18 de octubre de 2018 02:53 AM
Imprimir

El porqué de la suba de precios de los alimentos y qué medidas del Gobierno nacional la provocan

“Contigo pan y cebolla”. “Hay que ganarse el puchero”. Son frases del saber popular que relacionan el afecto y el trabajo con los alimentos; y estos con la felicidad, cuando se dice: “Panza llena, corazón contento”.

Lamentablemente los alimentos suben y suben de precio mientras que el trabajo disminuye. Está difícil, para muchos argentinos, estar contentos. Es que las medidas económicas que tomó el Gobierno nacional, apenas iniciado su mandato, tienen impacto en lo cotidiano.

No había pasado un mes desde su baile en el balcón de la Rosada, que Macri ya había devaluado el dólar y eliminado las retenciones. El precio del trigo y el maíz, pasaron a tener el precio internacional de inmediato. Es decir, que para quien produce granos, le da lo mismo vendérselo a un argentino, o como commodity a cualquier persona en el mundo. Su precio de exportación pasó de alrededor de $6 a $15 por dólar en diciembre de 2015. Aquella tremenda transferencia de recursos, desde los bolsillos de los que nos alimentamos a los Globocopatel y compañía, tuvo menos impacto en los precios que la actual devaluación, pues era un gobierno nobel y las expectativas esperanzadoras de lo nuevo, frenaron un poco los precios. En diciembre de 2015 la inflación fue de 6,5%, este septiembre es de 7,7%.

El tiempo pasó -un poco menos de tres años-, y los logros económicos aún no llegan, todavía se espera el segundo semestre. Esto mina las expectativas positivas y el desaliento puede transformarse en un círculo penoso. En menos de cuatro meses el precio del dólar, pasó de $20 a cerca de $40, consecuentemente los granos vendidos en el exterior tuvieron la misma suba, para precios locales.

Trigo, es cuasi sinónimo de pan y fideos, y el maíz, la soja y las pasturas son insumos básicos de la carne. Tan es así que los que saben de campo hacen una relación de 7 a 1 entre alimentos y peso del ganado bovino. Para los porcinos esta proporción es de 2,4 a 1. Conclusión, si sube el dólar o se desprecia nuestra moneda, los commodities de los granos suben su precio en pesos y ello se traslada casi directamente al pan, los fideos y la carne.

Fuente: agenciasanluis.com

Publicidad