21 de octubre de 2018 13:19 PM
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¿Qué hace el fósforo en el animal?

Es el segundo mineral más abundante del cuerpo y tiene más funciones conocidas en el organismo que cualquier otro elemento. Está implicado en el control del apetito y la eficiencia de la utilización de los alimentos
Señala el Ing. Agr. Juan M. Hernández Vieyra, en engormix.com que, además de su rol vital en el desarrollo y mantenimiento del tejido esquelético, el Fósforo (P) tiene también una función especial en el crecimiento celular y juega un papel clave en muchas otras funciones metabólicas.
Hernández empieza por señalar que un aporte cualitativo y cuantitativo de minerales en la ración es esencial para mantener la salud de los animales y elevar la eficiencia de su rendimiento productivo.
Ese es precisamente el rol que cumplen los minerales en la fermentación ruminal, y por ende en la utilización del alimento, haciendo más eficiente el aprovechamiento de los principales nutrientes, esto es hidratos de carbonos (estructurales y no estructurales) y proteínas.
¿Y qué pasa si los rumiantes no reciben alimentación con concentraciones minerales adecuadas?
La respuesta es simple, padecerán desordenes nutricionales, pudiendo presentarse enfermedades graves y agudas, o alteraciones leves y transitorias, difíciles de diagnosticar con exactitud y que se manifiestan afectando principalmente el crecimiento y el desempeño productivo y reproductivo del animal.
Para que las bacterias ruminales elaboren en forma óptima productos finales, tales como ácidos grasos volátiles y proteína bacteriana –señala el experto–, es necesario garantizar sus requerimientos nutricionales. Esto se logra con alimentos de buena digestibilidad y equilibrados en energía y proteína, sin descuidar un buen aporte de minerales. Los minerales intervienen en los dos procesos fermentativos más importantes descriptos en el rumen, degradación de hidratos de carbono y síntesis de proteína microbiana.
Los elementos minerales indispensables se clasifican habitualmente en macro minerales y oligoelementos o minerales traza. Entre el primer grupo encontramos: Calcio, Fósforo, Magnesio, Sodio, Potasio, Cloro y Azufre.
Entre los oligoelementos más importantes podemos mencionar: hierro (Fe), cobre (Cu), cobalto (Co), manganeso (Mn), zinc (Zn), iodo (I) y selenio (Se). Aproximadamente unos 15 elementos traza han demostrado realizar funciones fisiológicas en el organismo.
De los macro-elementos mucho se ha hablado del Calcio, cuya deficiencia en momentos críticos como el inicio de la lactancia produce la conocida patología fiebre de leche (Hipocalcemia) o Síndrome de Vaca caída.
Otro macro-elemento no menos importante en la nutrición mineral de los animales, y en especial de aquellos que se encuentran en pastoreo, es el fósforo (P).
Es por ello que en este artículo nos centraremos en la importancia del P en la producción animal y en particular en la producción lechera.
El rol del Fósforo en el animal
El fósforo es el segundo mineral más abundante del cuerpo y tiene más funciones conocidas en el organismo que cualquier otro elemento. Además de su rol vital en el desarrollo y mantenimiento del tejido esquelético, tiene también una función especial en el crecimiento celular y juega un papel clave en muchas otras funciones metabólicas.
Todos los procesos fisiológicos que implican una ganancia o pérdida de energía se realizan mediante la formación o la destrucción de “enlaces fosfato” que acumulan energía. Sumado a ello cumple con el mantenimiento de la presión osmótica y el equilibrio ácido-básico, la formación de fosfolípidos y, en consecuencia, en el transporte de ácidos grasos y en la formación de aminoácidos y proteínas
El fósforo también está implicado en el control del apetito y la eficiencia de la utilización de los alimentos.
Interviene en numerosos sistemas enzimáticos microbianos (coenzimas) en la fermentación de glúcidos y en la composición de materia celular (ácidos nucleicos de ribosomas (ARN), ácido teicoico de paredes bacterianas GRAM+, etc.
El fósforo disponible para los microorganismos ruminales tiene dos orígenes, alimentario y salival.
La saliva en condiciones normales de alimentación es rica en fosfatos (600-800 mg de fósforo por litro). Su presencia permite la neutralización de los componentes acidificantes del rumen, indispensable para asegurar la función celulolítica y la producción de biomasa bacteriana.
Ana María López Lasheras, Ingeniería Agroalimentaria, resume los beneficios del fósforo en su presentación ‘Influencia de la alimentación del ganado bovino en la producción lechera y el medio ambiente’, de la siguiente manera:
  • Es un elemento mineral esencial en la dieta de los rumiantes.
  • Interviene en la transferencia de energía, en el transporte y metabolismo de los ácidos grasos, en formación de proteínas, en el crecimiento.
  • Es necesario para el funcionamiento de la microbiota del rumen, y
  • Su déficit afecta a la salud del ganado y reduce la producción de leche, con lo cual se reduce la rentabilidad de la explotación ganadera.
Fuente: El Fósforo en la Vaca Lechera en engormix.com
Fuente:

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