodríguez encabezará este martes una reunión con la ministra de la Producción Alicia Ciciliani para ver “qué mano se le puede dar a estos frigoríficos”.

“El 20% de los frigoríficos santafesinos exportan. La gran mayoría se dedica a la producción local. Si la recesión se agudiza algunas plantas van a cerrar hasta que la situación mejore. Esto lo hemos vivido en otras décadas”, aventuró.

La mayoría de los establecimientos “se comieron sus reservas” y empezaron a endeudarse para pagar sueldos. “El descalabro económico de los últimos meses se convirtió en un duro golpe”, agregó.

Rodríguez explicó que hasta no se hace mucho la ecuación eran inversa respecto a los frigoríficos exportadores y consumeros. “Antes de que se abra la exportación, la situación era al revés, los consumeros estaban mucho mejor”.

Fuente: El Litoral

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