9 de octubre de 2018 13:08 PM
Imprimir

Los límites de la Revolución Verde en la agricultura de la India

La producción de granos es insostenible en ese país en el largo plazo, por el alto consumo de recursos estratégicos, como el agua y los fertilizantes.

India tiene 277 millones de unidades productivas agrícolas, y cada parcela dispone de una superficie promedio de 0,57 hectáreas, que ocupan una superficie sembrada de 158 millones de hectáreas, labradas por un campesinado de más de 800 millones de personas.

India fue el país en desarrollo más beneficiado por la Revolución Verde de las décadas del 60’ y 70’. En ese período, los cultivos incrementaron sus rendimientos entre un 30% y un 40%, debido al empleo masivo de fertilizantes y productos agroquímicos (pesticidas, fungicidas y herbicidas) de elevado carácter tóxico. Esto permitió un eficaz manejo fitosanitario en el corto plazo, comparado sobre todo con el primitivo punto de partida.

La Revolución Verde logró en India un aumento significativo de la producción de alimentos, en especial en los grandes estados agrícolas del centro norte del subcontinente: Punjab, Haryana y Uttar Pradesh, que son en los que se despliega con mayor intensidad el único sistema de lluvias del agro indio, que es el monzón tropical, caracterizado por su extraordinaria naturaleza errática en el periodo en que se desarrolla (entre junio y septiembre de cada año).

Por eso, como herencia de la Revolución Verde, el 84% de las explotaciones agrícolas emplean actualmente fertilizantes y agroquímicos, mientras que 74% de los plantíos utilizan uno o más métodos para el manejo de plagas.

Pero sólo 34% de las unidades productivas recibe algún tipo de créditos agrícolas, prácticamente en su totalidad otorgados por sociedades financieras creadas por los mismos productores, sin intervención alguna del sistema financiera nacional o estadual.

India tiene 1.400 millones de habitantes, y una de las tres mayores tasas de crecimiento poblacional del mundo, y superará a la población de China de 1.410 millones de habitantes en los próximos 5 a 10 años. Incluso, es probable que India sea ya la nación más poblada del planeta debido al carácter notoriamente incierto de su sistema estadístico.

Un rasgo propio del agro de India es que produce más hortalizas que granos. El promedio de frutas y legumbres fue de 268,9 millones de toneladas en el periodo 2012/2013, mientras que la producción de granos alcanzó a 257,1 millones de toneladas en ese periodo, con más de 60% de la superficie sembrada destinada a las hortalizas.

Esta disparidad se debe a que más de 80% de la población practica el hinduismo, que prohíbe el consumo de carne vacuna o porcina, lo que torna en vegetarianos prácticamente a la totalidad del campesinado.

La producción de granos es insostenible en el mediano y largo plazo, por la intensidad en que consume recursos, ante todo agua y fertilizantes. China y Brasil utilizan 60% de sus recursos de agua fresca para la producción agrícola, en tanto que India destina a esa actividad más de 90%. Esto provoca situaciones de extrema sequía en los principales centros urbanos, entre ellos Nueva Delhi y Calcuta.

Lo notable es que esto ocurra en el país emergente más exitoso para la Revolución Verde de las décadas del 60’ y el 70’. Es una paradoja cargada de sentido.

Fuente: Clarin

Publicidad